lunes, diciembre 14, 2009

Sobre gustos...

No me apetece hablar ni de la Conferencia de presidentes autonómicos, ni de las consultas soberanistas en Cataluña, ni de la campaña mediática montada contra un informativo satírico por la derecha ultramontana al rebufo de la agresión a un, por otro lado, nefasto presentador de un informativo autonómico (que hay que ver cómo están las cosas en Madrid y Valencia, por cierto). Mira que también podría hablar de cierta política que hace una utilización indeseable de la situación de una mujer en huelga de hambre. O de la campaña antihumo que Sanidad prepara para 2010 -no soy fumador, ojo, pero parece que los fumadores fueran delincuentes-. Todo muy interesante, pero qué quieren, me tira más hablar de la cumbre de Copenhague y del tema de Internet. No sin antes recordar la petición de dignidad, derechos y promoción interna de los militares, que tienen sus reivindicaciones como cualquier otro trabajador.

En la capital danesa, medidas policiales exageradas aparte, tras la pelea China-EEUU tenemos un notición en el arranque de la segunda y definitiva semana de negociaciones, a la espera de que los jefes de estado y de gobierno arriben a la ciudad de la Sirenita y el parque Tivoli. Y es que los países africanos, apoyados por el G77 de los países en desarrollo, han pegado esta mañana un puñetazo en la mesa y abandonaban los grupos de negociación por la negativa de los países ricos a hablar de las reducciones de emisiones obligatorias (el segundo período de compromisos del Protocolo de Kioto). Ver blog de Greenpeace España. El País recoge las palabras de Jeremy Hobbs, director general de Oxfam Internacional: "África ha tirado del freno de emergencia para evitar que el tren se estrelle al final de la semana. Los países pobres quieren un resultado que garantice reducciones profundas de las emisiones mientras que los países ricos están tratando de retrasar las negociaciones sobre el único mecanismo que actualmente tenemos para lograr este objetivo: el Protocolo de Kioto". La crónica de un medio latinoamericano online titula que "odioso fracaso se dibuja en Copenhague".

Y dos cosas de Cataluña antes de seguir: una buena y una mala.

Ahora sí: Internet y descargas, tema que a la vez que me causa una enorme ilusión comentar, me cabrea muchísimo. Curioso contraste.

Se suponía que el miércoles pasado se reunía la Comisión Interministerial para el tema de acabar con las descargas y sentar sus conclusiones. En vez de eso, de lo cual que yo sepa no hemos tenido más noticia, todos los medios -la televisión, básicamente- se han dedicado a repetir como un disco rayado las cifras de detenidos y de copias pirata aprehendidas por las brigadas telemáticas de la Policía Nacional en 2009, y sus responsables han estado chupando cámara un par de días. También la operación contra un grupo que grababa películas en los cines y otra contra una sola persona a la que luego soltaron, en Valladolid. La Coalición, encantada, claro. Como dicen en El Otro Lado, "Llama la atención que ambas operaciones hayan coincidido en el tiempo con la polémica reforma legislativa que prepara el Gobierno, como si se intentase probar la urgencia de una mayor intervención en Internet. Sin embargo, lo único que prueba es que la legislación actual ya parece contar con todos los mecanismos necesarios para perseguir los delitos contra la propiedad intelectual en la red". Y por supuesto aclarar que la mayoría de estas operaciones se han dirigido contra mafias que hacen cientos de copias a la hora con las famosas 'tostadoras' y que se lucran con ello explotando a los manteros. Nada que ver con los usuarios normales, que es a los que pretende criminalizar la disposición final de la LSE.

Hoy por fin hemos tenido palabras de la ministra de Cultura al respecto de este asunto, después de que se hubiera escaqueado una vez más de la sesión de control. Su anterior aparición fue el día 2, cuando auguró un "final feliz" en la "película" de la orden ministerial que desarrolla la Ley del Cine y que está paralizada en Bruselas. ¿A quién le he oído yo algo parecido...? ¡Ah, sí! A su jefe. Será que eso del 'optimismo antropológico' es contagioso.

Veamos qué ha dicho la González-Sinde hoy. Pues la 'ministra del cine' ha reconocido que el Gobierno se encuentra en una "situación compleja" frente al debate sobre el bloqueo de las páginas web que posibilita la disposición final del anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, e insistió en que "se está buscando el equilibrio entre el derecho de los creadores y el de los usuarios". Y tan compleja, como que es inconstitucional, guapa. Además dice que el Gobierno está "muy satisfecho" (¿?) del "debate social" generado. Qué cara más dura.

Referencias recientes en la blogosfera sobre la reforma legal y las verdades y mentiras desplegadas en los últimos días. Las mentiras, cómo no, de lado de la industria:

Enrique Dans publica "Mentiras".

En Caspa.tv, "El modelo español".

Analogía de los autores pre y post Internet en 1C11.

Ricardo Galli, sobre los "mercenarios" que conforman la Coalición de Creadores (en realidad son intermediarios y con Internet se les puede acabar el chollo), destacando el curioso historial de un tal Joan Navarro.

Dice un amigo mío en su estado de Facebook: "Compras un disco duro de 500Gb por 41 € y tienes que pagar 13,92 € más por el jodido canon de la SGAE... ¿Qué derecho tienen a cobrar por almacenar mis trabajos?". Touché.

De cómo se pueden crear contenidos de calidad fuera de las industrias establecidas, por José Luis Orihuela tras el genial corto "Ataque de Pánico", producido con ¡300 dólares!

Sobre los políticos del PSOE que intentan contrarrestar la marea en Internet en contra de la disposición final de la LES (los senadores Lavilla y Salvador o el director general Cierco) y otras tropelías del partido que se dice socialista -no siéndolo- escriben los señores Santi Benítez y Enrique Castro. Nada dudosos.

Y si la ministra de Cultura necesita ideas brillantes, puede comprar algunas de las bombillas de bajo consumo que le sobran al departamento de su colega Sebastián (ja ja ja). Pero viendo su nefasta trayectoria desde que la nombraron en abril, dudo que le sean de utilidad.

Recordemos que el Gobierno quiere luchar contra las descargas P2P en un momento en que éstas están descendiendo por una simple cuestión de evolución natural.

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