domingo, enero 10, 2010

Silencios interesados y llamamientos justos

Sólo en Internet hemos podido seguir casos como las subvenciones irregulares que las Sociedades de Gestión de Derechos de Autor han recibido por parte del Ministerio de Industria en base a la convocatoria del Plan Avanza. El caso más flagrante es el de la concedida por un importe de 574.000 € para la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) para el programa Creador.es, que no cumple los requisitos que alegó para solicitarla. O se ha denunciado el secretismo absoluto de los acuerdos firmados entre la Secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia, y la responsable de Microsoft Ibérica, María Garaña, para el programa Escuela 2.0, dado que no hay, por ejemplo, ni concurso público, ni bases, ni publicidad, ni pliegos. Ambos casos pueden ustedes estudiarlos en la web Corrupción Cero (caso Plan Avanza y Sociedades de Gestión de Derechos de Autor - Ministerio de Industria y caso Escuela 2.0). Ambas parecen bastante fundadas. Desde luego, ocultación de información administrativa la hay en ambos casos. ¿Por qué ningún medio que yo haya visto, de los de toda la vida, los tradicionales, se han hecho eco de semejantes polémicas? ¿Las desconocen? ¿No navegan lo suficiente por Internet? ¿No investigan? ¿Nadie busca más allá? ¿No miran las webs oficiales -encontrar los adjudicatarios del Plan Avanza es fácil-? ¿A nadie le resultó extraño el acuerdo entre Educación y Microsoft, cuyo contenido es un misterio? ¿O sí lo conocen pero sus intereses como grupos de comunicación les impiden molestar lo suficiente? En el caso de El País, hoy podemos encontrar un buen motivo para no decir nada de los acuerdos Almunia-Garaña, y sería su nueva promoción o colección, que se estrena hoy:


En la misma portada de El País donde hoy podemos ver esto, tenemos algo muy distinto, como es la llamada a un artículo firmado por Juan Luis Cebrián, el aún consejero delegado del Grupo Prisa. Su último texto de estas características fue en septiembre y se dedicaba, por puro pataleo empresarial, a despotricar contra la decisión del Gobierno de conceder un canal en TDT de pago a Mediapro (Gol Televisión), lo que perjudicaba a Digital Plus. Sus intereses en la materia estropeaban la parte de razón que pudiera tener. En este caso vuelve a aludir a algo que afecta a su propio grupo, pero por una causa mucho más justa y en la que es posible que encuentre más comprensión y adhesiones que entonces: la absurda sentencia contra los periodistas de la Cadena Ser, Daniel Anido y Rodolfo Irago, por publicar una información veraz en la página web de la emisora, con el agravante de esperpento en el hecho de que el juez no considere a dicha página web como un medio de comunicación, demostrando que debe provenir de las cavernas. Aquí sí que no tengo ningún problema en adherirme a sus palabras y suscribirlas por completo, ya que estamos ante un claro ataque contra el ejercicio de la profesión periodística y contra lo que proclama el artículo 20 de la Constitución.
Eso sí, menos probablemente esta frase: "Es una actitud simétrica a la de quienes se rebelan contra la defensa de la propiedad intelectual y justifican con embelecos intelectuales o morales las prácticas de la piratería". No nos rebelamos contra la defensa de la propiedad intelectual, sino contra la manera en que se defiende. Y no justificamos la piratería. Barre para casa, el pobre: como creen que les perjudican los agregadores de noticias, y Prisa produce cine...

Por último, mi más sincera felicitación a la Guardia Civil, por el arresto esta pasada noche de cuatro supuestos miembros de ETA, dos en Francia y otros tantos en Portugal, a donde llegaron huyendo de Zamora, donde fueron interceptados en un primer momento y con circunstancias aún por aclarar. Considero que estos hechos no invalidan la crítica que realicé en su momento hacia el ministro del Interior, que a finales de diciembre alertaba de la posibilidad de una acción terrorista de gran magnitud. También fue criticado por asociaciones policiales y de escoltas. Y la razón de la crítica sigue estando justificada: se creó alarmismo y el aviso debió realizarse solo a nivel interno, esto es, a los interesados: policías, guardias civiles, escoltas y amenazados. El aviso en comparecencia pública, algo que no se repetía desde la etapa de Mayor Oreja como ministro -según se vio en un vídeo que Cuatro tuvo que desempolvar para justificar a Rubalcaba-, también suponía darle publicidad a ETA. Por suerte quien de verdad está a pie de calle cada día para atraparles ha seguido haciendo su trabajo en silencio. Y digo esto porque seguramente este domingo tendremos rueda de prensa del ministro dándose un baño de flashes, felicitándose de lo conseguido y, cómo no, volviendo a advertir de que ETA no está acabada y puede atentar en cualquier momento -como represalia a las detenciones, por ejemplo, incluyendo la quema de cajeros y contenedores. Como la Benemérita demuestra, la labor callada, esto es, la discreción, sigue siendo el arma más efectiva.

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