viernes, marzo 25, 2011

"Manel", de milagro

Pequeña odisea para comprar el disco "10 milles per veure una bona armadura", del grupo catalán "Manel". Si no sabes quiénes son, resulta que se han colocado en el número 1 de las listas de ventas de discos en España después de haber logrado lo mismo en iTunes con los pedidos anticipados (que según parece se llaman "prepedidos", será así pero es una palabra intolerable). Aquí otros dos enlaces, de Jenesaispop y del blog musical de El País. En este último sitio se puede ver el videoclip de su single "Anniversari", que sin embargo no está disponible en YouTube debido a una reclamación de copyright realizada por WMG. Además, las primeras referencias que me llegaron del grupo, a través de @VickyBol y @Plastidecor, coincidieron en el tiempo con su actuación en el programa de Andreu Buenafuente.

Así que con las buenas referencias previas me entraron ganas de comprar el disco. Pero no en iTunes, sino en formato físico, en cd. ¿Y por qué? Pues muy sencillo: para poder tener a mano las letras, leerlas, traducirlas y entender las canciones, ya que el disco está en catalán.

Consulté la web de El Corte Inglés, donde el disco figuraba a un precio de 13,95 € y sin que hubiera imagen de la portada.


Y después la de la FNAC, donde figuraba como "Destacado" a 14,99 €.


Y me dirigí a la sección de música de El Corte Inglés de Málaga para ver si lo tenían. Pregunto por el disco, la dependienta lo busca en el ordenador y me dice que no lo tienen y que "No nos va a entrar". Ah, vaya. Pero cuando le dije "Manel" sí sabía que era un grupo catalán, la muchacha.

Un inciso: el orden, por llamarle algo, en que tienen los discos en El Corte Inglés, no tiene ni pies ni cabeza. Puedes ver trabajos recién salidos al mercado mezclados con discos de vete a saber quién y del año de la polca, como quien dice. Un desbarajuste. Fin del inciso.

En fin, tomé pues camino a la FNAC, que está justo a la espalda del anterior. No veía el disco, de modo que le pregunto a un dependiente, que igualmente lo busca en su terminal. "Debe haber existencias", pensé, ya que se dirigió a uno de los estantes y se puso a buscar. Retiró cuatro o cinco con una mano y me lo sacó: un único disco de Manel en toda la tienda. "¿Se había agotado?", pueden preguntar ustedes. Bien, me permito dudarlo, ya que, aparte de que como he dicho estaba escondido detrás de otros, no había ninguna referencia en la tienda, en los paneles de destacados, favoritos, más vendidos, etc., que había en un par de sitios de la tienda. "Destacado", decía la web de la FNAC, y poco más y tengo que llamar a Indiana Jones para encontrarlo.

Conclusión: supongo que como salgas de Madrid y Barcelona, ya puedes sudar tinta que difícilmente vas a encontrar según qué cosas. Aunque vayas a la FNAC y a El Corte Inglés. Claro que son los dos únicos sitios de Málaga donde me suena que puedo comprar discos. Pero finalmente tengo el disco, que escucharé con el cuadernillo de las letras en la mesa y el traductor de catalán en la pantalla. Bona nit!

miércoles, marzo 23, 2011

Desencanto y desánimo con la política

A uno le quedan pocas ganas de hablar de política y de políticos, salvo por las ganas de mandarlos a todos a la cola del paro. No es para estar contentos. Suben la electricidad o el gas, pero no suben los sueldos. Suben los impuestos. La reforma laboral es perjudicial para los trabajadores. La reforma de las pensiones es otra ruina. Ahora nos asaltan con algo llamado "el pacto del Euro" (artículo de Josep Borrell) y básicamente ocurre que para salvar la moneda única el Gobierno español tiene que aplicar una política de austeridad presupuestaria que castigará partidas tan importantes como Sanidad y Educación, y es una política que viene impuesta desde el jefe de los 27, Alemania. Y encima tiene que aportar miles de millones al fondo de rescate común. Esperemos que no haya que acabar rescatando a la propia España. El Partido Popular critica la acción del Gobierno un día sí y otro también, pero a nadie se le escapa que si ellos estuvieran al frente del Ejecutivo hubieran hecho lo mismo o similar. Y cuando, como todo parece indicar ahora mismo, ganen las próximas elecciones generales, tendrán todo el trabajo hecho. Y el PSOE, que en esta segunda legislatura ha incumplido hasta la saciedad su programa electoral, habrá terminado su serie de disparos al pie o de escupitajos hacia arriba. Como ciudadano responsable y concienciado, debería ir a votar en las elecciones municipales de mayo (en Andalucía no hay autonómicas hasta 2012, se supone), y desde luego, si lo hago, mi voto no será ni para el PSOE ni para el PP. El primero creyó que con la cultura del ladrillo era suficiente y el segundo no puso ni los medios ni la voluntad suficientes para abandonar dicho modelo. Prueba de ello es que los científicos que podrían protagonizar un cambio de modelo basado en la ciencia, la investigación y la tecnología no tienen otro remedio que salir de España, como los investigadores del programa Ramón y Cajal o un grupo de jóvenes españoles entrevistados en Australia con motivo de una escala del buque oceanográfico Hespérides. Menos gente en España, menos contribuciones para pagar las pensiones futuras. Pero igual sí que nos vamos a tener que ir. Se siente. Tal como está la cosa, ¿qué me importa a mí si Zapatero se presenta o no se presenta otra vez?