lunes, abril 19, 2010

Déficits democráticos (II)

Por completar la entrada de ayer sobre el funcionamiento de la Justicia. Los dos artículos que consigné de la portada de El País:

El bloque progresista del Constitucional entra en una profunda crisis interna.

Garzón: "Ahora y así, no me puedo ir". Al entorno del juez llegan mensajes de que si abandona la Audiencia Nacional se archivarán los tres procesos contra él y se arreglarán todos sus problemas.

Sobre el Estatut:

Javier Pérez Royo, el pasado septiembre, escribía: "El Tribunal Constitucional no puede ser, en consecuencia, juez de la constitucionalidad de un Estatuto de Autonomía del artículo 151 CE. Y no puede serlo porque no puede sustituir a las Cortes Generales en su función de garantía del principio de unidad política del Estado frente al ejercicio del derecho a la autonomía y porque no puede quitarle la última palabra al cuerpo electoral. El pacto entre los dos Parlamentos ratificado en referéndum no puede ser residenciado ante el Tribunal Constitucional, porque es completamente incompatible con la definición del núcleo esencial del derecho a la autonomía que contiene la Constitución".

El PSOE rechaza renovar ahora el Tribunal Constitucional como pide Montilla. Rajoy se niega a renovar "a mitad del partido" el TC. Actualización: El País advierte que el PSOE podría renovarlo en parte en una semana si quisiera. El resultado: PSOE y PP se ponen de acuerdo para no renovar el TC, como se pusieron de acuerdo para no reformar la ley electoral o para no restringir la financiación de los partidos. Fernando Garea escribe "Renovación imposible".

Esperanza Aguirre, que compartió acto con Rajoy: "por el poder y sólo por el poder, Zapatero nos metió en el lío del Estatuto catalán, y por el poder y sólo por el poder, hizo la Ley de Memoria Histórica que acaba con la voluntad de concordia de la Transición". ¿Voluntad de concordia? Manto de silencio más bien.

Dolores de Cospedal en su entrevista para la Ser: "El 80% de los ciudadanos no han oído hablar de lo que fue Franco o la Guerra Civil". Pues así estamos como estamos... O eso o ha expresado un deseo interno de cómo le gustaría que fuera la realidad, se ve que le gusta hacerlo. Como cuando dijo que el acto en la UCM a favor de Garzón era un "atentado contra la democracia".

En Público, sobre que la ONU había reprendido a España. En concreto han sido hasta tres veces, por escudarse en la Ley de Amnistía para evitar investigar a fondo los crímenes del franquismo y no atender el ruego de las víctimas.

El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que vela por el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, fue el primero en amonestar a España y lo hizo en términos muy duros. Su documento, publicado el 5 de enero de 2009, muestra "preocupación" por "el mantenimiento en vigor de la Ley de Amnistía" de 1977 y recuerda que "los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles" y que las amnistías "relativas a las violaciones graves de los derechos humanos son incompatibles con el pacto".

Félix Población, para Público: "Se ha repetido hasta la saciedad que Batasuna sólo podrá ser legal cuando condene la violencia etarra o haga posible que la organización terrorista abandone definitivamente la lucha armada. Sin embargo, es legal Falange Española, cuyo fundador apeló a la violencia" en el discurso que "constituye la base ideológica fundacional" del partido que ha logrado, junto al pseudosindicato Manos Limpias, sentar en el banquillo a Garzón por tratar de investigar los crímenes del franquismo. El Estado resultante de pilares como Falange "fue edificado y basó su origen y apuntalamiento en la violencia, durante y después de la Guerra Civil. Transcurridos treinta y cinco años desde la muerte de su artífice, ¿cómo es posible que Falange Española haya logrado que el Tribunal Supremo siente en el banquillo a quien, además de perseguir con éxito la violencia etarra, ha pretendido investigar también la franquista, justificada en el mensaje fundacional del citado partido, cuya legalidad ningún tribunal ha cuestionado?". Falange ha pedido 20 años de inhabilitación para Garzón.

Y más. En este caso nueva pifia policial y periodística. De la última "gran operación" contra ETA, el juez Marlaska ha dejado en libertad a dos de los detenidos en Euskadi y el juez francés ha dejado igualmente en libertad a quien Interior consideraba el presunto jefe del grupo de enlace. Por supuesto el día de los arrestos Rubalcaba estaba henchido de orgullo (véase lo que dijo, asegurando que los detenidos -todos- eran de ETA) y la prensa volvió a olvidar que alguien es presunto hasta que se demuestra lo contrario tras resolución judicial firme. Y que lo que presentan la Policía y la Guardia Civil como pruebas e indicios no deben tomarse como dogma de fe. La carga de la prueba la valora y dictamina un juez, no los cuerpos policiales ni la prensa. Las tres liberaciones se producen por la endeblez de las pruebas presentadas. En el caso de España, "el magistrado ha adoptado esta decisión tras tomarles declaración esta mañana y después de que el fiscal Luis Barroso no haya pedido su ingreso en prisión provisional por la debilidad de los indicios que hay en su contra". Finalmente se ha pedido el ingreso en prisión para cinco de los diez detenidos el miércoles. Otros dos han sido puestos en libertad bajo fianza y de un último detenido se ha solicitado la libertad porque ya ha cumplido condena en Francia por el mismo delito del que se le acusaba.

"Los investigadores policiales consideran que Plá Martín tendría actualmente un papel importante dentro de la estructura política de los terroristas, en cuanto a sus posibilidades de relacionarse con las organizaciones de su entorno", decía la nota del Ministerio del Interior. Al menos la nota si le daba la calificación de "presunto" a Plá. Tras el militante de Izquierda Anticapitalista confundido con un detenido por Efe tras buscar en Google, los bomberos catalanes del supermercado, que nunca tuvieron la deferencia de "presuntos", y la reciente absolución de los cinco ejecutivos del diario Egunkaria, asistimos a la cuarta metedura de pata, o policial, o judicial, o periodística, en poco más de un mes.

En concreto uno de los detenidos liberados por el juez Marlaska tras determinar el fiscal que no había pruebas contra él, es el profesor de Bellas Artes de la UPV, Erramun Landa, premio nacional de grabado en 2008. Pueden leer los pormenores de su caso en particular en el blog de Pernan Goñi. Y son realmente divertidos de leer, si se animan, los comentarios que le han ido dejando aquellos que aseguraban que Landa estaba bien detenido 'porque había pruebas'. Las quejas de Pernan Goñi por el hecho de que la prensa no reflejara la presunción de inocencia de la que debe gozar todo detenido dieron como resultado el artículo de esta semana de la Defensora del Lector de El País, "Atados a la fuente policial". Los medios acatan sin ambages la versión policial, en primer lugar, y en segundo no le conceden la misma relevancia a la noticia original de los arrestos y a la posterior de las absoluciones o liberaciones. Ha pasado con el caso Egunkaria y mucho me temo que volverá a pasar con lo de hoy. Repito lo que dije en una reciente entrada: todo no vale contra ETA. Tampoco vale que la prensa y el ministerio anden condenando a la gente antes de tiempo. ¿Nadie va a tomar nota de lo ocurrido, ni el Ministerio del Interior ni nuestra peligrosa cohorte mediática del copia y pega?

La continuación correcta de la entrada de ayer se reflejará en la siguiente actualización del blog, espero. Irá de cierto señor con corona y cierto documental suprimido.

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