sábado, abril 18, 2009

Actualizando (sobre González Pons)

Le ha salido el tiro por la culata al dirigente popular tras su intento de utilización partidista del grupo creado en Facebook para pedir la dimisión de la ministra de Cultura. La Asociación de Internautas no tardó en decirle que el sitio donde se espera que actúe es el Parlamento, no en Internet viendo cuánta gente se apuntaría a una "quedada". Y, por lo visto, según dicen en Público, ha reculado. Hay que dejar claro que, como persona individual -no es una redundancia, existen la persona colectiva, la jurídica, la física, la pública- y privada, y como conocido internauta, podía adherirse al grupo sin problemas. El conflicto surge cuando intenta actuar como político, ya que el grupo no está promovido por políticos, y cuando intenta además presentarse como abanderado de la causa. Persiguiendo un objetivo concreto que es el que su partido llegue al Gobierno. Entonces estamos hablando de un intento de utilización partidista de la iniciativa, y eso no es admisible. No es porque sea del PP. Es por el simple hecho de ser político que su presencia puede hacer que se politice al grupo con una determinada etiqueta, y se le achaque erróneamente una paternidad afín al PP por culpa de una sola persona. La reivindicación es política porque se llama la atención sobre una decisión errónea del Gobierno, que además muchos creen que no lo es, y que persigue de forma intencionada favorecer a determinados sectores artísticos. Se cree que el Gobierno no ha sido ni está siendo ético y honrado con este nombramiento. Pero no es "de los políticos". En el grupo de Facebook hay gente de todas las ideologías y la presencia de un político concreto, sin importar de qué partido sea, puede ser incómoda, y, es más, perjudicial a los intereses que se persiguen, como ya comenté ayer.

viernes, abril 17, 2009

Aprovechados no, gracias

El grupo "Ángeles González-Sinde Pírate" de Facebook se va acercando, lenta pero inexorablemente, a los 25.000 simpatizantes según escribo estas líneas. Según me he ido fijando desde que se creó, entre sus adheridos se hallan al menos tres agrupaciones provinciales de Nuevas Generaciones del PP y una de IU. Que, eso sí, no han hecho acto de presencia, en el sentido de que tales agrupaciones como tales nada han posteado, o sea, que no han aprovechado la coyuntura para arrimar el ascua a su sardina, una tentación muy fuerte en este caso. Bien, se agradece. El PSOE es el principal culpable por nombrar a González-Sinde, pero el PP no puede eludir su responsabilidad en la aprobación de la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) y la Ley para el Impulso de la Sociedad de la Información (LISI), así como por sus esfuerzos por reforzar el control sobre la Red desde sus escaños en el Parlamento Europeo. Sin embargo, por supuesto, a este principal grupo de oposición virtual a la ministra se han acercado aves de presa intentando hincar las garras en los demás usuarios, que por suerte están avisados de todas estas maniobras. Algunos de los mensajes piden, no sin razón, un gesto que muestre al Gobierno, en las Elecciones al Parlamento Europeo del 7 de junio, esta oposición al nombramiento. Votos en blanco, votos en nulo con anotaciones alusivas al tema o votar a otros partidos. El más directamente beneficiado sería el PP, pero también a este partido habría que enseñarle que no se puede jugar más con los usuarios de Internet en este país, los cuales deben darse cuenta del poder que pueden llegar a ejercer como grupo de presión. El caso reciente de Moldavia, con una chica armando una revolución con un simple mensaje de "quedada" por el Twitter, es el gran ejemplo. En el caso español, no se ha podido evitar que algunas de las alusiones al Gobierno y al PSOE sean directamente insultos o injurias, un hecho que perjudica la causa que se persigue. Todos los partidos tienen militantes voluntarios por la Red y es evidente que se meten en los grupos y páginas para introducir sus mensajes.

Pero la reacción de los partidos de la oposición al nombramiento de González-Sinde ha sido desoladora por nula. Y eso que podría haber sido utilizado perfectamente para asestar un buen golpe al Gobierno, aprovechando la denuncia hecha por la Asociación de Internautas acerca del posible incumplimiento de la Ley de regulación de los conflictos de intereses de los miembros del Gobierno y de los Altos Cargos. Pues nada de nada. Cero patatero que decía el otro. Yo mismo remití el enlace con la noticia a los correos del PP, de CiU (perjudicado por la espantada de Ignasi Guardans), de IU, de ERC, del PNV y de UPyD. Sólo he recibido una respuesta personalizada y firmada por parte de UPyD, agradeciendo la información y prometiendo su estudio. En el caso de los republicanos catalanes, sólo un e-mail mecánico de confirmación de recepción. Pura apatía y desinterés o bien que tienen el correo electrónico de adorno.

En éstas, y ya habiendo pasado ¡¡¡una semana!!! desde el nombramiento, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González-Pons, que tiene fama de ser un asiduo navegante de Internet, y quizá viendo el éxito que iba cogiendo la reivindicación, intenta subirse al carro en marcha. Un descarado ejercicio de oportunismo político pidiendo, en su página de Facebook, quedadas y movilizaciones contra la ministra. Y para colmo pide que la gente se apunte al grupo de
"Ángeles González-Sinde Pírate". ¿Querría comprobar su propio poder de movilización? Sea como fuere, el intento de utilizacion interesada del grupo era tan evidente que se le veía el plumero enseguida. No tardaron en surgir los mensajes en el grupo en cuestión pidiéndole a González-Pons que también "se pirara". Que no querían su ayuda. Que no son tontos. Y viendo con claridad que esta "adhesión" podía causar un efecto negativo en el grupo, provocando que hubiera quien lo abandonase con tal de no compartir ni el mismo aire con este señor. Un político profesional era lo último que este grupo y este movimiento necesitaban y necesitan. Lo que tiene que hacer González Pons es trabajar y averiguar si en verdad la ministra ha podido incurrir en conflicto de incompatibilidad por sus intereses profesionales y familiares. Y punto. Ese es el tipo de ayuda que queremos. Bueno, el que quiero yo, al menos.

Realmente, no sé qué esperaba lograr el dirigente popular, cuando una buena parte de los internautas no son advenedizos ni mucho menos, sino gente avisada, con un nivel educativo medio o medio alto, con una gran curiosidad y relativamente bien informados. Claro que hay mendrugos, como en todo. Pero muchos sí saben de qué pie cojea cada uno, no se dejan engañar -o manipular- fácilmente, y están inmunizados frente a la propaganda política. Él mismo debería saberlo, si en verdad es tan avezado en estas cuestiones. No en vano la de político es una de las profesiones peor valoradas de este país, junto con la periodística -por desgracia- o las relacionadas con el ámbito de la Justicia. De modo que aprovechados, no gracias.

Otro efecto colateral hubiera sido que se habría acusado al grupo entero de estar promovido y organizado por el PP, cuando lo integran personas de todas las tendencias, también gente que se autoproclama de izquierdas y que se sienten engañados por este nombramiento. El grupo surgió de forma espontánea y ha ido creciendo en número de adhesiones de forma increíble hasta el punto de que los medios de comunicación tradicionales se han visto obligados a mencionarlo, y todo por un objetivo común: el cese de una ministra que se considera en la Red que es un peligro manifiesto contra la libertad y contra el avance tecnológico. ¿Que ese nombramiento puede haber sido una maniobra de distracción para que no se hable de la economía, como afirma en su blog Marc Vidal? Puede, pero su presencia al frente del Ministerio de Cultura sigue siendo igual de catastrófica. Y en caso de que sea una maniobra de Zapatero, dudo que hubiera esperado una respuesta tan masiva como la producida. Es lo que tiene vivir de espaldas a la realidad, a espaldas de Internet en este caso.

martes, abril 14, 2009

González-Sinde, la ministra que roba a los pobres para dárselo a los ricos

Aquí que venía yo tan dispuesto a despotricar de la ministra del cine con minúsculas, jamás de la Cultura con mayúsculas, cuando me encuentro la barbaridad de que hoy mismo va a empezar a adjudicar subvenciones a sus amigos del cine, saltándose a la torera la Ley de Incompatibilidades: http://ecodiario.eleconomista.es/noticias/noticias/1163875/04/09/GonzalezSinde-se-estrena-con-ayudas-al-cine-y-bordea-la-incompatibilidad.html

¡Pronto empieza a mangonear esta lagarta! Diana de "V" no le llegaría ni a la suela de los zapatos. Atención a este titular sacado de su entrevista para RNE: "Hay que ordenar Internet porque nos vamos a quedar sin contenidos", en http://www.publico.es/ciencias/tecnologia/218285/ordenar/internet/quedar/contenidos

Yo donde ella dice ordenar yo leo "censura de contenidos", "corte de conexiones" y "espionaje a los usuarios". ¡Pero si nadie se baja cine español y los nuevos cantantes españoles promocionan y venden sus trabajos por Internet! No quieren ver ella y sus acólitos que el modelo de negocio ha cambiado, o bien las grandes discográficas están horrorizadas ante la posibilidad de perder su hasta ahora jugoso papel de intermediario entre público y artista. Con Internet y las nuevas herramientas digitales, cualquier músico o cantante puede servir directamente su trabajo a los posibles compradores, y con discográficas pequeñas, con herramientas de promoción tan fiables como MySpace, o de venta canción por canción o el disco entero a través de ITunes. Respecto al cine español, que según Rapidshare sólo cinco de las primeras cien películas descargadas sean españolas lo dice todo: la crisis no se debe a la red, sino a un mal producto mal vendido.

Y no quiero dejarme la absoluta barbaridad de recurrir a Ignasi Guardans para dirigir el Instituto del Cine, el encargado de dar las subvenciones. Su nombramiento busca además aprovechar su experiencia como europarlamentario para llevar a Europa el tema de las descargas y la propiedad intelectual. Guardans NO ES TRIGO LIMPIO: http://anvazher.nireblog.com/post/2009/04/13/gonzalez-sinde-ficha-a-ignasi-guardans
Otra muestra, aquí: http://www.abc.es/20090414/cultura-cultura/sinde-ficha-para-cine-20090414.html

Es particularmente grave el asunto cuando Zapatero barajó hasta última hora la supresión del Ministerio de Cultura. Claramente lo mantuvo para agradecer los favores prestados en las últimas campañas electorales. Lamentable. Esta señora es juez y parte, y ya se sabe que el que reparte se lleva la mejor parte. Poner la zorra a cuidar las gallinas.

¿Cómo conciliar las pretensiones de "ordenación" (censura) de González-Sinde con las declaraciones del ministro de Industria el año pasado? "No se aplicarán restricción ni regulación que impida el uso de Internet".

Hasta todo un fiscal de la Comunidad de Madrid manifiesta que el nombramiento es a todas luces irregular: http://www.internautas.org/html/5514.html

Aquí tenemos algunas de sus "perlitas": http://alt1040.com/2009/04/angeles-gonzalez-sinde-la-nueva-ministra-de-cultura-que-no-entendio-nada. También: http://l3utterfish.blogspot.com/2009/04/frases-gloriosas-de-angeles-gonzalez.html

"La nueva ministra de cultura es una defensora a ultranza de las subvenciones al cine español y del canon, considera a quienes descargan material sujeto a derechos de autor para uso privado como piratas, cree que las telecos deberían controlar el tráfico en Internet, tiene la convicción de que se debe proteger al cine patrio de los estrenos de Hollywood y sostiene que las cadenas de televisión han de invertir el 5% de sus beneficios en producciones hispanas", dicho aquí.

Eso sí, según deducimos de este extenso artículo, nadie es de fiar. ¿A quién votamos? Una cosa sí tengo clara, en las próximas Elecciones al Parlamento Europeo (son en junio) no pienso votar al PSOE después de este nombramiento. Zapatero me ha terminado de decepcionar. Como dice Julio Alonso, Zapatero ha perdido Internet.

Recomiendo la lectura de los blogs de David Bravo y Enrique Dans para cuestiones referentes a legalidad de P2P y Propiedad Intelectual en la Red. También la web de la Asociación de Internautas y el principal grupo de Facebook contra el nombramiento.

Repito: no esperaba que empezara a robar tan pronto. Sus amigos y familiares directos pueden ser beneficiarios directos de sus decisiones.

En otro orden de cosas, Zapatero se libra de Magdalena Álvarez mandándola a Europa como número 3. Carmen Romero, ex mujer de Felipe González y que llevaba tiempo apartada de la política irá como número 4. ¿Alguien lo entiende?
Eduardo Madina suplirá a Jáuregui como secretario general de grupo, y el presidente ha planteado a sus grupos que quiere sacar adelante la Ley del Aborto y la Ley de Libertad Religiosa, así como la Ley de Igualdad de Trato . También la Ley General Audiovisual, antes de lo cual ya ha dado vía libre a la TDT de pago. Cuando debería ser al revés, primera la ley que la regule y luego la TDT. No son medidas prioritarias, sólo quiere desviar la atención de la crisis y jugar al despiste, ocupando minutos en los medios de comunicación. La de la TDT parece encaminada a favorecer a Mediapro.
Sin Jáuregui y teniendo enfrente, aparte de al PP, a CiU -democristianos, no lo olvidemos- por el fichaje de Guardans, al PNV por desbancar a Ibarretxe, al BNG por los pésimos réditos de su alianza en Galicia, e incluso a IU por no llevar a cabo una verdadera política de izquierdas, ahora mismo veo imposible que consiga aprobar nada de esto.
El País vuelve a ejercer de propagandista del Ejecutivo al anunciar que pretenden un "drástico" recorte de la publicidad en TVE y que ZP anuncia una "estrategia integral" ante (que no contra) el paro. Espero no equivocarme si digo que YA NO CUELA. Se le ocurre luchar contra el paro ahora que nos acercamos a los 4 millones de desempleados. ¿Es que no lo vio venir? ¿O no quiso?

Por último, hoy es el 78º aniversario de la II República.

lunes, abril 13, 2009

Un cambio de Gobierno muerto antes de nacer (III)

La última.

Claramente no estamos ante una crisis de gobierno sino, como he leído, creo que en ABC, ante un gobierno en crisis. Además, la situación económica pedía un gesto de austeridad, reduciendo el aparato del Estado y prescindiendo de varios ministerios cuya utilidad ha sido nula o se desconoce. Esto quizá hubiera permitido que funcionarios que sin duda están ociosos en varios de ellos pudieran haber sido trasladados a otros donde su presencia es sin duda más necesaria, como por ejemplo en la saturada administración de Justicia. En lugar de eso, doble gasto partiendo por la mitad el Ministerio de Administraciones Públicas. Y se mantienen carteras casi sin competencias o de las cuales se podrían hacer cargo otros ministerios. Estoy hablando de Vivienda, Ciencia e Innovación, e Igualdad. ¿Por qué Zapatero no los ha desecho? Porque son de creación personal y porque, lo siento si parezco machista, los ocupan mujeres. Vivienda no tiene nada, de eso se encargan las comunidades y los ayuntamientos. Ciencia debería estar dentro de Educación, y las parcelas de Innovación y Tecnología, dentro de Industria. Para colmo, a sus titulares, Beatriz Corredor y Cristina Garmendia, las conocen en su casa a la hora de comer. No se asoman a la prensa, radio y televisión ni por equivocación. Son invisibles, no existen a efectos mediáticos. En cuanto a Igualdad, labor que debería ser sólo una secretaría dentro del Ministerio de Asuntos Sociales (que bien dirigía el defenestrado Jesús Caldera), la cartera de la bisoña Bibiana Aído se está centrando en la reforma de la Ley del Aborto, cuando creo que esa labor correspondería a la cartera de Sanidad, porque al margen de la implicación de la mujer, no deja de ser, al final, un asunto médico el decidir a partir de cuándo se puede dejar abortar y bajo qué circunstancias. Es por tanto algo que hay que dejar en manos de los técnicos, no de los políticos.

Y, si con mi afirmación anterior, se me podría tildar de machista, aún más con lo siguiente que diré: las entradas de T. Jiménez y González-Sinde y las salidas de Soria y Molina sólo se justifican en la idea de mantener a toda costa la paridad en el gabinete, aún incluyendo en él a gente que a todas luces carece de capacitación para el puesto. Y me sustento en el artículo escrito recientemente al respecto por la columnista de ABC, Edurne Uriarte, una mujer, y por tanto nada sospechosa, el 9 de abril, bajo el elocuente título: “A la calle, por ser hombres”, que defiende el mismo planteamiento. Se hubiera quedado con siete mujeres y once hombres. Así que cabe pensar que algunas de las ministras están ahí por cupo, no por validez. Mucho cuajo ha de tener también Miguel Ángel Moratinos: España sigue sin tener una política exterior clara, Chacón pasó por encima de él en el tema de Kosovo, y sin embargo, en vez de tener un poco de vergüenza torera e irse a su casa, ahí sigue. Es de los pocos que está desde el principio.

Aún me queda por comentar el hecho de que Zapatero acoja bajo su personalísimo paraguas a la Secretaría de Estado para el Deporte y al Consejo Superior de Deportes, en vez de crear un ministerio como había prometido. Se podrá decir que no tiene sentido crear un ministerio para eso en plena crisis, pero si se hubiera prescindido de las carteras inútiles, igual sí. Francia tiene una ministra de Sanidad y Deportes (será por aquello de que el deporte es bueno para la salud), del que depende además una secretaría dirigida por el ex seleccionador de rugby, Bernard Laporte.
Aparte de incumplir su promesa, cabrá comprobar si realmente esta asunción de competencias tiene más objetivo que presentarse el propio Zapatero representando a Madrid en la elección olímpica de 2016, para compensar que Obama vaya por Chicago. Y si, una vez más, esto no es más que otro gesto de imagen. ¿Contestará Zapatero las preguntas sobre deportes en el Congreso? Y no conviene olvidar que el deporte español no es sólo Gasol, Alonso, Nadal o Contador. Una verdadera política de estado en materia deportiva debe incluir los deportes minoritarios, la marginación que sufre el deporte femenino, o la promoción del deporte escolar o universitario. Pero muchos se temen, y yo también, que el presidente se haya quedado esta parcela para viajar y hacerse las fotos en pistas, podios y circuitos de medio globo. Y eso no es llevar la gestión deportiva.

Edito: Y como decía al principio, el Gobierno quiere dar sensación de un nuevo ritmo. Lo más que podrán hacer, como en Fomento, es agilizar obras que llevan retraso, o como con la Ley de Dependencia, entregando ayudas que la gente lleva meses esperando. ¿Y por qué no lo han hecho antes? Si eso es revitalizar... Porque hasta ahora sólo se han dado prisa para el marketing: fotos, fotos, y más fotos. Incluida una de Chaves "trabajando". Prisa se dieron en el propósito de enmienda. Fin del añadido.

A la nueva responsable de Cultura, Ángeles González-Sinde, en la que sin duda es la peor decisión tomada por Zapatero en este cambio de cromos, le dedicaré un post para ella sola, que se lo ha ganado con creces.

Un cambio de Gobierno muerto antes de nacer (II)

Sigamos.

En la remodelación han entrado dos “independientes”, Gabilondo y Sinde (entre comillas porque uno es el hermano de un periodista muy importante y ella tiene unos intereses previos a su entrada en el gabinete), y han salido otros tres: Mercedes Cabrera -que también venía de la universidad-, César Antonio Molina y Bernat Soria. Y a este último es a quien reemplaza Trinidad Jiménez, también por cuestión de imagen. Ella también tiene una fuerte presencia mediática y un fuerte carácter. Ahora bien, ¿cómo hay que tomarse su intención de agilizar la llegada de las ayudas pendientes de la Ley de Dependencia, si incluso puede que ya no quede dinero, y si hay autonomías que llevan meses esperando, con lo que tendría gracia que el dinero viniese justo ahora? Pues yo lo entiendo en clave electoral: como he dicho, en junio hay elecciones europeas, y Trini no ha hecho sino prometer que va a llegar dinero a la gente que lo necesita. O sea, dinero a cambio de votos. Comprar al elector. Acelerar la llegada de las ayudas para que la gente crea “¡Qué bueno es el gobierno!” y así “ayudar” ligeramente a tener las ideas claras a la hora de introducir la papeleta en la urna. Así que seguro que vamos a ver a Trini hasta en la sopa en los próximos dos meses. Puro populismo para decirle a todo el mundo lo que quiere oír.

Elena Salgado tiene un perfil gris. No tiene discurso económico. Parece que la manera en que repartió los 8.000 millones del Fondo Estatal de Inversión Local fue un factor que decidió a Zapatero a escogerla. No creo que tenga tanto mérito: los proyectos a ejecutar ya venían definidos por los Ayuntamientos, el Ministerio de Administraciones Públicas (cuya página web sigue operativa como “Ministerio de Política Territorial”, cambio que no se ha notificado a la opinión pública), ahora con Chaves al frente, sólo ha tenido que soltar el dinero. Curioso lo de Chaves: una vicepresidencia y un ministerio, todo en uno. Cuando en realidad el ex presidente de la Junta de Andalucía sólo se ha quedado con la parcela correspondiente a la financiación de las autonomías. La gestión de los funcionarios ha quedado en manos de De la Vega, según aclara Fernando Garea, el día 9, en “El País”: “A su ya conocida sobrecarga de trabajo se une la gestión de lo que hasta ahora era la Secretaría de Estado para la Administración Pública. De ella dependerá ahora el sueldo de los funcionarios, la aplicación del recién aprobado Estatuto de la Función Pública y la elaboración de la Oferta Pública de Empleo. Asume la Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios, el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) y la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (MUFACE)”.

Chaves, que se hará cargo de la financiación autonómica, tendrá que trabajar codo con codo junto a Salgado. Garea nos vuelve a dar la clave: “(Chaves) suma la negociación de la financiación autonómica, que hasta ahora tenía plenamente Pedro Solbes. Esa nueva competencia tiene dos salvedades para su aplicación. La primera es que la Secretaría General de Financiación Territorial sigue estando dentro del organigrama de Economía y Hacienda, es decir, depende de Elena Salgado. La segunda es que la nueva vicepresidenta segunda preside el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que es donde las comunidades aprueban el modelo de financiación”. Así las cosas, ¿no da la impresión de que la cartera de Chaves sobra y lo más sencillo sería que la parcela de la financiación se quedara con Salgado? El ex mandamás andaluz tampoco parece el más indicado para tratar con las autonomías, ya que al menos tres le ven con recelo: Cataluña, Extremadura y Castilla-La Mancha. En el primer caso, se le ve como una persona con óptica centralista; en los otros dos, se debe a enfrentamientos heredados de su labor al frente de la Junta: el trasvase Tajo-Segura y la gestión del Guadalquivir. Una vez más parece que se le quiere en Madrid para desviar el foco del presidente, aparte de sacarlo de una Andalucía donde las encuestas mostraban un desgaste cada vez más vertiginoso. Y encima a un ministerio inventado, que visto desde fuera parece un intento de rescatar la posición central del Estado en un momento en que las competencias a la autonomías están casi todas transferidas. No tiene mucho sentido. A ver cómo remienda el PSOE andaluz el relevo de Chaves, que esa es otra, y si éste sabe ser soldado raso tras haber sido califa.

Volviendo a la nueva responsable de Economía, Salgado parece sin duda una “mujer de paja” (en vez de hombre de), un monigote, una marioneta. Hará lo que Zapatero le diga. Una persona que parece de perfil bajo, y sí, con un muy largo historial en diferentes puestos de la administración, pero siempre en la trastienda, nunca en primer plano, dicen que dura a la hora de negociar, pero dudo de que sea la persona adecuada para tratar estos asuntos en Europa o para trasladar confianza a empresarios e inversores. La marcha de Pedro Solbes, que estaba cantada, se debe sin duda a que era un estorbo para el presidente del Gobierno, que además no agunta bicefalias y quiere para sí todo el protagonismo. Solbes era además un freno para la idea de Zapatero consistente en disparar el gasto público, lo que llevaría a doblar (sería hasta el ocho por ciento) el límite de déficit público que marca la política de convergencia con la Unión Europea. El ex vicepresidente económico también tenía la parcela de la imagen en contra: no puedes dar sensación de dinamismo con el ritmo tan técnico y cansino que Solbes transmitía en cada una de sus apariciones públicas. Curiosamente, en su despedida, estaba alegre, se le entendía con claridad y además no citó a Zapatero, lo que llevó a De la Vega a tener que dar la cara ante la prensa para intentar trasladar que “no pasaba nada”. La marcha de Solbes ha implicado la del secretario de Estado, David Vegara, con veinte años menos que Solbes y Salgado, eterno candidato al puesto, experto en el área tras estar ahí cinco años, y que sí hubiera trasladado una imagen de cambio. Pero ya he dicho que Zapatero quiere una marioneta que siga sus dictados y que no le haga sombra. Será el presidente el que se haga cargo de la Economía. Entre eso y que no ha visto reconocidos sus méritos, era normal que Vegara se marchase de inmediato. Una lástima.

Bastante hasta aquí. Stop hasta la tercera parte.

Un cambio de Gobierno muerto antes de nacer (I)

Quería dejar pasar toda la Semana Santa para poder contar con más elementos de juicio respecto de la remodelación del Ejecutivo. Sé que no me va a leer nadie como de costumbre, pero me apetecía escribir del asunto. Se supone que si escribes o cuelgas algo en Internet, básicamente, es porque te interesa y quieres hacerlo.

Veamos, qué es lo que el Gobierno dice pretender con el cambio ministerial. Un cambio de ritmo. Ganar agilidad. Acelerar proyectos que ya estaban en marcha. Potenciar y acelerar las supuestas medidas anticrisis, por ejemplo impulsando más obra pública. Reactivar la economía. Agilizar las ayudas y subvenciones, como el ICO o las de la Ley de Dependencia. Cerrar la financiación autonómica. Ya. Las palabras se las lleva el viento, la gente quiere hechos. Bueno, no creo que logre casi nada de todo eso. Además es un gobierno quemado desde el inicio, merced a la escandalosa filtración a los medios de la mitad de los cambios, sin duda desde dentro del propio PSOE, para que Zapatero no se atreviese a cambiar de idea, y que le fastidió la esperada foto con Obama. Si no fuera porque sí estaban previstas, da la impresión de que las entradas últimas, en Sanidad (y Política Social), Cultura y Educación, son más un grito de “¿Ah, sí? ¡Pues voy a hacer tres cambios más, y no los acertaréis!” por parte de Zapatero. Sobre todo el de Cultura, si como parece estuvo barajando hasta el final eliminar este ministerio. Si con la gestión del tema de Kosovo me parecía que el Gobierno se había pegado un tiro en el pie, ahora acaba de reventar la extremidad, aparte de agotar una importante bala del cargador.

Es un gobierno presidencialista, quizá más que nunca, donde manda Zapatero y los demás asienten, miran y callan. Sin nadie que le haga sombra pero sí le pueda hacer el trabajo sucio de fajarse ante los medios. Si quieres parecer listo, pon a tu alrededor gente más tonta que tú. Y sobre todo es una cuestión de imagen. Con la excepción de Elena Salgado, que falta que la veamos, todos los demás tienen en común que saben dar la cara ante los medios. Centrarán la atención sobre ellos y la desviarán de Zapatero. La más populista y con mejor imagen, en este sentido, es Trinidad Jiménez, y luego, José Blanco. Los dos se venían barajando para ocupar una cartera desde 2004, y Zapatero viene a recompensarles, justo cuando peor están las cosas. Debe confiar mucho en ellos, ¿o no? ¿Premio o castigo? Si confiara tanto en ellos, ¿no deberían haber estado desde el principio? ¿Intuye que tiene la reelección perdida y quiere que sean ministros ahora, porque luego será imposible?

Vestir un santo para desvestir a otro. Eso implica también la llegada de Chaves, Blanco y Jiménez, procedentes del núcleo de poder del PSOE. El gobierno los gana pero el partido los pierde, justo a dos pasos de las Elecciones al Parlamento Europeo, y con las encuestas muy en contra. Si han tenido que recurrir a ellos, e incluso a dos independientes como Ángel Gabilondo y Ángeles González-Sinde, cabe pensar en una alarmante falta de banquillo en las filas socilistas, en que no hay nadie capacitado a quien darle el relevo, que vemos siempre a los mismos. Esto mismo acabamos de verlo hoy con la designación de Ramón Jáuregui como número dos para las europeas. Ejercía como secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, donde abandonará su escaño. El PSOE pierde una pieza clave para la búsqueda de acuerdos con los demás grupos de la cámara.

Si haces cambios un año después de ganar las elecciones quiere decir que has hecho algo mal. En verdad son siete cambios. Recordemos que ya tuvo que sustituir hace poco a Fernández Bermejo en Justicia, por el tema de la cacería sobre todo, pero es que estaban todos los sectores contra él y ya había afrontado una huelga al final de la anterior legislatura. No tendría que haber iniciado la legislatura. Otra muestra de que algo has hecho mal es que ha tenido que devolver a Educación la parcela de Universidades que tenía la cartera de Innovación. Quizá, sólo con que hubiera hecho ese cambio, Cabrera podría haber seguido. De Ángel Gabilondo diré que me parece la mejor de las incorporaciones y espero que pueda llevar adelante el Plan Bolonia, que por muchas quejas que haya no tiene marcha atrás, y sobre todo que logre un consenso en la materia, que falta nos hace. Cada vez que cambia el color del gobierno, cambia la política educativa, cuando los que mejor van en este aspecto tienen la misma desde hace años (Corea del Sur, Japón, Finlandia). De modo que a él sí le concedo un margen de confianza.

El relevo de Magdalena Álvarez en Fomento es otro que llega tarde. ¿Quiso que pudiera darse el gusto de la llegada del AVE a Málaga y Barcelona? Tampoco debió estar en el gabinete inicial. Con todo, quizá no haya sido tan mala ministra, pero aquí con claridad percibo un problema de imagen. Álvarez tiene un temperamento muy marcado, y le falta diplomacia, mano izquierda. Tampoco se ha sabido desenvolver ante la prensa. En este sentido es en el que yo enmarco la designación de José Blanco, mucho más versado a la hora de dar la cara en público, al margen de que consiga acelerar las obras más importantes o decida, una vez que ya no se pueden tocar los presupuestos, una inversión extraordinaria en el departamento. Claro, que dos cosas sí va a hacer fijo: acelerar las inversiones y traspasos en Cataluña porque allí hay elecciones autonómicas en 2010, y en Galicia para poder presentarse él a la Xunta en 2013.

Como ya va siendo un poco largo, lo dejo aquí, seguiré en un par de partes más.