domingo, marzo 21, 2010

Periodismo "fail"

No se puede decir que la prensa española se esté cubriendo de gloria últimamente. Más bien de todo lo contrario. Empiezo por lo ocurrido en Francia. Si bien los primeros culpables de señalar a cinco bomberos catalanes como miembros indudables de ETA son los departamentos de Interior español y francés, a partir de este momento la cadena de dimisiones en la prensa española debería ser brutal, pero como podemos imaginar, no se va a producir semejante hecho. Aunque se ha rectificado en las ediciones digitales, y según he visto en el teletexto algunas portadas impresas han cambiado, lo que quiere decir que en algunos casos se ha rectificado la noticia en las segundas ediciones, en todas las primeras ediciones que he visto, como las de El País, El Mundo... Se les ha calificado directamente de etarras (corte de RNE con declaraciones), sin presuntos y sin nada. Se han cubierto de gloria. Y Zapatero, mientras, pide que no se exagere el hecho. Los bomberos, ya de vuelta, han dicho que aún seguirían en problemas de no ser por el gobierno catalán. Espacio que El País dedica a los "etarras" en la primera edición de su portada, este sábado:

Es la segunda confusión similar de la semana. Como resultado del tiroteo donde murió un gendarme francés, fue detenido un presunto miembro de ETA, y la Agencia EFE (dependiente del Ministerio de Economía) distribuyó por equivocación la foto de una persona que compartía con él nombre y primer apellido. ¿El pecado? Haber militado en organizaciones políticas (Ezker Batua e Izquierda Anticapitalista). Son errores terribles, los que los cometen suelen salir casi siempre indemnes y suponen un terrible perjuicio de imagen para el perjudicado. Como dice Martínez Abarca, estamos "en manos de monos armados con ballestas".

Estos casos me recuerdan otro caso flagrante de mal periodismo, de lanzar la piedra antes de comprobar las cosas, de no contrastar, de sacar el lanzallamas al menor movimiento, otro sonrojante caso derivado del sensacionalismo y la extrema rapidez con que nos movemos: el del hombre acusado injustamente de causar la muerte de su hijastra, cuando se comprobó con posterioridad que ésta se debió a un fatal accidente previo que no fue atendido debidamente. Fue señalado como asesino, condenado antes de tiempo, y una vez más se olvidó la presunción de inocencia. ABC sacó una foto de este hombre en portada, mirando a cámara, con el titular "La mirada del asesino de una niña de tres años". Es inocente y la posterior rectificación, como de costumbre, no estuvo ni mucho menos al mismo nivel que se había prestado al linchamiento previo. Las normas indican que la rectificación ha de ir en el mismo lugar y con la misma relevancia que la noticia original. El hombre tuvo que llegar al extremo de dejar las Islas Canarias ante la presión mental sufrida tras lo ocurrido.

El País tampoco respeta la norma que se aconseja a las rectificaciones. Arriba tienen ustedes el inmenso espacio que le dedicó este sábado a los falsos etarras que resultan ser bomberos. A cuatro columnas, dos de ellas para la foto. Comparen con el tamaño que se ofrece a la "rectificación" este domingo:

El Mundo sí cumple esa máxima si comparamos con el día anterior: titular a cuatro columnas y foto a tres. [Inicio de parte modificada] Público apenas le dedicó espacio a la noticia el día anterior y lo mismo hoy, pero es que ellos sí respetaron la presunción de inocencia. El periódico de Mediapubli realiza el sábado una atribución como "presuntos" y dos atribuciones directas sin el apoyo de fuentes fiables. En La Razón, el sábado les llamaron "la cuadrilla de la muerte" [Fin de parte modificada]. La de ABC no está ahora mismo. Los fines de semana, por el fútbol, tardan más en subirla a la web.

Tampoco es muy divertida la labor del diario El Mundo y otros medios, que sin pruebas muy sólidas para respaldar las acusaciones, lanzan alegremente la especie de que el gobierno de Venezuela es colaborador de ETA. Se puede acusar de muchas cosas a Hugo Chávez, pero de momento, de ser cómplice de ETA, no. La segunda dosis del diario de Unidad Editorial es un anuncio, con motivo de su veinte aniversario, en el que se atribuyen el descubrimiento de los chanchullos de Luis Roldán, cuando en realidad el mérito corresponde al ya desaparecido Diario 16 (de donde procede Pedro J. Ramírez) y a dos de sus redactores, que remitieron a El Mundo una carta de reivindicación que no ha sido publicada. Por suerte Internet permite que esa carta sí haya circulado en diversos foros y blogs periodísticos y la queja tenga la debida repercusión. Y es que los hay que sólo se preocupan de la ética profesional cuando el salpicado es el de enfrente.

Artículos de Juan Carlos Escudier y de Isaac Rosa sobre las acusaciones contra Venezuela.

Y ya todos, casi sin excepción, pueden perfectamente recibir una reprobación general por su cobardía y servilismo en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros celebrado el viernes en Sevilla, y que aparte de aprobar ayudas por las lluvias en Andalucía y cerrar la deuda histórica con unos solares, también aprobó la Ley de Economía Sostenible, con la Disposición Final Primera aprobada. La rueda de prensa la ofrecieron el presidente del Gobierno y el presidente de la Junta de Andalucía. Nadie preguntó por la regulación de Internet que se coló de soslayo en la LES a través de la DF1. Puedo asegurarlo porque vi la comparecencia entera. Como periodista fue un espectáculo lamentable. Dicen que hubo una consigna para no hacerlo y que no se concedió la palabra a aquellos que quizá sí lo hubiesen hecho. ¿A quién servimos, al ciudadano o a otros intereses? Ah. Vale. Cinismo: Zapatero, preguntado sobre la salida de la cárcel de Luis Roldán, dijo que su Gobierno "siempre respeta la ley y la justicia".

La única pregunta algo complicada fue al presidente andaluz, José Antonio Griñán, por el riesgo que puede suponer para Doñana el oleoducto de la Refinería Balboa de Huelva a Badajoz, y por la advertencia de la Comisión Europea sobre la contaminación que produce el polo químico de Huelva, como por ejemplo los fosfoyesos. La ministra Espinosa tilda de "ejemplo" el trabajo hecho en Fertiberia y afirma no haber recibido aún ninguna notificación oficial. La Federación Onubense de Empresarios (FOE) calificó de "inoportuno e imprudente" el ultimátum. José Antonio Griñán se fue por los cerros de Úbeda y no contestó a la pregunta.

La noche del viernes, en Hora 25 (Cadena SER), fue paleolítica, triste, desgraciada, retrógrada, patética... Por la actuación en la tertulia de tres personas: la presentadora Àngels Barceló, la Defensora del Lector de El País, Milagros Pérez Oliva, y el periodista y columnista Carlos Carnicero. En una de las intervenciones, Pérez Oliva dijo que El País es una "cabecera independiente". Las ganas. La encerrona a los otros dos tertulianos, Juan Carlos Jiménez, y sobre todo a Fernando Berlín, fue brutal y terrible, sobre todo por parte de Àngels Barceló, que en vez de moderar tomó partido, demostrando que su ¿nivel profesional? está a años luz de su antecesor, Carlos Llamas (DEP) y también de su sustituto habitual, Javier Casal. Todo ocurrió en el tramo que arrancaba a las once de la noche (escuchar), cuando precisamente el tema de debate fue ese aspecto concreto de la LES referido a la persecución de las descargas (que puede esconder otras motivaciones). Recuerdo que Barceló aparece apoyando de forma personal, apareciendo en el vídeo de la misma, la campaña "Esto sólo lo arreglamos entre todos". Esta campaña la respaldan las Cámaras de Comercio y 18 grandes empresas españolas, de modo que resulta muy discutible que esta persona, al aparecer en dicho anuncio (aunque no cobrase nada) esté guardando la independencia y la deontología profesional debidas. Mi criterio es que un periodista no debe participar jamás en publicidad. Ni gratis.

Ah. Los ataques sistemáticos de parte de la prensa a la ministra de Igualdad o al juez Garzón, o la cerrazón de algunos con el 11M no se incluyen aquí porque no son errores o dejadez profesional, sino comportamientos intencionados que se prolongan en el tiempo y el espacio. Yo me he limitado a plasmar ejemplos de actuaciones que, por falta de rigor y profesionalidad, y de la debida observancia, lastran el escaso prestigio que le queda a la prensa en este país. El tratamiento de las manías persecutorias se lo dejo a los médicos.

El visitante de mi blog que me inspiró, con su comentario, para hacer este post, me hizo recordar a dos estupendos comunicadores que han sufrido en sus carnes la falta de libertad existente en la prensa española. Uno es Rafael Reig, expulsado de Público bajo la inconcebible excusa de que no quería moverse de Opinión a Cultura. Lo rememora en el post que dedica al nombramiento de Feliz Montería (uy, perdón, Félix Monteira...) como secretario de Estado de Comunicación. El otro es Enric González. Le quitaron su columna en la sección de Televisión en El País para, eso dijeron, mandarle de corresponsal a Jerusalén (ver entrada relacionada). Aquello fue en noviembre del año pasado. Pero nunca más se supo y, aunque en la noticia por un premio que le concedieron en enero, se nos dice que está allí, las crónicas desde dicha ciudad las firma Juan Miguel Muñoz. El premio lo recibió en febrero. También firmaba hace poco González la reseña sobre el último libro de Dennis Lehane. ¿Recuerdan que a Enric González le censuraron la publicación de un artículo porque alguien muy susceptible pensó que se metía con la empresa editora de El País? La última columna fue el 30 de noviembre. En la edición digital, si la buscas, ya no está, ni esa ni ninguna. Menos mal que la tengo enlazada en una entrada anterior y el texto en la edición impresa sí existe aún (leer). Yo escribí cartas a la Defensora del Lector de El País donde mencionaba esa censura a González. No recibí respuesta. Igual su política incluye no responder nada de lo que le llega, pero resulta un comportamiento extraño para ser una "Defensora del Lector", ¿no?

Por último. Cuatro se va preparando para la fusión con Telecinco. Ya teníamos una ración de vísceras con "Las Mañanas", el programa de la Campoy, con el culmen en el cloacal especial sobre Marta del Castillo. El Matinal de 7 a 9:30 que lleva un par de semanas es ejemplo de otro síntoma de la otra cadena: poner gente guapa aunque tenga pocas habilidades profesionales demostradas. El primer ejemplo es la presentadora principal, Ana García Siñeriz, que se limita a ir dando la palabra a los demás que pasan por la mesa, y que son los que verdaderamente dan las noticias en el programa, solo que hay alguno que otro que se adorna con aportaciones personales, o sea, opinando aparte de narrar. Se le notan a la Siñeriz todos los años que lleva apartada de las cámaras. El otro componente fijo en pantalla responde al nombre de Daniel Serrano. Lo veo como un alter ego de Carlos del Amor (Miradas 2, La2). Se suele encargar de repasar la prensa del día, y a veces comenta alguna noticia "como si supiera". En el post económico de un par de entradas atrás, tuve la tentación de valorarle estéticamente, pero no lo hice. Ahora sí lo voy a hacer. Es guapo y hasta la fecha no me ha demostrado otro mérito más que ese para estar ahí. Se dice que en televisión hay "presentadoras florero". Bueno, pues él puede ser un caso masculino de dicho fenómeno. Hay un tercero, Roger Persiva, que al principio de la aparición del espacio también compartía la mesa con Siñeriz y Serrano, y que tenía como bagaje ser el reportero delegado de los informativos para Cataluña. También es guapo, pero ya digo que éste sí tenía cierta experiencia demostrada. El caso es que ahora ya no está en el estudio, sino en la redacción, y conectan de cuando en cuando con él por si hay "alguna última hora". Parece más bien una forma de ir librándose de él, porque perfectamente podría hacer lo mismo en la mesa principal; sólo necesitas un ordenador conectado a Internet, acceso a un servidor de agencia y, si acaso, un teléfono. ¿Mobbing?

A lo largo del domingo haré una entrada recopilatoria de desastres y barbaridades que, procedentes del poder, han tenido lugar esta semana. Me meteré, y mucho, con el Gobierno. Y más. ¿Si me cabrá en una sola entrada todo de lo que quiero hablar? Se intentará. Entrarán el atún rojo, la LES, transgénicos, tortura policial, el cierre en falso de la reforma electoral... Por falta de insultos del poderoso al ciudadano no será.

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