miércoles, junio 24, 2009

De izquierda a derecha en seis horas

"En un solo día, el PSOE pasó de tener los Presupuestos allanados con el voto de la izquierda y el disgusto de CiU, a estar embroncado con Joan Herrera y Gaspar Llamazares y aplazar la negociación entre duros reproches mutuos. El Gobierno se levantó ayer cerca de la izquierda y se acostó al lado de CiU" (Fernando Garea dixit).

Hace un mes pasó lo contrario. El PSOE tenía listo un acuerdo con CiU para impulsar una reforma laboral pero los socialistas se echaron finalmente atrás por las presiones de izquierda y sindicatos. En CiU bien pueden decir hoy que la venganza se sirve en plato frío. O que donde las dan, las toman. Al gusto del consumidor.

El acuerdo con IU-ICV era tan meridiano que ambas partes lo anunciaron y distribuyeron el texto, que cayó con estrépito menos de una hora antes del inicio de la sesión. Ni Luis I de Borbón, oigan. Todo un (triste) récord.

La tarde se cerró con un último disgusto para el PSOE que sumó una nueva derrota parlamentaria. La oposición sacó adelante una moción del PNV sobre el incumplimiento del Gobierno en la gestión de la deuda externa.

El PSOE, en un peligroso precedente de consecuencias aún imprevisibles, se echa en brazos de los nacionalistas conservadores y desprecia a sus posibles socios ideológicos. Su fragilidad parlamentaria le obliga a cambiar de opinión en cuestión de horas. Tiene la estabilidad de un junco de gelatina.

Eso sí, los socialistas han evitado tener que rectificar puntos clave del programa electoral la deducción de 400 euros y a la ayuda de 2.500 euros por hijo. De momento, ya que el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, apuntó el lunes a la posible supresión de la ayuda de 400 euros en 2010.

¿Pueden Herrera y Llamazares volver a fiarse de Zapatero, a riesgo de volver a ir por lana y salir trasquilados? No deberían. Por ejemplo en la aprobación de la reforma de RTVE, para la que por supuesto el Gobierno necesita ayuda para sacarla adelante. Ahora mismo cuenta con la oposición de ERC, IU y PNV.

P.D. Y mientras, Ramón Jáuregui a Estrasburgo...

El Manifiesto por el cierre de Garoña ya ha logrado reunir, en un solo día, más de 66.000 firmas, según el presidente de Greenpeace España.

P.D. 2 Sebastián ha dejado claro que cerrar Garoña no implica prescindir de la energía nuclear, mientras a las puertas del Congreso se han sucedido dos manifestaciones, una en contra y otra a favor del cierre (que si se produce será político, no técnico, como ha recordado la diputada popular Sandra Moneo).

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