domingo, agosto 26, 2012

Lara Álvarez no es Sara Carbonero

No lo creo, al menos. Aclaro que nunca veo la información deportiva que presenta Sara Carbonero en Telecinco, así que me baso en lo que le vi hacer durante la última Eurocopa. Solo veo los deportes en el Telediario de TVE. En los demás canales no informan: hacen espectáculo. Aparte del duopolio Madrid-Barcelona, del que ya estoy harto.

Las similitudes entre Carbonero y Álvarez son que trabajan para la misma cadena, hacen periodismo deportivo, que la primera está a pie de campo en fútbol (cuando Telecinco da fútbol) y la segunda hace entrevistas y reportajes en las carreras de motociclismo. Ambas son guapas y tienen o han tenido novios futbolistas (Iker Casillas y Sergio Ramos). Ahí acaban, a mi juicio, las comparaciones. No me gustó el trabajo de Carbonero durante la Eurocopa. Sí me gusta, en cambio, el que está haciendo Álvarez en las motos, en la primera temporada en que Mediaset las emite (siempre había sido TVE).

Hace unos meses hubo una polémica artificial. Parecía que la veterana y respetada periodista Rosa María Calaf había criticado la labor de Carbonero, o así se recogía en un reportaje de Vanity Fair. Por desgracia, eso hizo pasar a un segundo plano el acontecimiento donde el redactor de la revista halló a Calaf: la presentación de un libro escrito por la freelance y corresponsal de guerra Mayte Carrasco. En mi opinión, esto es culpa del periodista, que desplaza del tema central del artículo una información útil que, quizá pensaba él, no iba a tener mucha repercusión, y lo sacrifica por el espectáculo, a sabiendas de que iba a tener mucho más impacto, como así fue. Recientemente Calaf ha vuelto a referirse a aquello, para aclarar que no citó expresamente a Carbonero, pero que sí denunció, y denuncia, la pérdida de peso de la mujer en el periodismo a cambio de frivolizar con su imagen.

Y desde luego, volviendo a Lara Álvarez, el hecho de ser guapa, salir en televisión y haber tenido o tener un novio famoso no puede otorgar patente de corso para escribir artículos donde o 1) es menospreciada como profesional o directamente 2) se le falta al respeto. En este artículo de ABC donde se la llama "la nueva Carbonero" creo que pasa lo primero. Para colmo, se cita una cuenta de Twitter como suya, cuando en realidad es una cuenta paródica. La verdadera parece otra, si bien no estoy seguro del todo de que lo sea. Parece mentira que quien ha escrito eso no haya hecho una comprobación tan simple. Claro que el principal error es publicar un texto tan lamentable. Peor aún, ejemplo de lo segundo, es esta pieza absolutamente vomitiva del diario Levante-emv, dedicada por entero a insultar gratuitamente, no solo a ella, sino al equipo completo de Mediaset. ¿Todas las opiniones son respetables? No. Esta desde luego no.

El privilegio de escribir un texto de opinión en un medio de comunicación no puede emplearse para poner de vuelta y media a un equipo entero de profesionales sin emplear un solo argumento coherente, y menos aún a una mujer guapa y joven por el mero hecho de serlo. No hay derecho a algo así.

Aparte de todo ello, Lara Álvarez no es Sara Carbonero porque, simplemente, son dos personas distintas, por más similitudes que tengan o se les quieran buscar, todos somos distintos y cualquier comparación es y sería injusta para cualquiera de las dos. Más aún cuando las comparaciones que algunos quieren establecer entre ambas no tienen ninguna relación con su vertiente laboral, sino con sus físicos o sus vidas privadas.