sábado, enero 30, 2010

Insistamos en la cuestión

Dije en mi anterior post: "¿Ampliar la edad laboral de 65 a 67 años? ¿Y cuándo y dónde trabajarán los jóvenes? Si el problema es la baja natalidad, ¿por qué no se crean políticas para animar a la gente a tener hijos -por favor, no confundir con el cheque bebé-? Sancionando de verdad a las empresas que despiden o que no contratan embarazadas y premiando a aquellas que hagan por mejorar la conciliación o pongan guarderías para sus empleados, como en Suecia o Finlandia".

Y alguno puede pensar: ¿pero qué dice este insensato que no tiene ni idea de economía? Es que no es cuestión de economía, esto. Es de apostar o no por el gasto social. Y resulta que la realidad muestra que la apuesta de los sucesivos gobiernos españoles por el llamado gasto social, bandera por ejemplo del actual ejecutivo, no es tal. Hoy me he encontrado con el artículo de Juan Carlos Escudier en Público y, qué quieren, me he sentido reconfortado conmigo mismo al ver que denuncia lo mismo que yo, solo que con los datos en la mano: "En 1976 la tasa de fecundidad en España de 2,8 hijos por mujer en 1976; hoy es poco más de la mitad. ¿Es reversible esta situación? Bueno, hay países que han tenido éxito. Francia fue la primera nación de Europa que vio caer su natalidad y ha logrado invertir la tendencia. ¿Cómo? Conciliando la vida familiar y laboral y subvencionado intensamente a las familias con más de dos hijos. Suecia hizo lo propio con prestaciones proporcionales al salario de los progenitores.

Los países más avanzados de Europa consideran que fomentar la natalidad es invertir en capital humano, mientras que aquí el embarazo sigue siendo la antesala del despido. No es de extrañar que, siguiendo con esta tendencia, las ayudas oficiales que se conceden en España, incluido el cheque-bebé, sean de juguete. El gasto público representa en Suecia el 56% del PIB y en Francia el 53%; el nuestro no llega al 39%, pero tiene muy mala prensa entre nuestros modernos neoliberales, que quizás nos propongan ahora como solución prohibir los anticonceptivos o el aborto".

De hecho el Instituto Andaluz de la Mujer ha indicado hoy, en una información ofrecida por Cadena Ser Andalucía, que el 80% de las denuncias que les llegan son, asómbrense, de mujeres despedidas por haberse quedado embarazadas. Pues lo dicho por Escudier: allí inversión, aquí despido. Así nos va. Y no les puedo ofrecer el corte porque ni Ser Andalucía tiene web ni esa noticia va a ser subida a la web matriz de la cadena. Hablando de radio, una cosa que me dejé en mi post del otro día sobre el medio radiofónico: la reforma de la Ley Audiovisual puede ser la ruina de muchas emisoras de ámbito local o comarcal. Muchas de ellas hacen un gran servicio, porque la pura verdad es que las emisiones locales o autonómicas de las grandes cadenas son una gran estafa. Se trata de simples desconexiones. No de una verdadera radio local.

La ministra Salgado, entrevistada en la Ser, anuncia que planteará cambios en el mercado de trabajo. La titular de Economía considera que, en las actuales circunstancias, son inevitables reformas laborales que el Gobierno planteará "posiblemente" la semana que viene. ¿Ahora, no? Cuando ya estamos con más de 4,3 millones de parados, que serían 4,470.000 si atendemos a lo hecho público ayer por Eurostat, que cifra nuestra tasa de paro en el 19,5 de población activa. También nos otorga la mayor tasa de desempleo juvenil (-25 años), con el 44,5%. Sin embargo Salgado cree que "España volverá a crear empleo a partir de la segunda mitad de 2010".

Más memorables frases de Salgado en la entrevista: "La crisis ha resultado mucho más grave de lo previsto". Descartó que España viva una situación de "emergencia nacional": "No hace falta más que salir a la calle y darse un paseo", ha dicho. "No la vimos venir nadie", declaró Salgado, y miente, porque Nouriel Roubini lo dijo. La ministra también indicó que "nosotros sabíamos que se estaba gestando una burbuja inmobiliaria, pero fue un añadido a la crisis, que fue una crisis financiera internacional que no comenzó en España". Otra vez la excusa de decir que la crisis se originó fuera de España, olvidando que teníamos y tenemos problemas estructurales que han hecho que nuestra crisis no sea igual a la de otros países, y que Zapatero dijo que España era "la mejor preparada" para hacerle frente. Decirle a la señora Salgado que echándole la culpa a los demás (al FMI, a la prensa extranjera, al PP) no va a arreglar nada. Más de 1.200.000 hogares tienen a todos sus miembros activos en paro, y no creo que sea culpa del Financial Times. En Andalucía los parados son 1.034.000, el 26,33%. Y nuestro consejero de Empleo habla de "efecto familia" para justificarlo.

Otra perla de la ministra, desvelada ayer durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, fue que el recorte de 50.000 millones en el gasto público incluirá una reducción de "varios miles de millones" del gasto en infraestructuras. Siendo que el freno en la inversión en infraestructuras implica merma del progreso para las zonas donde la inversión en esta materia se paralice, y siendo que la promoción de infraestructuras implica creación de empleo, o sea que si se invierte menos en esta partida, habrá empleo que se destruirá o se dejará de crear. Bien es cierto que muchas infraestructuras se acaban desvelando como inútiles, como bien mostraba este recomendable reportaje de El País, de modo que confiemos (ja) en que el gobierno tenga buen ojo y el recorte lo haga en aquellas obras de infraestructura que no estén realmente justificadas. "Porque aquí se ha pensado que las infraestructuras nos iban a traer progreso, cuando se debería de haber hecho de una forma muy distinta. Se crea progreso económico que necesite infraestructuras que se construyen después", decían en El Blog Salmón haciéndose eco de ese reportaje. Y entonces me asalta una duda: si se han aprobado y ejecutado infraestructuras inútiles o que enredan más que descongestionan, ¿no deberíamos pedirle cuentas a aquellos que cometieron el error original aprobándolas?

Y no me quiero olvidar de lo dicho por el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, que se cubre de cieno cada vez que abre la boca. Lo último, que el listado de medidas presentado por el Gobierno le parece que "se queda corto". A eso se le llama tenerlos cuadrados.

Por último, un artículo del sitio Extremadura Progresista sobre la misma cuestión, firmado por Antonio Pérez Henares.

Ah, sí... Zapatero y Rajoy han dado sendos mítines. De lo dicho por el presidente del Gobierno me quedo con la frase "prolongar la edad de jubilación es una propuesta razonable", sin especificar si le parece bien que sea hasta los 67 años. Del presidente del PP, la siguiente: "el futuro de las pensiones lo determina el número de puestos de trabajo". Pues eso, que la mejor manera de sostener las pensiones es que haya más gente cotizando a la Seguridad Social, y la única forma de lograrlo es reduciendo el número de parados. Alargar la edad de jubilación no garantiza que se vaya a lograr eso ni mucho menos, más bien parece un miserable parche.

No hay comentarios: