sábado, noviembre 13, 2010

No olvidemos que los periódicos son un negocio

Este es un tema que me gustaría haber tratado antes, pero me he estado dedicando a la cuestión del Sáhara, que sigue en la portada informativa. Hoy hay una manifestación en Madrid, sin nadie del Gobierno. Sólo hay alguien del PSOE, en solitario el diputado Antonio Gutiérrez, según la SER. No es seguro. Sí en cambio la presencia de Odón Elorza, más documentada. Una manifestación con artistas y políticos de todos los colores. Marruecos ya ha encarcelado a 70 saharauis en la al parecer terrible Cárcel Negra de El Aaiún. Seis responsables del campamento serán juzgados por un tribunal militar.

Vamos ya con ese tema aplazado, que es la última columna de la llamada "Defensora del Lector" de El País. Últimamente más parece la columna de defensa del periódico mismo, ante la avalancha de críticas que viene recibiendo de un tiempo a esta parte, y que les debería hacer reflexionar. El caso es que esta vez las quejas vienen porque el periódico en cuestión, consideran varios lectores, da excesiva primacía a unos temas por encima de otros que, consideran los remitentes, deberían tener más hueco en sus páginas. Las explicaciones que ofrecen desde la dirección son reales, pero son desmontables.

Yendo al texto. "(...) cada vez hay más lectores que escriben para protestar, no por los contenidos de lo publicado, sino por no haber encontrado en el diario información de algo que considera importante. O porque no se le ha dado la relevancia necesaria. Un periódico es, ante todo, una propuesta de jerarquía de la realidad. Gracias a Internet, cualquier lector tiene hoy fácil acceso a diferentes medios y puede, por tanto, comparar y establecer su propia jerarquía informativa. Si no coincide con la que le ofrece su medio, puede sentirse defraudado. Y cada vez hay más lectores que cuestionan esa jerarquía, conscientes de que lo que no sale en los medios es como si no existiera, al menos a efectos de agenda política".

Bien. En efecto, es una propuesta de jerarquía de la realidad. Por tanto es subjetiva. Son ellos los que deciden qué es importante y lo que no, el espacio que se le da o no. Y construyen, se supone, la agenda informativa, para decidir a qué actos acudir. La agenda de los medios no tiene por qué coincidir con la realidad, o bien el medio trata, con esa mencionada jerarquía, de construir una realidad concreta (es el caso que nos ocupa, la que ellos "creen que interesa" a los lectores).

Por desgracia, las más de las veces esa agenda se compone de actos de políticos que por regla general no tienen nada interesante que decir. Hace un par de días, por ejemplo, vino a Benalmádena el Secretario de Política Institucional del PSOE, Gaspar Zarrías, a respaldar al candidato de su partido a la Alcaldía, Javier Carnero, junto al diputado y secretario general de los socialistas malagueños, Miguel Ángel Heredia. Y, a decir verdad, casi todo lo que dijeron fue completamente prescindible, y se repite en los diferentes sitios que he consultado. Que ellos son muy buenos y los otros muy malos. Lean y juzguen ustedes (texto 1 y texto 2). No sé de qué sirve luego quejarse contra las ruedas de prensa sin preguntas. O peor aquí, que se copia y pega una nota del PP sin más, demostrando que no han ido a la rueda de prensa, donde había dos personas que ni siquiera son nombradas. Una lectura interesante: "¿Necesitan los políticos a los medios?", por Cristina F. Pereda para Periodismo Humano.

Siguiendo con el texto de El País, una errata: "El catedrático Manuel Alberga, de la Universidad de Málaga, ha echado en falta...". Debe ser Alberca, no Alberga. Manuel Alberca es doctor por la Universidad Complutense de Madrid y Catedrático de Escuela Universitaria de Literatura Española en la Universidad de Málaga.

Sigamos: "Ariadne Runte Geidel, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Granada, considera 'realmente una pena que se preocupen más por las noticias de sucesos que ocurren en Latinoamérica' que por ofrecer una información completa de lo que allí ocurre". Bien, en medios alternativos como Rebelión o Tercera Información se ha criticado muchas veces el sesgo negativo que preside las informaciones que da este periódico acerca de Latinoamérica, siempre hablando mal de Cuba o Venezuela (cuando algo bueno debe haber, digo yo) o hablando muy bien de un presidente nada elogiable, como el ex mandatario colombiano Uribe. Esto ya no es tema de omisiones, sino de la ideología del medio y sus intereses comerciales en la zona.

La queja más destacada es la que se refiere a cómo las noticias relacionadas con PSOE y PP copan la sección de Nacional (sobre todo, diré yo, con el llamado "periodismo de declaraciones", precisamente) omitiendo y marginando a las demás fuerzas políticas. Falta de pluralidad que, recordemos, se amplía a los sondeos de proyección electoral que suele publicar El País, elaborados por Metroscopia, y que sólo citan las intenciones de voto de PSOE y PP, lo que también suscita varias quejas. Destaca la siguiente: "Eduard Ros Ibarra, profesor universitario, argumenta: 'En su gráfica se muestra la expectativa de voto sobre voto válido, y encontramos que la suma de los votos de los dos grandes partidos es en octubre de 2010 del 71,5%, cuando en mayo de 2009 era del 80,4%. Para mí, la gran noticia, además de la bajada del PSOE, es el aumento de otros, que ya ocupan un tercio del espectro político. ¿Quiénes son los otros? ¿Adónde va a parar ese 28% de los votos?'". El director adjunto del medio, Vicente Jiménez, rechaza la acusación de bipartidismo y se escuda en la crisis económica para justificar una reducción del número de páginas del periódico.

Un periódico no deja de ser una empresa y la información su mercancía, es cierto. Y detrás hay intereses, sobre todo económicos, del dueño. Muchos lectores olvidan eso. La crisis ha azotado a toda la prensa mundial (aumento de los costes de producción, del papel, descenso del número de lectores, etc.), sí, pero no puede servir de excusa. Por lo mismo que se ha dicho antes de la jerarquía. Sería cuestión de preguntarse si El País tendría sitio para otras noticias si, por ejemplo, redujeran las páginas de "Gente y TV", con noticias dedicadas en su mayor parte a dos cosas: series y farándula de los Estados Unidos, marginando a las producciones españolas y europeas; y las dedicadas a empresas de su grupo, como Cuatro o Canal Plus. O si en las de "Cultura" no hablaran tanto de las novedades editoriales de su sello Alfaguara. O si no dedicaran, como dedicaron hace poco, un extenso artículo a las ficticias posibilidades electorales de ese personaje llamado Belén Esteban. Otro a la muerte de un pulpo. O tres entrevistas en tres meses al director de un programa de la Cadena Ser (El Larguero), y otra al de otro (Carrusel) porque temen que pierdan audiencia en el próximo EGM.

Por ejemplo, hoy a las tres de la tarde, ¿qué lleva la sección de "Gente y TV" de la página web de El País? Veamos:

- "La guerra desde el sofá". Sobre series bélicas en televisión. Todo es una excusa para acabar hablando de la, eso sí, excelente serie, 'The Pacific', que casualmente emite Canal Plus.

- "Una ciudad tras los barrotes. 'Callejeros' narra la vida cotidiana en la cárcel de León". Promoción de un programa de Cuatro.

- "Ramsay se lía a sartenazos". Sobre un mediático cocinero británico.

- "Cher reaparece a los 64 años".

- "Juan Luis Guerra arrasa (en los Grammy Latinos)".

- "(Antonio) Banderas debuta como fotógrafo".

- El siguiente es, nuevamente, de autopromoción: "¿Qué es de todos nosotros? Ironía y sarcasmo envuelven la producción de Canal + '¿Qué fue de Jorge Sanz?'".

- "Hollywood sacude el mercado inmobiliario".

- "Nunca he visto 'Star Trek'". Entrevista con Jim Parsons, Sheldon Cooper en 'The Big Bang Theory'. Apto para quien vea la serie. No es mi caso.

- "Michael Jackson sí interpreta su nuevo tema". Se dudaba si era la de otra persona.

- "Kanye West (un rapero) pide perdón a George W. Bush". Le insultó cuando el Katrina.

- "El PP apuntala a Sánchez Dragó en Telemadrid". La única "noticia", por llamarlo algo, de toda la sección, y son dos párrafos de nada.

- "Lady Gaga teme por su vida". Por una fan loca.

- "Adiós Harry Potter, adiós". Estreno en Londres de "la última película de la serie". Bueno, un error en el subtítulo, temprano empezamos. La última novela de la saga se ha dividido en dos películas. Se ha estrenado la primera. Queda otra. Y eso que en el desarrollo se dice claramente que "La segunda se presentará en verano".

Y estoy por asegurar que casi todas las noticias relacionadas con EEUU son traducciones y copia-pega de publicaciones y cadenas estadounidenses, esto es, originalidad cero. Puedes buscar las mismas noticias en publicaciones estadounidenses, con un poco que sepas de inglés. Bueno, pues de todas esas noticias, la única que me leeré será la de Harry Potter, precisamente. Las demás no. Se ve que no encajo en el tipo de lector que busca El País.

Volvamos con el artículo de Pérez Oliva:

"El director adjunto Vicente Jiménez comprende el malestar de algunos lectores por la omisión de noticias sobre actividades políticas y de otros ámbitos que deberían ser objeto de atención informativa. Admite que 'los dos partidos mayoritarios acaparan la atención informativa', pero rechaza que sea un intento deliberado de fomentar el bipartidismo. 'La razón es tan simple como que el periódico tiene un espacio limitado'".

En este caso, creo que el "espacio limitado" de la edición impresa no justifica por sí solo ese tratamiento informativo. Es cuestión de prioridades y de lo que el medio considere relevante incluir entre sus páginas. Hay sitio para todos si se quita lo que sobra, lo que no es información y lo que es mero autobombo, y de todo eso El País tiene demasiado.

"La crisis económica", añade, "ha obligado a ajustar los costes y reducir la paginación, que siempre está en función del número de inserciones publicitarias (...) Cada día quedan fuera muchas noticias que merecerían ser publicadas, pero no caben, y por tanto, tenemos que priorizar lo que concita un interés mayoritario. Nuestra web puede ser una solución a estas limitaciones".

Sí, le compadezco, pero no cuela. No puede decir que "prioriza lo que concita un interés mayoritario" cuando es él mismo, junto con el consejo de redacción, quien decide qué es de "interés mayoritario". ¿De verdad es así? No, porque se guía por criterios subjetivos, y por tanto se puede equivocar. De hecho admite que "Cada día quedan fuera muchas noticias que merecerían ser publicadas". De igual modo, su periódico publica noticias que no merecen ser publicadas, como la del pulpo o la de Belén Esteban, pero eso se le olvida. En cuanto a la web, no lo soluciona, ya que salvo grandes hechos que se estén actualizando al instante, es una copia en pantalla de lo que lleva la versión escrita. Al menos en el caso de El País. No es que haya cosas que no quepan: es que hay alguien que decide que no entren. No es lo mismo. Y la crisis económica no puede ser la excusa para una decisión que nada tiene que ver con la economía, sino con criterios periodísticos.

A continuación pasa a hablar del barómetro mensual, y la crítica a que solo incluya la tendencia de voto del PSOE y del PP. Dice: "Lo primero que aclara el director de EL PAÍS, Javier Moreno, ante estas cartas es que el Barómetro no es una encuesta electoral, y no debe tomarse como tal. 'Es un sondeo que hacemos con periodicidad mensual para poder observar la evolución de determinadas tendencias sociales y conocer cuál es el estado de opinión sobre diversas cuestiones de actualidad. La pregunta sobre la intención de voto es una de las muchas que se hacen. No tendría sentido dejar de preguntar algo que objetivamente interesa, como es el apoyo que reciben los dos grandes partidos. Pero el Barómetro no es un sondeo electoral. No podemos hacer -ningún medio lo hace- encuestas electorales con tanta frecuencia. Las hacemos cuando se acercan unas elecciones, como ocurrirá ahora con las autonómicas catalanas'".

No cuela. No justifica la ausencia de los demás partidos. Que de hecho no es justificable. Y que de hecho yo miro los barómetros de El Mundo, Público, ABC y La Razón (también los de El Periódico y La Vanguardia, más orientados al ámbito catalán, como es lógico) y resulta que el de El País es el único que ejerce este bipartidismo en sus sondeos. Es decir, El País y la empresa Metroscopia podemos decir que omiten de forma deliberada a los demás partidos. Esto no es algo que se pueda ventilar con la frase "el Barómetro no es una encuesta electoral". También dice que "La pregunta sobre la intención de voto es una de las muchas que se hacen". Si es "una de las muchas que se hacen", ¿por qué siempre se titula con el resultado de esta pregunta?

Añaden, por boca de Vicente Jiménez, que "el tamaño de la muestra -entre 500 y 800 encuestados- no permite obtener un resultado fiable sobre la intención de voto del resto de partidos. "Para eso sería preciso incrementar el tamaño. Dado que es una medición del clima social y político, y que es mensual, no nos parece prioritario". Ah, no es prioritario... Volvemos a lo mismo: ¿quién, cómo, bajo qué criterios, decide esas prioridades? Por cierto. Son menos de 1.000 encuestados. Me enseñaron que una encuesta por debajo de 1.000 entrevistados, en efecto, no es fiable, porque el margen de error, por arriba y por abajo, es enorme. Pues, o la hacen como mínimo de 1.000, o yo les pediría que dejaran de hacerla, ya que pienso que están engañando a los lectores.

A este respecto, replica Pérez Oliva: "El problema radica en que muchas veces, la intención de voto es lo que se resalta en el titular y en ocasiones se hace con tanto énfasis que resulta difícil para cualquier lector no experto en demoscopia apreciar la diferencia, y muchos pueden atribuir al Barómetro el valor de una encuesta electoral, cuando no lo tiene". Bien, pues el periódico debe de aclarar en ellos, y no lo hace, que los barómetros no tienen valor extrapolable a una encuesta electoral. Ello, al debe del que siempre los comenta, Fernando Garea. Por 1) no hacer la aclaración, y 2) porque es el autor de esos enfáticos titulares que mueven a error.

Y termina así: "No cabe duda de que el aumento de las quejas por ausencia u omisión tiene mucho que ver con la penuria de espacio que impone la crisis. Pero creo que intervienen también otros factores. Las limitaciones de la edición impresa podrían compensarse en la edición digital, y sin embargo, no se hace, lo cual indica que estamos ante una inercia informativa que hurta a los lectores una parte sustantiva de la realidad política española. En el debate público, la calidad de los argumentos no depende del apoyo electoral que tengan. Depende de su consistencia lógica, de su pertinencia. El sistema de mayorías sirve para adoptar las decisiones de representación y gobierno, pero para conformar una opinión democrática fundamentada, es preciso que los ciudadanos puedan considerar todo el abanico de opiniones, toda la realidad política. Ese es un imperativo que un diario de referencia como EL PAÍS no debería descuidar". Pues una cosa es lo que ella dice que su periódico debería hacer y otra muy diferente es lo que hace en realidad. Se ve que prima el negocio por encima de la información y del público.

miércoles, noviembre 10, 2010

España se baja los pantalones: seguimos para bingo

Ramón Jáuregui, esta mañana sobre la situación en el Sáhara, en la sesión de control (que será porque Trinidad Jiménez aún estaba volviendo de Bolivia, donde no velaba por las relaciones bilaterales sino por las empresariales): "No podemos negar que la admisión en territorio forma parte del núcleo duro de la soberanía de un país", o que Marruecos tiene potestad para bloquear el acceso a El Aaiún porque es su territorio. No lo es. No posee, o no debería poseer, la soberanía sobre el Sáhara. Pero va el gobierno español y reconoce a Marruecos su soberanía sobre el territorio. Suspenso a Jáuregui y a todo el Gobierno. Además Rabat ha autorizado la aplicación de medidas raciales para distinguir a la población residente. Otra frase de Jáuregui: "El Gobierno ha expresado, y hoy lo hago aquí, una profunda preocupación por lo ocurrido y hace un llamamiento a la normalización de la situación en El Aaiún". Pero condena no. Y se fía del compromiso de Marruecos de que van a investigar. Alma de cántaro, ¿cómo va a investigarse Marruecos a sí mismo? Otro ministro que podemos tirar a la basura a las tres semanas. Y la lista de traiciones de España contra el pueblo saharaui es larga, no se crean, pero estos del PSOE están batiendo récords.

Actualización. Un poco tarde, pero es lo que el master que estoy cursando y el sueño acumulado indebidamente me han impuesto en el día de hoy. Fue darse cuenta Jáuregui de la tontería que había dicho y dar un paso atrás, como en la Yenca. Rectificación a pesar de la cual Jáuregui seguía reconociendo al reino marroquí como potencia administradora del Sáhara, pese a que esta condición no es admitida por Naciones Unidas. Fue enterarse Trinidad Jiménez, ahora en Ecuador, de lo que había dicho Jáuregui y enmendarle la plana. Y ha sido peligrar el gasoducto que va de Argelia a Almería atravesando el Sáhara por culpa de lo ocurrido y mandar Zapatero de misión urgente al defenestrado Moratinos con destino Argel para asegurar el proyecto. No por la dependencia energética del mismo, que también, sino porque las empresas responsables deben haber llamado a Moncloa a la par que apretado en los bajos del Presidente del Gobierno, que peligra la cuenta de resultados. Lo de ir para asegurar la celebración adecuada de la cumbre de La Unión por el Mediterráneo suena a excusa barata, por qué no decirlo.

Total, que Trinidad Jiménez corrige a Ramón Jáuregui desde Ecuador y dice que España "constata" pero no "reconoce" el control de Rabat en Sáhara. Si el Gobierno se coordinara, ahora Jiménez no tendría que ir arreglando la gambada de Jáuregui. ¿No decían que los cambios en el gabinete tenían por objetivo comunicar mejor su labor? Pues entre ellos igual se comunican poco, a la vista de lo ocurrido. Jiménez ha aprovechado para desmentir que su homólogo marroquí le hubiera advertido del asalto al campamento. Yo no me la creo pero se lo indico a ustedes para que tengan conocimiento del hecho. Respecto al asalto en sí, la ministra ha declarado: "Lo más fácil hubiera sido hacer una condena inmediata. ¿Y de qué hubiera servido?". Y por sorprendente que parezca, todo indica que su cara seguía en el sitio. Y sus dientes, y su cargo, y su pensión casi vitalicia, también. El periódico Diagonal, una de mis referencias informativas visto cómo está la cosa en las cabeceras habituales, ha podido hablar con una de las observadoras internacionales que estaba en Agdaym Izik cuando las fuerzas marroquíes desalojaron el campamento. Me quedo, para terminar, con una frase del diputado del PP Jorge Moragas: "legalmente y aunque al Gobierno le parezca mentira, España sigue siendo la potencia administradora del Sáhara y así lo dicen Naciones Unidas y la legalidad internacional". España tiene una oportunidad histórica de demostrar su compromiso con personas que en 1975-76 eran españoles de pleno derecho y ¿qué hace el Gobierno? Mirar para otro lado y darle toda la razón a Marruecos. Si es que...

Saberlo y no hacer nada es peor que no saberlo

"El ministro de Exteriores marroquí, Taieb Fassi-Fihri, avisó el pasado día 5 a su homóloga española, Trinidad Jiménez, de que Rabat tenía intención de desmantelar el campamento de Agdaym Izik. Los responsables españoles se limitaron a tomar nota (...)".

Vamos, y ni por asomo podían imaginar dichos responsables españoles "cómo" tenía pensado Marruecos "desmantelar" el campamento, ¿no? No me fastidies.

Actualización matinal: sesión de control. Aitor Esteban pregunta al Gobierno por el Sáhara. Jáuregui desmiente la noticia de hoy de El Pais sobre que el Gobierno sabía. El Gobierno no condena, solo lamenta los hechos y asegura que Marruecos promete investigación. Si no fuese tan grave, sonaría a chiste. Por @pilarportero.

martes, noviembre 09, 2010

Sáhara a sangre y fuego

Ésta es una de esas cosas tan complejas que la quieres intentar explicar sin necesidad de poner demasiados enlaces, o bien quieres poner los menos posibles. Y te tienes que remontar bastante atrás, hasta 1.975 en este caso. Es aquello que se da en llamar "poner en contexto histórico".

El dictador Francisco Franco está a punto de morir. Nuestro ejército no es gran cosa. Sáhara Occidental es provincia española. El entonces rey de Marruecos, Hassan II, ordena la gran "marcha verde" de población alauí sobre el territorio, repetimos, español, que estaba y está en proceso de descolonización. El ejército español se retira y la población española es evacuada. El antiguo territorio del Sáhara Occidental se lo queda en su mayor parte Marruecos sin tener derecho a ello, y un poco Mauritania y Argelia. Parte del territorio lo controla el Frente Polisario, que emprende guerra contra Marruecos. Hace algunos años dejaron las armas. La ONU ha emitido del orden de 79 resoluciones acerca del Sáhara Occidental, y Marruecos no ha cumplido ninguna. El reino alauí tiene dos grandes aliados en este asunto, Francia y EEUU. Mientras, los sucesivos gobiernos españoles han dejado a la población saharaui a su suerte, cuando España era, como antigua potencia colonizadora del territorio, la responsable de la descolonización y de procurar su proceso de independencia.

Ahora mismo habría dos opciones para el territorio, o el referéndum de independencia o lo que quiere Marruecos, que es anexionarse de forma definitiva el territorio y convertirlo en provincia con un cierto grado de autonomía. La misión de la ONU allí destacada tiene la misión de velar por el proceso, pero no de proteger los derechos humanos de la población. La parte controlada por el Frente Polisario está más hacia el interior, en los campamentos de Tinduf. Marruecos posee el control de la capital administrativa, El Aaiún, y ha emprendido un proceso trampa: ha ido llevando colonos a la zona para que la población civil marroquí supere en número a la autóctona saharaui, en una proporción de 4 a 1 ahora mismo. En buena lógica, si a estos pobladores marroquíes metidos con calzador, se cometiera el error de dejarles votar en un posible referéndum, en vez de sólo a los naturales de allí, el resultado sería favorable a los intereses de Rabat. Marruecos tiene parlamento y partidos, pero no es una democracia. Es una dictadura. El rey es el jefe del estado, del gobierno y del principal partido. Coarta la libertad de expresión. Es un tapón para Al Qaeda, sí, pero no es muy diferente de ellos.

En el Aaiún, la mayoría de puestos de trabajo son, obviamente, para los marroquíes. Los saharauis quedan sin trabajo. De hecho el origen del asentamiento con 7.000 jaimas y 20.000 pobladores, que acaba de ser arrasado por las "fuerzas del orden" marroquíes parte de un grupo de jóvenes saharauis en paro que decide establecerse allí con algunas tiendas de campaña en protesta por su situación laboral y económica. La dimensión de la iniciativa sobrepasó las previsiones de Marruecos, probablemente, y del propio Frente Polisario, que como he dicho no está en el origen del campamento. En éstas, 14 activistas españoles fueron agredidos en la capital de la antigua provincia española.

Periodistas españoles empiezan a informar acerca del asentamiento, sobre todo a raíz de la muerte por disparos de un adolescente saharaui, y es aquí donde Marruecos se empieza a impacientar. Los acontecimientos se suceden a mayor velocidad. Un barco con activistas españoles atracó en El Aaiún y a los españoles se le impidió bajar del mismo. Se retiene y devuelve a tres parlamentarios autonómicos. Tiene lugar el inicio del juicio (otra pantomima, como todo en Marruecos) contra siete activistas saharauis en Casablanca. Dos periodistas españoles son agredidos. El gobierno español da una respuesta nula, la primera de bastantes. Unos días antes, el ministro marroquí de Exteriores, que estaba de visita en Madrid, había cargado contra la prensa española. Las agresiones parecen la respuesta a dichas declaraciones.

Después llega el aniversario de la "marcha verde" y el rey Mohamed VI apela a la "marroquinidad" del territorio de Sáhara Occidental, lo cual no es cierto, Marruecos no tiene en realidad derechos sobre dicho enclave. Después las aerolíneas marroquíes comienzan a cancelar los vuelos de los periodistas españoles que tenían pensado viajar hasta El Aaiún. El bloqueo también se establece por vía terrestre. Nuevamente el gobierno español no hace absolutamente nada. Se impide el desembarco del eurodiputado Willy Meyer, que iba acompañado de dos periodistas. Se roza el incidente diplomático porque agentes de los servicios secretos marroquíes, como relata el propio Meyer, suben al avión, que es territorio español. Por suerte el capitán del aparato cae en la cuenta de ello y los hace bajar.

Finalmente Marruecos asalta y destruye el campamento. Hay detenidos, heridos, muertos, huidos y desaparecidos de mayoritariamente de parte saharaui. Hay severos disturbios entre población civil de ambos bandos en las calles de El Aaiún. La versión saharaui cita varios muertos y centenares de heridos, y la marroquí sólo admite un fallecido de origen saharaui así como cinco de sus efectivos policiales. La desproporción de la fuerza empleada es absoluta y hecha con total impunidad. Por encontrar un precedente próximo, se asemeja al asalto de la llamada "flotilla de la libertad" con destino a Gaza por parte del ejército de Israel. Y resulta que la ONU llama a la conciliación y a la calma porque estaba a punto de celebrarse, y de hecho han podido dar inicio, unas conversaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, que cree que el régimen alaui buscaba, en parte, ponerles de los nervios y hacerles saltar de la mesa de negociación. Ni que decir tiene que la UE también se ha desentendido.

Lo que es aún más grave que la postura de la ONU y de la UE, por las implicaciones que nuestro país posee con este territorio, es que el gobierno español, una vez más, haya renegado de su responsabilidad histórica para con el pueblo saharaui, mire para otro lado para no desagradar al rey de Marruecos y no condene la desmedida actuación de la policía marroquí contra el campamento, que ha sido destruido, quemado, borrado de la faz de la tierra. Y la ministra de Asuntos Exteriores del Reino de España sólo dijo que lo lamentaba.

En vez de eso, Trinidad Jiménez, flamante ministra de Asuntos Exteriores, hace un llamamiento a la contención y a la calma tanto a Rabat como al Frente Polisario. ¿Al Frente Polisario, que nada tiene que ver en esto y ni siquiera estaba en relación con la protesta? ¿Equiparar a agresores y agredidos? ¿Pedir calma y contención a los representantes de un grupo humano que acaba de ser atacado con violencia desmedida, con saña, con alevosía? Oigan, yo ya avisé de que Trinidad Jiménez había sido una mala ministra de Sanidad, que recibió su nuevo juguete como regalo por presentarse a las primarias del PSM por encargo del jefe (y perderlas). Va a cumplir tres semanas como ministra de Exteriores y acaba de demostrar su inutilidad para el cargo, su completa sumisión a Marruecos y su desprecio al pueblo saharaui, cuando en una de sus primeras entrevistas bajo el nuevo cargo, a El País, había declarado que "Ha llegado el momento de buscar un acuerdo realista para el Sáhara". Ya lo vemos, ya. Ahora mismo las "fuerzas del orden" marroquíes están efectuando registros casa por casa en El Aaiún para expulsar y detener a activistas saharauis. La prensa española sigue sin poder ir a la zona. Y el gobierno de España, ahí sigue, de Don Tancredo. Espero no haberme dejado nada.

lunes, noviembre 08, 2010

Errata descomunal y redacción lamentable

No sé si habrán sido las prisas o que, como me iba temiendo, ahora en los periódicos cogen a cualquiera. El caso es que una pieza en la página web de El País sobre la gala de entrega de los premios europeos del canal MTV que se ha celebrado este domingo en Madrid, firmada por un interfecto llamado Antonio Cuellar, es de lo peor que he visto en semanas. Se titula "La MTV corona en Madrid a Lady Gaga como la reina del pop de consumo masivo" (acceder). Dejando aparte que quizá esta noticia no debería figurar en la sección de Cultura, resulta que, hasta que la vean y la rectifiquen (o no), en el segundo párrafo hay una falta de ortografía de esas que te motivaba el suspenso en el colegio, y no creo que las nuevas normas ortográficas de la RAE tengan nada que ver. Por si acaso la quitan, vean ustedes el escaneado y el destacado:


Sí. "La actriz que "tubo" (*) que interrumpir el rodaje (...)".

Y claro, eso es lo que más te llama la atención. Pero luego te lees el artículo entero y descubres cosas como:

- "Eva Longoria aparte de una de las mujeres desesperadas favoritas de medio mundo resultó ser una magnífica anfitriona": falta una coma tras el apellido.

- "La actriz que tubo (*) que interrumpir el rodaje de los nuevos capítulos de la serie Mujeres desesperadas, aterrizó ayer en Madrid en plan sencillo: en un jet privado (...)": errata aparte, falta una coma tras "actriz".

- "La presentadora se cambió al menos en ocho ocasiones de traje y zapatos, por supuesto, la cosa terminó en uno de los mejores chistes de la noche, cuando apareció...". Una redacción más coherente sería: "La presentadora (...) zapatos. Por supuesto, (...)". Lo que sucede es que si lees la frase entera, ese "por supuesto" no encaja. ¿Por supuesto, el qué?

- "La noche dio para varios momentazos televisivos". ¿Momentazos? ¿Te has creído que eres Boris Izaguirre en Crónicas Marcianas? ¿Fue acaso tu programa de referencia durante la infancia?

- "Y hay que reconocer que como tarjeta de presentación de Madrid, La Puerta de Alcalá se convirtió exactamente en lo que los organizadores esperaban: un marco incomparable". Dejando aparte el censurable uso de la expresión "marco incomparable", faltaría una coma de pausa entre "que" y "como".

- "En el plano estrictamente musical y de premiados, resultó un poco alucinante...". ¿"Alucinante"? ¿Te crees que escribes para el Vale o la Superpop, o para los vecinos de tu bloque, o qué?

- [Asistieron espectadores que] "pudieron escuchar la sonora pitada que un sector le ofreció a Justin Bieber". ¿"Un sector"? ¿Sector de qué?

- "Uno de los momentos más logrados de la noche, fue la actuación de Rihanna (...)": y aquí sobraba la coma.

- [Rihanna] "que interpretó una versión de Only Girl (In the world), con el escenario de los EMAs transformado en un cuadro de Magritte, en una copia de una de las mejores escenas de la película El caso de Thomas Crown en el que Pierce Brosnan interpreta a un ladrón de cuadros de guante blanco". No sé si debía de ser tan evidente que se estaba copiando una escena de dicha película, pero con la cita del título debió acabar la frase, creo yo. Que no necesitamos lo que viene detrás de "Crown", vamos. El que no sepa de qué va la película, que lo busque, ¿no?

- Por cierto, dice "con el escenario de los EMAs". ¿Qué son los "EMAs"? Ah, los European Music Awards... Pues entonces debiste haber puesto "European Music Awards (EMAs)" en el segundo párrafo, para que supiéramos que a partir de ese momento te ibas a referir así a los galardones.

- "Por su parte Kings of Leon pusieron el lado rockero con Radioactive, iluminandos (*) con unas siniestras luces blancas".

- "La gala más madrileñalizada de todas las ediciones de estos premios, alcanzó su momento más español con la presencia de de Joaquín Reyes y Alaska sobre el escenario para entregarle el premio a mejor artista en lengua castellana a Enrique Iglesias". Tres cosas: "madrileñalizada", "momento más español" y "lengua castellana". Un "palabro" seguido de una curiosa dosis de etnocentrismo.

- "Lo que ya quedó muy rarito es que el artista no acudiera a Madrid a recoger su premio y lo agradeciera por medio de un vídeo proyectado en las pantallas de la Caja Mágica". ¿"Rarito"? Pues igual que "alucinante". Hay palabras que no se pueden usar en un periódico que se las da de serio.

- "Casi al final de la noche los chicos de Jackass, esa película protagonizada por cinco descerebrados, subieron al escenario, momento que uno de ellos, aquejado de la enfermedad de androplasia": cuando lo suyo sería "momento en que uno de ellos (...)". Ah, por lo visto "androplasia" existe, si bien el término que sí figura en la RAE es acondroplasia. Me encantaría que fuera otro error, la verdad. Preguntaré a la Fundeu a través de su Twitter.

- "Los premiados que supuestamente se eligen a través de las votaciones del público". Oye, pues si no te fías del método de elección de estos premiados, ¿por qué informas sobre ellos?

Es más, ¿por qué El País entrevista tres veces en tres meses al director de El Larguero? ¿Por qué le dedica un artículo a la muerte de un pulpo? ¿Por qué escribe acerca de las posibilidades electorales de Belén Esteban como "síntoma del descontento político"? Ah, pero luego, si hay cosas importantes que no entran en el periódico, la culpa es de la crisis económica, que les impide imprimir más páginas, según su director adjunto Vicente Jiménez...

¿Les había dicho que hace tiempo dejé de comprar El País? Y no es por la crisis económica, ni por las descargas ilegales... Ejem.

Temas a tratar: 1) la situación, nuevamente crítica, en el Sáhara Occidental; 2) el texto de la Defensora del Lector de El País.

domingo, noviembre 07, 2010

Un alcalde del PP honra lo que Rajoy quiere prohibir

En su reciente entrevista al periódico El País, el presidente del PP, Mariano Rajoy, dijo que de llegar a la presidencia del Gobierno no apuesta por mantener, aunque lo avale el TC, un derecho adquirido por la ciudadanía, como es el matrimonio homosexual. ¿En qué situación quedarían las parejas que ya han ejercido esta posibilidad? Mientras, este viernes, el alcalde de Benalmádena, Enrique Moya, junto a varios concejales, ha recibido y homenajeado a un matrimonio compuesto por dos mujeres, que acaban de ser madres de trillizos merced a un tratamiento de reproducción asistida. Bueno, pues el alcalde de Benalmádena es del PP. Si Rajoy dentro de año y medio elimina el matrimonio entre parejas del mismo sexo, ¿qué les pasará a estas mujeres y a sus hijos? ¿El Ayuntamiento podría "deshacer" el homenaje si el PP sigue en la Alcaldía para entonces? ¿Con qué cara le hace un alcalde del PP un reconocimiento a esta pareja menos de una semana después de las explosivas declaraciones de su presidente nacional? ¿Le dirían algo?