El contenedor

La idea para esta entrada la tuve tras leer el mensaje que una amiga argentina dejó en el muro de su perfil en una red social: "No seas tonto, el alma, no existe. Los adultos la inventaron para asustar niños". Yo le contesté que creía que lo que no existe, en realidad, es el cuerpo. A partir de ahí... Creo que el alma sí existe y el cuerpo es un mero contenedor de la misma. Me explicaré. Lo que somos no es nuestra apariencia física, sino nuestro conjunto de creencias, valores y cosas aprendidas y almacenadas. El alma, que al principio está vacía (o quizá guarda el backup de alguna vida anterior) se va llenando con esos contenidos, que acaban por componer lo que es esa persona. Y nuestro cuerpo, ese recipiente, ese contenedor, ese envoltorio, va cambiando con los años, pero lo que somos, llámese alma, llámese escala de valores, llámese bagaje de conocimientos, que se ha ido llenando, sí permanece inalterado en sus características básicas. Tan es así que nos pueden poner un híg...