Un país en decadencia
O decadente o en descomposición, como prefieran. Un presidente del Gobierno y un líder de la oposición de los que una gran mayoría de españoles encuestados querrían que no se volvieran a presentar a las elecciones, con credibilidad nula incluso entre muchos de sus propios votantes y simpatizantes. Un Consejo de Ministros con dos o tres protagonistas mediáticos, muy activos y lenguaraces, alguno sin carrera universitaria, y la mayoría abrumadora de los demás ministros, o habiendo demostrado su incapacidad o absolutamente desaparecidos. Algunos que ya se sabía desde su nombramiento lo inútiles que iban a ser y otros que se pensaba (yo por lo menos) que iban a hacerlo medio bien y resulta que toman decisiones absolutamente injustas y que perjudican a los más desfavorecidos. Una primera fuerza de la oposición destructiva y nada constructiva dedicada a tapar sus propios escándalos. Unos sindicatos anquilosados, atrapados en el pasado, y absolutamente sobrepasados por la situación, que van d...