miércoles, julio 02, 2008

Andalucía y Cataluña, territorios pendientes del PP

La valoración ciudadana de Mariano Rajoy ha mejorado tras la celebración del congreso de Valencia, ayudado por la crisis económica, pero sigue habiendo dentro del PP comportamientos que en unos hipotéticos comicios le alejarían de la Moncloa, en concreto en lo que podríamos calificar de sus "autonomías malditas", Andalucía y Cataluña. De vez en cuando les da por mear fuera del tiesto cuando de estas dos comunidades se trata, lo que desbarata todos los esfuerzos que otros hacen por remediar la situación del partido en ambas regiones.

Así, la nueva secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, volvió ayer a menospreciar a Andalucía, al sostener que con su partido los andaluces "ya no tendrán" que emigrar. Hace tiempo que dejamos de hacerlo, por si no se ha enterado, para pasar nosotros a recibir población inmigrante. Reproduciendo íntegramente un párrafo del artículo publicado en El País: "De Cospedal borró de un plumazo la inmigración que ahora recibe la comunidad y la alta creación de empresas registrada en la última década. No es la primera vez que un dirigente popular confunde estadísticas con una patente falta de rigor".

El periodista recuerda que la europarlamentaria popular Ana Mato aseguró el pasado marzo que "los niños andaluces son prácticamente analfabetos". Cospedal, además, se sumó a lo declarado por Javier Arenas el día anterior, aludiendo a lo que llaman "el régimen de Chaves", por la prolongada presencia del presidente del PSOE al frente de la Junta, cuando el único pecado de Manuel Chaves es haber ganado las elecciones, es decir, haber obtenido repetidamente el respaldo en votos de los andaluces, de forma totalmente legítima. Los tiempos del caciquismo y el pucherazo han quedado atrás.

Eso, por lo que respecta a Andalucía. En Cataluña, el resumen es mucho más sencillo. Que desde Génova no se deje decidir a los militantes del partido en Cataluña quién va a presidir la formación es un claro ejemplo de la falta de democracia interna del PP, al que sin embargo se le suele llenar la boca con la palabra "democracia". Alicia Sánchez Camacho, la designada desde Madrid, no sólo es la autora de la ponencia que provocó la marcha de María San Gil, sino que en las últimas elecciones generales no obtuvo ningún escaño por la provincia de Girona, donde se presentaba. Daniel Sirera seguirá al frente del grupo parlamentario en la Generalitat, pero, ¿con qué nivel de autoridad? Alberto Fernández Díaz, que ante todo quería ponerle la zancadilla a Sirera, logra su propósito y además coloca a Jordi Cornet como secretario general, lo que le deja como vencedor moral de la contienda.

Esta mañana se han reunido en un hotel de Barcelona Fernández Díaz, Ana Mato, vicesecretaria de organización del PP; el todavía presidente del PP catalán, Daniel Sirera, y la senadora Alicia Sánchez Camacho. No estaba Montserrat Nebreda que, empeñada en dotar de democracia el proceso, parece que plantará cara a Sánchez Camacho y mantendrá su candidatura. La solución adoptada es una rectificación sobre la decisión de nombrar a Sirera hace sólo unos meses, lo que es como admitir que fue un error, y además esta elección impuesta no garantiza la pacificación interna. El plato más amargo es, sin embargo, para los votantes y militantes de base del PP en Cataluña, que si ya estaban desanimados tras los desastrosos resultados del 9 de marzo, al ver que se les impone la candidata a la presidencia pueden huir en desbandada la próxima vez que haya que acudir a las urnas, como castigo. Y así nunca sacarán buenos resultados en esta región, como tampoco, por lo antes referido, en Andalucía, territorios clave si se quiere aspirar a la presidencia del Gobierno.

martes, julio 01, 2008

Mal TVE, una vez más

¿Para qué tiene España una televisión pública si no funciona debidamente? Repasemos. Son patrocinadores de la Selección de fútbol pero no han peleado por los derechos de emisión de la Eurocopa alegando falta de presupuesto. Se han tenido que conformar con los partidos amistosos de preparación. Menos mal, porque sus retransmisiones hubieran sido penosas con elementos del calibre de Juan Carlos Rivero o Paco Grande, más soporíferos si cabe que el prejubilado De la Casa. Por no hablar de lo mal que hubieran llevado a cabo la realización. Hace tiempo que TVE perdió el hilo de lo que debe ser una realización deportiva moderna y otras cadenas como Canal + o Telecinco (con la F1) le dan un baño. A las tediosas emisiones de cuatro horas sobre las motos me remito, sin ir más lejos. No hay quien lo aguante. Y sin embargo, sin tener los derechos, han llevado varios presentadores y reporteros a la concentración, sin duda alguna más de los necesarios si vemos que Telecinco, Antena 3 o las autonómicas apenas han llevado dos o tres personas para dar la cara ante la cámara. Y por ser patrocinadores de la Selección, han tenido el privilegio de la primera entrevista en territorio español a Casillas y Torres. Una entrevista increíblemente corta, por cierto. Se vio que era por compromiso y que a los dos jugadores no les hacía mucha gracia (como tampoco la presencia de Villar chupando plano). Pero lo peor ha sido que durante la llegada del autocar descubierto desde Barajas, quien haya puesto TVE se habrá encontrado con una sobreabundancia de planos de los presentadores de TVE: Milá, Sauca y Escario. ¿Qué nos importaban? A quien había que ver era a los jugadores. Conmigo que no cuenten para ver el deporte en TVE. Lo hayan hecho mejor o peor, en Cuatro tienen el mérito de haber apostado por el evento y por el equipo de principio a fin, y les ha salido bien.

lunes, junio 30, 2008

Créanselo: hemos cambiado la Historia

En realidad la han cambiado veintitrés chavales y un señor que va a cumplir setenta años. Nos han dado toneladas de dignidad de golpe. Han vengado todas las afrentas: Schwarzenbeck, Tassotti, Getafe, Arconada… Este triunfo lo compensa todo. Han colocado a España en el mapa del único deporte donde nos faltaba un título grande. Yo por lo menos ya me puedo morir tranquilo, como todas las generaciones que no han podido ver algo así. Pueden decir con orgullo: “Yo soy español”. Adiós a todos los gafes y a todos los complejos. Romper la maldita barrera de los cuartos de final ha sido la clave. Y el hecho de que estos chicos no estén contaminados por todo el recuerdo de pasados desastres, demasiados, que todos llevamos en la memoria. Es triste que sólo en ocasiones así pueda uno decir sin problemas que se siente español, lucir la bandera y gritar “¡Viva España!”. Pero si la ocasión es tan grande como la gesta lograda tras este mes pasado en Austria, te puedes resarcir con creces. Y en toda España se salió a la calle para festejar el triunfo. Todos orgullosos y por una vez celebrando algo todos juntos a la vez. También los inmigrantes que pueblan nuestras ciudades han sentido este título de la Eurocopa como suyo, agradecidos al país que los ha acogido. Ya somos un grande. Ya no somos ese equipo que siempre promete mucho al inicio y luego nunca hace nada. A partir de ahora podremos perder, pero nunca nos volverán a mirar por encima del hombro. Nos hemos puesto en el lugar que la Historia nos debía. Es sólo deporte, sí, dirán algunos; otros, que es puro negocio y marketing. Da igual. Quien no quiera verlo, que no lo haga. Estos veintitrés hombres, y el venerable maestro gruñón, nos han colocado en Primera División. Son Leyenda y ya nunca morirán porque pasan a engrosar nuestro imaginario colectivo. Gracias, chicos. Nos habéis hecho disfrutar como nunca. Puro gozo. Éxtasis. Deudas saldadas. Viva España. ¿Alguien duda de que son más las cosas que nos unen que las que nos separan?