sábado, mayo 17, 2008

A Mariano le crecen los enanos

Los devaneos de Aguirre, las espantadas de Zaplana y Acebes y ahora... el inexplicable rebote de María San Gil, contestado desde el mismo interior del PP vasco, ante una ponencia que claramente sí tiene la esencia y el tono habituales en ella. ¿Entonces? Posiblemente los corifeos mediáticos le han calentado las orejas. El grave error, dedicar media hora a hablar de su posible marcha... y sólo uno a condenar la muerte en atentado del guardia civil Juan Manuel Piñuel. No era ni el día ni el momento ni el lugar para su discurso victimista. Pero Rajoy aguanta.