viernes, abril 23, 2010

Musulmana y española

En principio no tenía pensado escribir acerca de la adolescente a la que le dijeron en un instituto de Pozuelo de Alarcón que se quitara el pelo que cubre parte de su cabeza (hiyab). Sólo tenía mi opinión, que es la siguiente: la chica tiene derecho a estudiar, esto lo primero y sobre todo. El hiyab, nos guste o no, es una expresión de tipo individual, como lo sería que otra alumna llevara un crucifijo al cuello, otra un ankh u otra un pentáculo. O las hijas de Zapatero, en caso llevado al extremo, acudieran al instituto con la indumentaria gótica de la famosa foto vetada junto al matrimonio Obama. Cuando se habla de eliminar las referencias religiosas en el aula, opino que esto se refiere al aula en sí, al espacio compartido por todos los alumnos, en el caso por ejemplo de que hubiera un crucifijo en la pared. Porque en la sociedad multicultural actual, puedes tener alumnos de diferentes religiones o creencias en el aula. Esta prohibición, sigo opinando yo, debería de extenderse a las aulas de los centros concertados, al ser el estado el que ha llegado a acuerdos con esos centros. Y mucho me temo que la famosa ley de libertad religiosa que está preparando el gobierno no vaya a resolver la cuestión. En la Constitución se dice que "ninguna confesión tendrá carácter estatal" (16.3) pero estamos muy lejos de cumplir dicha premisa. Dicho lo cual la Conferencia Episcopal acaba de referirse al 16.1 para, sorpréndanse, defender el derecho de la joven a llevar el velo porque lo ampara la Carta Magna. Es evidente que no mueven puntada sin hilo y lo han hecho para decir que no se puede limitar la expresión religiosa al ámbito de lo privado, pero en lo que dicen del velo les tengo que dar la razón.

Volviendo al tema de la adolescente expulsada. Aquí nadie parecía haber reparado en un pequeño detalle. Esta joven, siendo musulmana, no es ni marroquí ni inmigrante ilegal, por ejemplo. Es musulmana y española. Esto de recado para todos los racistas que dicen "inmigrantes fuera" y todas esas majaderías. Esta chica es española. Hay musulmanes españoles, una gran verdad aunque pueda escocer a estos radicales papanatas. Esto lo recuerda hoy en Público el psicólogo y escritor Saïd el Kadaoui, al que no tengo el gusto de conocer: "El caso de Najwa nos muestra de forma nítida una realidad que nos resistimos a ver. Hay musulmanes en nuestro país y, sorpresa, hay musulmanes españoles. El debate profundo yo creo que está allí. ¿Aceptamos la realidad de que España está habitada por españoles (españoles, no inmigrantes a los que, según algunos, se les puede echar, no empadronar, marginar, etc.) que son musulmanes?".

Es decir, al margen de que se esté a favor o en contra de manifestaciones tales como el velo, subyace un problema de fondo: el de la gente que se resiste a asumir que hay musulmanes españoles, sobre todo aquellos que afirman que España es eminentemente católica. Y no son inmigrantes, de modo que no se les puede hacer toda esa parafernalia de negarles el padrón o abrirles proceso de expulsión. ¿O algunos de nuestros gobernantes querrá hacer lo mismo que se cometió con las expulsiones de judíos y moriscos, que no fue otra cosa sino echar de Castilla y Aragón a castellanos y aragoneses de pleno derecho, sólo por tener una religión diferente a aquella que se quiso y se consiguió imponer a sangre y fuego, y que aún se cree con el mismo poder absoluto de antaño, y que a veces parece que para algunas cosas aún lo conserva?

El ejemplo más claro lo tenemos en esas dos ciudades autónomas con las que a los nacionalistas españoles se les llena la boca diciendo que son españolas y sacan de vez en cuando el fantasma del miedo diciendo que el gobierno socialista va a dejar que Marruecos las invada: Ceuta y Melilla. Yo también defiendo que son españolas, dado que lo son antes de que el actual reino de Marruecos existiera como tal, y considero que al reino de Marruecos no le asiste el derecho a la hora de reclamarlas. ¿Qué pretende el reino alauí, erigirse en heredero de tribus inconexas y dispersas en el norte de África? Pues bien: gran parte de la población de esas dos ciudades está compuesta por personas que comparten dos características: religión musulmana y nacionalidad española. Lo puedo decir yo, personalmente, en el caso de Melilla, por haber estado trabajando allí unos meses. En el de Ceuta, mi amigo Alejandro, natural de allí, y a donde viaja siempre que le es posible para visitar a su hija y a su nieto. Así que mucho ojo con los que fomentan o permiten el odio al musulmán: a ti, que tanto se te hincha el pecho diciendo que "España para los españoles", que sepas que estás insultando a tus compatriotas, tan españoles (o más) que tú. Aunque seguramente no los consideres como tales, así que para qué te digo nada.

También han escrito sobre el tema Kabila, Escudier, Jordi Calvo (del velo en general) o Ramón Lobo. A través de Ignacio Escolar he llegado a un artículo escrito por Sami Nair en el verano de 2007 para Foreign Policy. Todos ellos aportan diferentes visiones sobre el tema. Lobo piensa sobre todo en la joven Najwa. Porque, y reflexionemos esto todo lo que podamos: ¿en todo este follón, alguien, en algún momento, se ha parado a pensar en serio en la verdadera afectada, a la que se le ha estado negando el derecho fundamental a recibir una educación? Como no ha sido el primer caso ni me temo que vaya a ser el último, preparémonos para el temporal. De igual modo para las sandeces que sobre este tema se han dicho y se dirán desde los medios de comunicación.

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