jueves, enero 06, 2005

Todos juntos

Con perdón, pero a mí donde se ponga este pedazo de foto que se me quiten los Pinochet, Ibarretxe, peleas PP-PSOE y demás zarandajas...

Recogido de Elástico.net.

martes, enero 04, 2005

Tsunami natural y político

Asia: Más de 9.000 turistas, la mayoría de ellos europeos, permanecen todavía desaparecidos tras el devastador seísmo que tuvo lugar en el sureste asiático el pasado 26 de diciembre. Diez españoles se encuentran entre ellos.

Plan Ibarretxe: El Partido Popular considera que el presidente del Congreso, Manuel Marín, no debería recibir al presidente del Parlamento Vasco, Juan María Atutxa, si acude a la Cámara Baja a entregar su propuesta de Estatuto Político para el País Vasco -el Plan Ibarretxe-, dado que forma parte de "una explosión secesionista" y de "una farsa de arriba a abajo".

Que nadie se olvide de Asia

Bush encarga a su padre y a Clinton la recaudación de ayuda para el sudeste asiático. Ha tardado varias broncas por tacaño y una semana más tarde en darse cuenta de que, si bien no se le quiere como líder mundial para andar destruyendo países, sí se le busca y necesita, por esa misma condición, para liderar, en este caso, la reconstrucción de países. A la zona se han trasladado el secretario de Estado, Colin Powell y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, para conocer las necesidades más urgentes. Van 150.000 muertos, se teme que nunca se conozca la cifra exacta y las tareas de reconstrucción y recuperación de la zona afectada pueden durar del orden de diez años, según indica el secretario general de la ONU.

La nota emocionante la pone una familia española que se ha reencontrado en un hospital tras ser arrastrada por el maremoto en Tailandia. Preocupan cuatro españoles desaparecidos.

La misma receta de antes, no

El 30 de diciembre la Cámara de Vitoria aprueba el proyecto de reforma de estatuto del País Vasco. O sea el Plan Ibarretxe. Este lunes pasada la resaca de año nuevo, se han pronunciado al respecto el presidente del Gobierno y el presidente del principal partido de la oposición.

Rodríguez Zapatero: "Esa propuesta, que no tiene a día de hoy ninguna virtualidad jurídica, como bien sabe el Lehendakari, no va a prosperar"; "Voy a escuchar al Lehendakari, pero él también me va a escuchar a mí (...) Se puede hablar de todo y cabe todo dentro de la Constitución"; "En democracia nadie está por encima de las leyes".

Mariano Rajoy, como siempre, "exige": "Rechazar absolutamente cualquier posibilidad de negociación" (con Ibarretxe o sobre el Plan Ibarretxe), "recurrir inmediatamente la decisión del Parlamento Vasco ante el Tribunal Constitucional", y asegurar que el Estado "no vacilará a la hora de emplear los numerosos instrumentos que la ley pone en sus manos para defender el orden constitucional y la soberanía nacional". Del Plan dice que "estamos ante un desprecio inadmisible a la soberanía española".

¿Que Zapatero va a recibir a Ibarretxe antes que a Rajoy? Normalísimo. Primero Zapatero mira a ver qué quiere Ibarretxe, luego le dice a Rajoy qué es lo que ha sacado en claro de esa reunión y a partir de ahí pueden consensuar una estrategia. ¿No son capaces de verlo en el PP y sus medios afines, que este martes cargan contra eso?

Es muy gracioso el señor Rajoy. El Gobierno no va a plantear recurso de inconstitucionalidad, empeño en el que está el presidente del PP, porque, para empezar, el Plan Ibarretxe es sólo un proyecto de ley y como tal, en esta fase del proceso no se puede recurrir u obrar judicialmente. Además, ya el anterior Gobierno del PP, del que el señor Rajoy llegó a ser Ministro del Interior, planteó un recurso de inconstitucionalidad contra este proyecto, y fue desestimado. Parece que en el PP tienen poca o ninguna memoria. A un nuevo recurso le pasaría lo mismo. Además, este tema se pudo haber dialogado cuando el proyecto estaba en ciernes y el Gobierno Vasco estaba abierto al diálogo, allá por 2002, pero la cerrazón del gobierno del que el señor Rajoy formaba parte, al negarse a cualquier cambio de impresiones con Ibarretxe, lo impidió, y en vez de hablar, el anterior gobierno tiró directamente por la vía judicial, que fracasó. Aquellos polvos traen estos lodos.

Por tanto, esa cabezonería atribuye al gobierno del PP buena parte de la culpa de que el Plan Ibarretxe siguiera adelante y fuera aprobado el pasado día 30. A pesar del cambio de Gobierno en Madrid, y por tanto cambio de actitud, el proceso ya estaba en marcha y lo único que ha pasado en el Parlamento Vasco es que ese proyecto de ley ha seguido su tramitación, como todos los proyectos de ley que Vitoria tiene atribuido elaborar según marca la Constitución.

Dice Rajoy que nada de dialogar con Ibarretxe ni sobre el Plan del mismo nombre. Sí, el método consistente en no dialogar ya hemos visto a dónde nos ha llevado. Aparte de que el señor Rajoy en esta materia no es precisamente el más indicado para dar consejos, menos teniendo de asesores a Aznar, Zaplana y Acebes, tampoco es quien para andar diciéndole al Gobierno lo que tiene que hacer. Y menos andar exigiendo. Sí, porque siempre anda diciendo que "exige", "exige", "exige" al Gobierno que haga esto o lo otro, y siempre con ese verbo imperativo de ordeno y mando, nunca un "sugiero", ni un "propongo", siempre un "exijo". Y por ese camino no se va a ninguna parte. Y de todas maneras siempre será mejor dialogar (que no negociar, que ya ha dicho Zapatero que no lo va a hacer) con Ibarretxe que no hacerlo, y siempre será mejor agotar la vía política que tener que recurrir a la judicial, hasta que no sea estrictamente necesario. Por ejemplo, si se deciden a hacer un referéndum, para lo que no tiene el Gobierno Vasco atribuciones, a pesar de la presumible negativa que vendrá desde el Congreso.

Y habla Rajoy de "amenaza" al orden constitucional y a la soberanía nacional. ¿Es peligroso que el Parlamento Vasco legisle? ¿Cómo de peligroso? Señor mío, no nos estamos enfrentando ni a un golpe de estado ni a una quiebra del orden constitucional, eso al menos aún no. Y cuando habla de emplear los recursos que la ley pone al servicio del Estado, quiera la Providencia que el señor Rajoy no se esté refiriendo a la posibilidad de suspender la autonomía vasca, porque eso sí que sería realmente peligroso.

El gobierno del PP creía cerrado el proceso autonómico, se negó en redondo a cualquier desarrollo o reforma de los Estatutos de Autonomía o de la Constitución. Y ya sabemos la actitud que tomó con algunos presidentes autonómicos al negarse a hablar con ellos o recibirles en la Moncloa. Ello soliviantó a más de uno, empezando por Ibarretxe que fue el más ninguneado de todos. Si se niegan a hablar contigo y recibirte, y antes incluso de preguntarte sobre el proyecto de reforma estatutaria, lo primero que hace el gobierno es casi declararte la guerra y plantear un recurso de inconstitucionalidad, la crispación está asegurada. Y cualquier medida de fuerza, como las que plantea el señor Rajoy, no harán sino empeorar las cosas y acrecentar el radicalismo desde Vitoria, en algo que los vascos entenderán, y así entendieron aquel recurso del PP ante el Constitucional, como un ataque manifiesto, no ya a sus ansias de independencia, que ya se verá, sino a la autonomía que reclamaban y que tanto les costó conseguir.

Y ahora resulta, con el nuevo Gobierno, que sí, que resulta que el proceso autonómico no estaba cerrado y hay que ampliar su abanico de competencias. Y siempre ajustándose al corsé que le permita a uno la ley, en este caso la Constitución. Así lo entienden, por ejemplo, en Cataluña. ¿Que en el País Vasco se han salido un poco de ese corsé? Pues mejor será intentar arreglarlo por las buenas antes de que el asunto se desmadre. Y la posición del PP no contribuye a ayudar ni a relajar los ánimos ni mucho menos. En el País Vasco podrá haber sectores que tengan una postura radical en este asunto, pero desde luego quien también está empleando el radicalismo, españolista en este caso, a la hora de actuar, es el PP. No sé si Mariano Rajoy toma decisiones propias o hay alguien que le impele a decir lo que dice, pero él o sus consejeros se están equivocando de cabo a rabo. Menos mal que no son Gobierno, porque ¡cómo estaríamos!