sábado, marzo 21, 2009

Reformas de la Ley de Extranjería y de la Ley de Asilo

Enlace a la iniciativa de Amnistía Internacional sobre derechos de los inmigrantes, con modelo de carta remitida a Presidencia del Gobierno

Respuesta del Gabinete de la Presidencia:

Contesto al escrito que ha dirigido al Presidente del Gobierno, en el que se refiere a la protección de los derechos humanos de las personas inmigrantes, y le agradezco que, secundando una iniciativa de Amnistía Internacional, nos haya dado a conocer su preocupación por este asunto.

A ese respecto, deseo señalarle que el Gobierno considera que el fenómeno migratorio, del que estamos siendo testigos en los últimos años, constituye algo intrínseco al tiempo que vivimos, y representa una innegable oportunidad para nuestro país en los ámbitos económico, político y social, si se aborda con las medidas adecuadas.

No obstante, es evidente que este fenómeno presenta desafíos de primera magnitud para las sociedades avanzadas, más aún en el caso de España, donde la llegada de inmigrantes se ha producido en un corto espacio de tiempo.

Junto con la inmigración legal y ordenada y los indudables beneficios que supone, tanto para las personas que emigran, como para los países que les acogen, convive el drama humano de la inmigración ilegal.

En todo caso, la política de inmigración del Gobierno se basa en cuatro líneas fundamentales de actuación: la lucha contra la inmigración irregular, la gestión ordenada de los flujos migratorios, la integración de los inmigrantes, y la cooperación con los países emisores de emigrantes. Se trata de una política integral que ha tenido en cuenta los múltiples aspectos de este complejo fenómeno, y con el claro objetivo de que la llegada de extranjeros en España se produzca de forma legal y ordenada, facilitándose con ello su integración y el pleno ejercicio de los derechos y obligaciones que les son propios.

Quiero manifestarle que el Gobierno es un firme defensor de una política de inmigración basada en el respeto de los derechos humanos, altos estándares procedimentales y marcos de protección adecuados y eficaces.

En ese sentido, su compromiso se ha materializado con el Plan General de Derechos Humanos, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado día 12 de diciembre, en el que se hace referencia expresa al respeto de la igualdad y a la lucha contra la discriminación y el racismo, así como a la protección de los refugiados y demás personas perseguidas en sus países de origen, avanzando en un sistema jurídico que refuerce las garantías y permita identificar a las personas con necesidad de protección internacional.

Finalmente, le comunico que, en estos mismos términos, he contestado a todas aquellas personas que se han dirigido al Presidente del Gobierno sobre este asunto.

Reciba un cordial saludo. José Enrique Serrano Martínez. Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno.

Grupo de Amnistía Internacional en Facebook

La Iglesia mete el debate del aborto en la Semana Santa de Andalucía · ELPAÍS.com

La Iglesia mete el debate del aborto en la Semana Santa de Andalucía · ELPAÍS.com

Varias asambleas y consejos de hermandades de Sevilla, Córdoba, Huelva, Cádiz, Jaén o Granada, mezclando la actividad religiosa y la política, invadiendo esferas, han decidido mostrar públicamente su rechazo a la modificación de la ley del aborto que plantea el Gobierno central y que están debatiendo los partidos políticos. Han hecho suyos los razonamientos de los obispos españoles y esgrimen que defienden el "derecho a la vida" desde "la concepción a su muerte natural como valor supremo" y que por eso rechazan "la futura nueva ley del aborto". El caso más gráfico es de momento el de Córdoba, donde los hermanos mayores de las cofradías apuestan por que los pasos luzcan lazos blancos contra el aborto.

Creo que la Semana Santa no es para esto y los cofrades olvidan que aparte de celebración religiosa es una muestra de folclore y un atractivo turístico, y este tipo de posicionamientos puede provocar el rechazo de parte de gente que acude a verlas. Por mi parte, si ya antes me gustaba poco esta festividad (por ejemplo, porque paraliza la actividad de las ciudades y las domina por completo mientras se celebra, en un casi secuestro), ahora menos todavía.