jueves, marzo 26, 2009

De la retirada en Kosovo

Merecido rapapolvo al Gobierno en el Congreso. La soledad más absoluta. El artículo más grave que le recuerdo a El País contra Zapatero, cuando El Mundo ni siquiera lleva hoy el tema a portada. El editorial es igualmente durísimo. Grave golpe a la pretensión de ascender a Chacón a vicepresidenta o sucesora. La esperada "crisis de gobierno" puede haberse visto frustrada por este espectacular tiro en el pie y el PSOE pierde la oportunidad de poder atacar a Trillo por el juicio del Yak-42. Zapatero resta valor a una polémica creada por él mismo y vuelve, sin venir a cuento, al tema de la guerra de Irak. O mucho me equivoco o El País ya no bebe tanto como antes los vientos por Zapatero. Es lo que tiene meter la pata y no admitirlo. Varios pecados, por orden cronológico. Ir a comunicar la retirada directamente a los soldados sobre el terreno, básicamente porque a la ministra le apetecía salir en las portadas al día siguiente, sin pasar antes por el filtro del Congreso, pasando por encima de la vicepresidenta y del ministro de Exteriores. Vamos, que el tema no pasa ni por el Consejo de Ministros. O decisión personal o consensuada con Zapatero, o sea que ZP discrimina: con unos ministros habla y con otros no. O le quería dar a Chacón un espaldarazo porque pensaba darle la vicepresidencia en la próxima crisis de gobierno. Ataque de presidencialismo en el caso de él y de bisoñez y petulancia en el de ella. De hecho la decisión la desconoce (falta de coordinación en todas las escalas) hasta Bernardino León Gross, adjunto a la presidencia, que en cuanto se produce el desastre ha de salir pitando hacia Washington para pedir disculpas. O sea que de paso "quemamos" innecesariamente a un hombre del prestigio de este señor, que en condiciones normales sería un excelente ministro. Al ningunear a Moratinos, que queda poco menos que como una marioneta, no se producen tampoco las debidas comunicaciones a la OTAN ni a los embajadores más directamente implicados, los de Bruselas y Washington. Todo esto semana y media antes de sendas cumbres de la OTAN -a la que se podría haber esperado para tantear el pulso de los aliados-, la UE, el G20 y hasta la Alianza de Civilizaciones. Por eso es tan grave el tema de la imagen, por mucho que el fondo, irse de allí, lo pensaran todos. ¿Cómo quedas ante los aliados con los que te comprometiste a mantener la misión hasta la misma fecha que todos? Y que ya no somos un socio fiable lo demuestra la sorpresa y el disgusto que se llevó el secretario general de la OTAN. Y para colmo la reacción posterior de "sostenella y no enmendalla", no admitiendo ningún error, volviendo a temas como Irak o la isla Perejil, que no tienen nada que ver con el asunto, perdiendo la oportunidad de recriminar al PP por la vinculación de Trillo en el juicio del Yak-42 y dándole un impresionante balón de oxígeno al principal partido de la oposición, y para colmo Trinidad Jiménez diciendo que las críticas a la ministra son una muestra de machismo y que con Bono eso no pasaría. ¿Qué pasa, que porque es mujer, ya no se la puede criticar cuando comete un error? Pues eso es frivolizar la lucha contra el machismo. Cuando alguien se equivoca hay que decirlo. Sería como si de repente Obama tiene un error importante y saliera alguien diciendo que no se le puede criticar porque como es negro sería una ofensa racista. Es absurdo. Cuando alguien está en un cargo debe saber que tiene unas responsabilidades y que debe asumirlas, cuando las cosas van bien y cuando van mal, y si no sabe aguantar eso, que se quede en su casa. Chacón ha metido la pata hasta el fondo y punto. Y Zapatero también. Dice que la polémica es ridícula y que se ha exagerado. ¡Pero si la has generado tú mismo, qué esperabas? La culpa la tienes tú, no la oposición. Y ya vale de acordarse de los errores del PP (aunque existan). ¡Que llevas gobernando cinco años, por el amor de dios!