sábado, mayo 21, 2011

Periodismo

Con motivo del movimiento 15M, que se desarrolla de forma principal en la Puerta del Sol de Madrid, se ha constituido una actividad paralela encaminada a sentar principios de regeneración del periodismo. Se denomina "Periodismo Real Ya" y ha formulado algunas propuestas de consenso, que son las siguientes:

- No a los contratos basura.
- No a los despidos masivos.
- No a los becarios de 35 años.
- No a los políticos empotrados en los medios.
- No al periodismo multitask a dos duros.
- Copiar, pegar y revender son delitos.
- No a las prejubilaciones, necesitamos maestros.
- La información no es espectáculo y los informativos no son un circo.
- No a la extinción del servicio de enviado y corresponsal.
- Servicio público y sentido de la responsabilidad.

Plasma algunos de los principales problemas de una profesión que afronta tanto una crisis económica como una readaptación tecnológica. El informe de la profesión periodística 2010, al que ya he aludido en otra ocasión, también los cita, y son algunos de los temas que hemos debatido en el máster que estoy cursando. Ante la crisis de resultados, las empresas periodísticas fueron a lo más fácil para reducir gastos y entrar en beneficios: despedir profesionales. Echaron a aquellos veteranos o semiveteranos que conocían los resortes del oficio y que, muy importante, manejaban las fuentes. Quienes entraron en su lugar, becarios o gente recién salida de las facultades, no las conocen, y quienes se las podían facilitar ya no estaban, con lo que era mucho más difícil hacer el trabajo. Ante eso, más la premura de tiempo, y tener que escribir a la vez para papel e Internet, e incluso grabar vídeo, sacar fotos o tuitear, el resultado es el previsible: abuso del copia y pega, de las notas de prensa, de la información sin contrastar, de la redacción con faltas de ortografía, y de una supeditación a las fuentes oficiales. Al fin, tenemos un periodismo peor hecho y menos creíble.

Otro defecto es el recurso a las informaciones de agencia, tanto en prensa escrita como en televisión, donde esto se traduce en el fenómeno de dar como noticias cosas que no son noticia y que son verdaderas tonterías, como vídeos de bebés, de animales, el último 'hit' de YouTube o la última moda importada de EEUU, así como el paraguas de "sociedad": actores, cantantes y famosos, un verdadero cajón de sastre donde todo cabe con tal de rellenar. Los periodistas deberían plantarse, no solo ante los políticos que no admiten preguntas, como sugiere la iniciativa "Sin preguntas no hay cobertura", sino también ante algunas cosas que les piden sus empresas, pero es muy difícil. Empresas cuyo principal objetivo ya no es informar, sino obtener un rédito económico de la información, es decir, la noticia como producto comercial puro y duro.

En España abunda la figura de las Asociaciones de la Prensa, siendo su aglutinador la FAPE. Lo menos frecuente es la existencia de un Colegio de Periodistas, siendo el de Cataluña el más conocido. Andalucía está en vías de constituir uno. La labor de estos organismos suele ceñirse a denunciar mediante comunicados cuando hay algún ERE, situación injusta con alguien del colectivo o un mal ejercicio de la profesión. Se agradecería que tuvieran más medios para, por ejemplo, evitar el intrusismo, la precariedad laboral o los despidos, asesorando con servicios jurídicos a los afectados, no solo respaldar moralmente a los que sufren esas situaciones.

España ha tenido varias leyes de prensa. La última fue la llamada Ley Fraga de 1966, algunos de cuyos preceptos siguen vigentes puesto que nunca fue derogada del todo, sino solamente reformada por legislaciones posteriores. Tampoco hay un nuevo Estatuto del Periodista Profesional. Izquierda Unida presentó un proyecto en ese sentido en 2004. He hallado un sitio donde se comenta el Título Primero de esa propuesta de Estatuto. En otro figura una relación de textos que afectan a la regulación del derecho a la información. Y por último, en pdf, el texto íntegro de la Proposición de Ley del Estatuto del Periodista Profesional que presentó IU.

Otro debate es si los ciudadanos están preparados para un correcto consumo de los medios, de modo que este consumo sea crítico y ayuden así a que mejore la práctica periodística. Y a que los medios de información sean verdaderos medios de comunicación. En otros países hay asignaturas de educación primaria o secundaria donde figura como tarea la creación de talleres de prensa para fomentar un consumo crítico de los medios. Aquí, no.

El actual Gobierno ha aparcado la tramitación de la prometida Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, mientras que el ministro portavoz, Ramón Jáuregui, se ha llenado la boca de palabras vacías, al anunciar la pronta creación de un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales. Es, junto a la Ley de Transparencia, uno de los instrumentos legales con que cuentan los países de nuestro entorno, siendo España uno de los pocos países que carece de los mismos. Jeff Jaffe, presidente ejecutivo del Consorcio W3C, organismo internacional que decide sobre los estándares Web, ha declarado a El Mundo que "lo primero que tienen que hacer los gobiernos es hacer sus datos abiertos" y que "es un asunto de obligación" ya que, en su opinión, "en una sociedad democrática, los datos del Gobierno pertenecen a los ciudadanos".

El ministro Jáuregui también ha sugerido la creación de una "fundación tripartita" formada por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), los sindicatos y los editores, que gestione de forma independiente la formación de los periodistas. ¿Y qué hacemos con las facultades (aunque me parezcan demasiadas)?

El debate en Twitter se articula bajo la etiqueta #periodismorealya, y algunos de sus impulsores y contribuyentes son Bárbara Yuste (@byuste), Virginia P. Alonso (@Virginiapalonso), Mirentxu Mariño (@MirenM), Pilar Portero (@pilarportero), Pampa G. Molina (@pampanilla), Juan Luis Sánchez (@juanlusanchez), Antonio Martínez Ron (@aberron) o Marta Molina (@martamolina76). Por supuesto, no son todos los que están.

Otro foro destacado en este sentido, y de mayor antigüedad que el citado, se gestiona bajo la etiqueta #cafeperiodismo y desde el sitio http://cafeperiodismo.com/.

Todo lo que sirva para mejorar la situación del periodismo y sus profesionales es buena noticia.

viernes, mayo 20, 2011

Por qué no les voy a votar

Pues no voy a votar a PSOE ni PP el domingo (CiU no se presenta aquí) porque se han puesto de acuerdo muchas veces para aprobar cosas como éstas:

- Reforma de la ley electoral (que ahonda en el bipartidismo y establece unos intolerables tiempos de bloques electorales a las televisiones).

- Limitación de la justicia universal.

- Reglamento de la Ley de Extranjería y la permanencia de los CIES.

- Ley Sinde (entrevista a la ministra). ¿Alguien recuerda que era solo un apéndice a la Ley de Economía Sostenible?

- Ley Audiovisual y el absurdo Consejo (porque atufa a pantomima) que anunció el ministro portavoz.

- Reforma de RTVE (ahí con el PP en contra) y de su financiación.

- TDT, con un desastroso resultado. No solo por los contenidos infames de algunos de los canales que acoge.

- Prórroga de la central nuclear de Garoña y el chanchullo del ATC.

- Una insuficiente Ley de la Ciencia.

El PSOE, por su parte, ha sacado adelante una Ley de la Memoria Histórica insuficiente (entrevista a la nuera de Miguel Hernández), no ha querido avanzar en la Ley de Libertad Religiosa y también ha olvidado la demandada Ley de Transparencia y Acceso a la Información.

Aquí hay un artículo de Público que pone de manifiesto los males del bipartidismo y denuncia algunas de las cosas que he dicho: la reforma electoral, las propuestas laicistas o la justicia universal. Y, también, el rechazo a una reforma fiscal progresiva, el FROB, el desbloqueo del TC y el endurecimiento del Código Penal. Resulta que los dos grandes partidos se ponen de acuerdo en más cosas de las que parece.

En el balance positivo, si me apuran, la ley antitabaco, la de reforma del aborto o la de muerte digna (aunque estas dos tienen oficialmente otras denominaciones). Pero a mi parecer no es suficiente para salvar la legislatura. Esto, y todas las medidas económicas impuestas desde fuera, por lo que este Gobierno no gobierna: recibe órdenes y las ejecuta.

Y seguro que me he dejado algunas cosas más en el tintero. Postdata: tal como me recuerda Laura, esa reforma laboral que nada ha solucionado. Este Gobierno no se ha cansado de vender la panacea. O la moto.

Por ello son importantes iniciativas como No Les Votes (#nolesvotes) y Democracia Real Ya (#democraciarealya).

martes, mayo 17, 2011

Promoción caducada de Nestlé



Se trata de la etiqueta de un bote de leche condensada -desnatada- de La Lechera comprado hace un par de días (de hecho la fecha de caducidad es octubre de 2011). Junto a un recetario y una colección de tazas limitados a cierto número de existencias, te propone ganar 6.000 euros tras un sorteo si envías los códigos promocionales que se encuentran al dorso de las etiquetas. Todo muy bien si no fuera porque la promoción en cuestión era válida del 1 de abril al 31 de diciembre... de 2010, como creo que se puede ver en la imagen. Igual es que les sobraban etiquetas, pero va siendo hora de que las cambien, ¿no?

lunes, mayo 16, 2011

¿Política o tribunales?

El diario El País ha estrenado un nuevo espacio vertical en su página web dedicado de forma íntegra a la política. Su dirección es http://politica.elpais.com/ y Juan Varela lo analiza en Periodistas 21. Varela disecciona las características técnicas, de usabilidad y visuales del formato, no el contenido, que es lo que yo vengo a observar aquí. Primero hay que decir que esta sección se ha separado, en el menú superior, de la de España, como he remarcado en rojo en la primera captura. Un poco caótica esta decisión, creo, ya que ambas secciones comparten muchos contenidos, de modo que a menudo vamos a tener lo mismo por partida doble.


Y mi objeción, que vengo a plantear, es acerca de la información principal con que el diario ha decidido inaugurar y encabezar esta nueva sección: "La 'doctrina Parot' se tambalea en el Tribunal Constitucional". Mi pregunta es bien sencilla: ¿esta noticia se puede considerar información política? Mi opinión es que es una noticia de tribunales y debería ir en la sección España (ya que los medios han decidido mayoritariamente suprimir la antigua denominación de "Nacional").

¿En qué podría justificarse el diario para incluir esta noticia en "Política"? Bien, el escaneado de la página principal de esta nueva sección parece responder a esta incógnita:


Las cinco noticias que hay debajo de la principal ya reseñada son: "Bildu delega en el mediador Currin la negociación de los presos de ETA", "Ahora le toca mover ficha a ETA" (entrevista al Lehendakari donde le preguntan por Bildu), "Bildu tendrá el 18% de los votos y los vascos lo ven como un paso a la paz", "La coalición [o sea, Bildu] aviva los recelos del PP" y "Los presos de ETA que se beneficiarían si se deroga la 'doctrina Parot'". Solo la primera, de forma indirecta, y la quinta, de forma directa, tienen relación, a mi parecer, con la noticia principal.

¿Qué ocurre aquí? Implícitamente, solapadamente, creo que mezclar a la coalición Bildu con una noticia relativa a la doctrina de aplicación de condenas a los presos de ETA marca una intención por parte del periódico de relacionar, de vincular a dicha coalición con la banda terrorista, a pesar de que el Tribunal Constitucional, revocando una sentencia previa del Tribunal Supremo, ha concluido que no hay razones, ahora mismo, que justifiquen la ilegalización de la coalición al no haberse acreditado de forma suficiente una posible relación o subordinación a los postulados de ETA. No sé si se ha hecho de forma consciente o no, pero ya digo, en mi opinión esta noticia sobre la 'doctrina Parot' 1) no es de política y 2) las noticias relativas a Bildu, por regla general, no deberían estar vinculadas a ella, salvo la primera sobre que esta coalición ha delegado en Brian Currin el tema de la negociación sobre los presos etarras.

Y, por otro lado, la inclusión de una noticia así en la sección de política viene a poner de relieve dos cosas: a) cómo no hay efectiva separación de poderes, ya que se mezclan los poderes legislativo y ejecutivo (política, ya que Congreso y Senado confeccionan las leyes y el Gobierno las sanciona) con el judicial, y por ello la contaminación que se ha producido, y b) cómo la famosa Ley de Partidos fue creada con la única intención de ilegalizar, una y otra vez, las formaciones políticas creadas bajo el paraguas de la llamada "izquierda abertzale", por más que condenaran la violencia y apostaran por la vía democrática, mientras que ni por asomo se plantea la posibilidad de ilegalizar otras formaciones políticas, éstas de extrema derecha, que defienden postulados claramente xenófobos, homófobos e incluso antidemocráticos.

Dicho lo cual, habrá que esperar a una posible acción armada de ETA (ojalá que no se produzca ninguna, por supuesto) para ver si Bildu la condena de forma explícita o no. Pero de momento, meter a Bildu bajo el paraguas de una información relacionada con ETA me parecen ganas de vincular ambos conceptos, aparte de mi consideración inicial de que esta noticia no es de política sino de tribunales. Pero, repito, la política lo ha terminado por contaminar todo, empezando por la Justicia. De ahí que políticos del Partido Popular y diferentes colectivos reclamaran al Gobierno que impulsara la ilegalización de Bildu, para que no pudiera concurrir a las elecciones del día 22, cuando es tarea que corresponde a la Abogacía y a la Fiscalía General del Estado. Muestra de que nadie duda de que ambas instancias responden a los designios del Ejecutivo, de que no son independientes, y no hay ganas de disimularlo.