sábado, abril 02, 2011

martes, marzo 29, 2011

Filias y fobias

Voy a diseccionarme a mí mismo un rato, ustedes disculpen.

Se dice, se habla, se comenta: hay gente que vota a su partido político como si de su equipo de fútbol se tratara. Leído a César Cabo. Es cierto. Y tienen la típica visera doble lateral que les impide ver más allá de lo que está justo delante de sus narices. No es mi caso ya que entre locales, autonómicas, europeas y generales recuerdo haber votado cuatro opciones distintas, al menos una vez. Y puede que en mayo haga la quinta. Por supuesto ha habido alguno que he repetido, no diré cuál es. Solo admito que esta vez no votaré al mismo de la última vez. Por cierto: seguir a un equipo de fútbol me parece mucho más serio que lo del partido político. Hay chaqueteros y veletas, sí, pero lo más normal es no cambiar de equipo de fútbol en tu vida.

Mis filias y mis fobias están muy claras. He dejado de creer en los políticos tradicionales. Lo malo es que la ley electoral española está hecha para que las opciones minoritarias (léase IU o UPyD) tengan muy poco que hacer y siempre salga alguno de los dos grandes. No como en Alemania, por ejemplo, donde acabamos de tener una sorpresa morrocotuda. ¿Se la imaginan aquí? Ojalá. Y por supuesto, aún está por llegar el día en que algún grupo, campaña o movimiento ajeno a la política logre introducirse en el sistema o hacerles la puñeta a los políticos profesionales. De cara a las municipales de mayo tenemos el movimiento "No les votes", encaminado a no prestar el apoyo a PSOE, PP y CiU, por apoyar la llamada "Ley Sinde". Pero estimo que va a ser muy complicado comprobar el efecto de dicha iniciativa en unas elecciones locales, donde se vota sobre todo a la persona. Como mucho puede haber una debacle del PSOE, pero por la suma de todo el descrédito y el desgaste acumulados por este partido, no a causa de esta campaña en particular. Quién sabe si la plataforma Equo podrá aprovecharse en 2012 del descontento generalizado. Según la última estimación de voto aparecida en el diario Público, ese hartazgo lo estaría capitalizando de momento IU (no busquen a IU en un sondeo de El País, no la encontrarán).

Por tanto, contando con que no creo en la política tal y como se está haciendo, mis filias y mis fobias están muy claras. Filias: el fútbol (Málaga y Real Madrid), el baloncesto (Unicaja y Real Madrid), el deporte en general (españoles), algunos programas de TVE, algunos programas de La Sexta, algunos programas de TV3... Fobias: la jerarquía de la Iglesia Católica, Telecinco, el PP, el PSOE... Como periodista, los medios españoles cada vez me ofrecen menos credibilidad. Las crisis egipcia, libia o japonesa me ha sido mejor seguirlas por Twitter, con enlaces a medios más creíbles como Al Jazeera o The Guardian, por poner algún ejemplo.

Como periodista que está entrenado contra los mensajes propagandísticos, subliminales y similares, tampoco creo en la publicidad ni me dejo engatusar por ella. Me lo pienso muy bien antes de comprar algo, y creo más en las recomendaciones personales. Por ellas fui las dos últimas veces al cine o me compré una gabardina, por ejemplo. En este sentido, para mí gozan de especial predicamento las opiniones de mi amiga Gina. No es que le haga caso en todo, pero es que las veces en que hasta el momento le he pedido consejo, no se ha equivocado. Vale, ella trabaja en una agencia de comunicación y marketing, pero es una mujer con unos criterios claros, firmes y bien definidos, y ante todo es una persona que va con la verdad por delante. Me fío de ella, sí. De "gurús" e iluminados, no, pero de ella sí.

Lo suyo son las consolas, la tecnología, Internet, la moda y los videojuegos. Aunque en temas como la comida, el cine, la música o la televisión tampoco se defiende nada mal. Como consejera, para mí vale por mil "gurús". No sé si le hará mucha gracia que la elogie en público, pero como creo que se lo merece y como además no me lee casi nadie, tampoco tendrá que pasar demasiada vergüenza por mi culpa. Si hablamos de filias y de fobias, ella entra en el primer apartado con un 10 sobre 10. Por ser una mujer joven, inteligente, sincera, amiga de sus amigos y una trabajadora incansable. Una de las pocas personas por las que me ha valido la pena utilizar Internet, ya que sin ello no la habría descubierto.

domingo, marzo 27, 2011

Mi visita al Museo Carmen Thyssen


Ayer sábado visité el Museo Carmen Thyssen de Málaga (web), que con motivo de su apertura ha dispuesto tres días de puertas abiertas. No voy a entrar aquí a juzgar la calidad de las obras expuestas, ya que no me considero un experto en arte, sino solo alguien que quiere disfrutar del mismo. Para empezar diré que los rótulos con los títulos, autor, fecha y técnica empleada en las obras solo estaban en español. No sé, pero si uno quiere atraer turismo extranjero, como por ejemplo el procedente del turismo de cruceros que se pretende estimular en el Puerto de Málaga, como mínimo debieran de estar también en inglés, ¿no?

Y los restos romanos hallados en el subsuelo, no sé si los han tapado o si se podrán visitar algún día. Desde luego, según el ascensor, hay una planta más por debajo del nivel de la calle, pero que no figura en el folleto. ¿Qué nos dice la propia página web del museo? Lo siguiente: "el visitante accede a la historia de Málaga a través de las vistas inéditas que ofrece el mismo recorrido expositivo, que, igualmente, integra el yacimiento arqueológico que da acceso a los orígenes de la ciudad" y "en los sótanos intercomunicados de los espacios expositivos, el yacimiento de época romana aparecido, que data del siglo III d. C., permite apreciar construcciones propias de la industria de salazones junto a otras de carácter doméstico. Entre estos restos arqueológicos hay que destacar la presencia de un ninfeo con pinturas romanas originales, así como restos de una necrópolis, probablemente de época bizantina". Pues mira, estarían en la planta de subsuelo, porque no vi nada. Y en el folleto, tampoco dice nada al respecto. Igual es que aún no está habilitada esa zona para la visita.

Y es que han ido con muchas prisas: el museo se ha inaugurado sin que las obras (ni la web) estén completamente acabadas, e igual no tendríamos que llamarle "museo" todavía, ya que la documentación para pedir tal denominación se envió apenas dos días de la gala de inauguración. Y todavía habrá de estudiarse para que sea inscrito en la Red Andaluza de Museos y pueda ser considerado como tal. Ya se sabe: se acercan las elecciones locales, con ellas la fecha límite para que un acto oficial pase a considerarse propiamente propaganda electoral, y por supuesto el Ayuntamiento de Málaga (PP), como otros muchos, ha querido apurar los plazos hasta el final. Este artículo de El País cita el caso del museo, pero no el del Palmeral de las Sorpresas, por ejemplo, en el que también se ha ido un poco a contrarreloj y donde el lucimiento pretendía ser sobre todo para la Junta de Andalucía y la candidata del PSOE a la Alcaldía malagueña.

En el ascensor, el botón de la tercera planta está tapado. La tercera planta debe albergar las exposiciones temporales. Esto para mí tiene un inconveniente: ¿qué pasa si ya has visto, como es mi caso, la exposición permanente y solo quieres ver la temporal? Pues ahora mismo tendrías que pagar entrada por la muestra completa aunque solo fueras a coger el ascensor y llegar a la tercera planta. El acceso a la misma por escalera está bloqueado con un cordón. ¿Podrían haber puesto la sala de exposiciones temporales en la planta baja o cobrar diferente? En los Museos Picasso de Barcelona y Málaga hay precios distintos por si quieres verlo todo, solo las colecciones permanentes o solo las exposiciones temporales. Me dirán ustedes que me quejo por tontería (la entrada general valdrá 6 euros y la reducida 3,50 euros), pero es un detalle.

Lo peor es lo de las fotos. Vale que los folletos, en su parte posterior, indican que no se permite hacer fotos ni vídeos, ni el uso de teléfonos móviles en el interior de las salas. Pero el caso es que esas mismas condiciones generales están en un panel enorme... que solo tuve oportunidad de ver al final de la visita, al lado de la tienda. Al entrar no se aprecia. Y desde luego esas prohibiciones respecto a la toma de imágenes y el uso de teléfonos móviles no se están respetando en estos tres días. Durante mi recorrido vi a un montón de visitantes tomando fotografías de las obras, incluso con flash. Y ninguno de los guías o empleados les detuvo. Ni a mí, que me limité, con el teléfono, a mandar un par de tuiteos y a sacar alguna foto desde los patios, no en las salas. Veremos si la cosa cambia a partir del lunes.

Las obras que más me gustaron estaban justamente al final, en la segunda planta. Es lo que tiene la ordenación cronológica que sigue la mayor parte de la colección, claro. Esa segunda planta alberga las obras más "modernas": Darío de Regoyos, Julio Romero de Torres, Ignacio Zuloaga, Joaquín Sorolla ("El patio de la Casa Sorolla") o Muñoz Degrain ("Marina. Vista de la bahía de Palma de Mallorca"). Yo tardé aproximadamente dos horas y veinte minutos en recorrer el museo. Lo digo por si se piensan pasar. Claro que yo soy de los que se para al menos un minuto delante de los cuadros. Y si no, visiten el centro histórico de Málaga sin más, que es bien bonito.