viernes, mayo 29, 2009

Por qué hablo de lo que hablo

Aquí no me verá nadie hablando del Caso Gürtel, de los diez millones de subvención a la empresa de la hija de Chaves, del Falcon usado por Zapatero he dicho muy poco, casi no he dicho nada de la imputación a Garzón... Tampoco comentaré las palabras del cardenal Cañizares comparando el aborto con los abusos a menores. Es asunto que compete a los católicos. El problema es de los medios y opinadores al darle siempre tanta importancia a lo que se dice desde la Iglesia Católica. Ahora el Gobierno condena los comentarios de la jerarquía eclesiástica y ya tiene otro método de distracción regalado alegremente. Ahora Trini puede dejar de hablar del brote de gripe A.

Y yo también hablaré de lo que me dé la gana. Por ejemplo, de los spots electorales no he comentado la caña que se dan sino las repercusiones (estigmatizar a los alemanes y a los chinos en los dos vídeos del PSOE y sus Juventudes) o si el contenido es adecuado (una foto de Aznar y Bush cuando son dos que ya no pintan nada y en un mensaje que nada tiene que ver con Europa). Las banderolas del PSC, sin sacar a sus candidatos sino líderes de la derecha europea de ayer y hoy, también es de las que hacen época. ¿Dónde está el proyecto socialista para Europa? No lo veo. Tampoco veo el del PP, es cierto. Claro, como en Europa votan casi siempre lo mismo...

Y la caña que se metan PP y PSOE, y las acusaciones que se lancen en una campaña que está siendo sucia y barriobajera, centrada en temas nacionales y olvidando su sentido real, me dan exactamente igual porque no voy a votar a ninguno de los dos. Y puestos a darle ostias a alguno, prefiero metérselas al PSOE por decepcionarme, porque del PP ya sé lo que puedo esperar y no me sorprende por tanto que Mayor Oreja haya defendido al cardenal.

Zapatero en un mitin ayer en Langreo. La interpretación del redactor de Colpisa sobre las palabras del presidente del Gobierno es la siguiente: "Zapatero acusa al PP de querer ganar el 7-J con la abstención de los trabajadores", argumento en el que se abunda en el interior: "aseguró que tras sus críticas -las de la oposición- se esconde sólo el deseo de desalentar a los ciudadanos, «especialmente a los trabajadores», para que se abstengan de ir a votar el próximo 7 de junio". Se lo explico, señor presidente. Si usted olvidara por un momento su personalismo y su cortedad de miras, quizá podría darse cuenta de que hay gente que se va a abstener, sí, pero no sólo por culpa del PP, sino también de ustedes. Hartos de los dos partidos, que en realidad se ponen de acuerdo para muchas cosas, como limitar la jurisdicción universal de la Audiencia Nacional. El PSOE también invita a la abstención con sus mentiras y sus promesas incumplidas.

Elena Salgado en la Ser, ayer jueves 28. Rechazó cualquier reforma laboral que implique "un contrato único o el abaratamiento del despido". Sí se expresó a favor de bajar la temporalidad. Cree que el dato del paro será mejor en mayo porque se empezarán a notar los efectos del Plan E. Ha reconocido que "hay reformas estructurales que hacer". De hecho si le hacemos caso a Joaquín Almunia, no le queda otro remedio. La cuestión es cuándo se atreverá a llevarlas a cabo, ahora que el presidente se reúne con sindicatos y empresarios para "restablecer el diálogo social". ¿Después del 7-J?

En una entrevista que empezó poco después de las 9 de la mañana, al tiempo que se conocía el dato del IPC adelantado de mayo que sitúa los precios seis décimas por debajo de los de abril, Salgado ha rechazado la posibilidad de que la economía española entre en deflación y ha atribuido esta caída continuada de los precios al descenso de los del barril de petróleo (eso dice el artículo). Para añadir que "Si se eliminaran el petróleo y los alimentos no elaborados, seguramente serían datos positivos", en un comentario suyo que destaca El Mundo. O sea, la idea es genial: vamos a ir quitando cosas de la lista con que se calculan los precios hasta que nos salga positivo. Ahí le dejo la idea.

Pero si baja el petróleo, ¿cómo es que sigue subiendo el precio de la gasolina? ¿Cómo no pensar en deflación si está previsto que los precios sigan cayendo hasta septiembre? Y de hecho Salgado mintió: no hay caída de los precios del petróleo, ya que, como titula hoy El País en portada: "El descenso de los precios se acelera pese al alza del petróleo". Y decía la ministra rechazar la posibilidad de la deflación. Pues las dos primeras frases del texto la dejan por embustera: "Según el diccionario, España está en deflación. Según los economistas, la caída aún no es lo bastante prolongada y general, pero cada vez está más cerca". Como dice un analista en este mismo medio, "si esto no es deflación, se le parece bastante".

Haré dos posts más, o lo intentaré. Uno sobre la vulneración de los Derechos Humanos por parte de la administración española y otro sobre comunicación (TVE y la TDT).

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