sábado, abril 10, 2010

Diga "primeras marcas" para oligopolio

Comenzaré con esta frase, que he visto posteada en este grupo de Facebook, creo que venía al pelo de lo que quiero contar y por eso la incluyo:

"Que las empresas tengan especial influencia en la política significa que la democracia está enferma. El propósito de la democracia es asegurarse de que los ricos no tienen una influencia proporcional a su riqueza. Y si tienen más influencia que tú o que yo, eso significa que la democracia está fallando. Las leyes que obtienen de esta forma no tienen autoridad moral, sino la capacidad de hacer daño." -Richard Stallman (guru del software libre).

Todas las grandes cadenas de supermercados e hipermercados de este país tienen lo que se conoce como "marca blanca". Todo tipo de productos, mayormente envasados, pero sin nombre. En algunas ocasiones, por las similitudes en los envases, eres capaz de averiguar qué empresa lo ha elaborado para esa cadena de establecimientos, o te lo pone. La mayoría de las veces no. Hay marca blanca en Eroski, Día, Carrefour, Supersol, Lidl, Mercadona (Hacendado), El Corte Inglés (Aliada)... En principio te están diciendo que esos productos son tan buenos como los de las marcas con nombre, y a mejor precio.

Así que algunas marcas principales se enfadaron, porque estas marcas blancas les están quitando cuota de mercado. No olvidemos que las empresas tienen como objetivo ganar dinero. Han organizado para ello campañas publicitarias donde resaltan "el valor de las marcas". Valor añadido y más garantías, para entendernos. También las hay que incluyen en sus anuncios, sobre todo de televisión, el mensaje "Mengano no fabrica para otras marcas". Están en su derecho de defenderse, claro, pero si tanto les molesta no sé cómo no han pensado en retirar sus productos de las estanterías de todas esas cadenas que tienen marca blanca. En una serie de mesas redondas organizadas por la escuela de negocios Esade, las marcas Danone, Nestlé, Kellogg's, Freixenet, Gallina Blanca, Campofrío, Sos, Pepsi y Kraft alarmaron sobre la tendencia de preferir los productos de bajo precio y se posicionaron de forma clara contra las marcas blancas. De todas ellas, la que peor lo está pasando parece ser Arroz Sos, al que sus cajas accionistas tuvieron que realizar elevadas transferencias.

Claro que, y aquí va el meollo de la entrada, algunos se quejan de vicio, porque su posición de dominio en los mostradores y estanterías es abrumadora, y habría que hablar, si no de monopolio, sí de oligopolio, porque a ver quién encuentra una marca diferente a las dominantes en determinados sectores. Hay empresas que tienen de todo. Un ejemplo es la relación de marcas y productos que el blog 'A sueldo de Moscú' hizo hace como año y medio, todas ellas pertenecientes a la empresa Procter & Gamble. Sólo voy a poner el ejemplo de los champús. Son suyas Pantene, Head & Shoulders (H&S) y Herbal Essences. Ahora vayan a cualquier droguería o departamento de cuidado para el cabello de una gran superficie y comprueben el espacio que estas tres marcas, del mismo dueño, ocupan en los estantes. ¡Como para dejarle sitio a uno nuevo que quiera entrar!

Uno de los casos más sangrantes es el de las margarinas. Si se fijan, Tulipán, Flora, Ligeresa y Artúa, las cuatro, copan la estantería. Son del mismo dueño: Unilever. El gran comprador mundial de aceite de palma. Si nos vamos al etiquetado, salvo en el caso de Artúa, que dice ser en un 40% a partir de aceite de oliva, el resto del aceite con que se elaboran ésa y las otras tres margarinas de Unilever no sabemos de dónde sale. Sólo se nos dice que es "aceite de origen vegetal". La probabilidad de que sea aceite de palma que no se ha obtenido mediante las debidas garantías sobre la limpieza de su extracción y plantación son extremadamente elevadas. Incluso puede venir de plantas modificadas genéticamente (OGM). En mi caso he optado por desechar la margarina en beneficio de la mantequilla (Clas o Arias). Las mayonesas tres cuartos de lo mismo.

Las marcas blancas tampoco se libran. Por ejemplo, muchos productos de la marca blanca de Día (del grupo Carrefour) podemos ver que son de Perú, y sobre todo de Turquía. Incluso en los productos con el nombre en español, el texto con la composición resulta a todas luces insuficiente, o incluso de hecho muchos de sus productos ni siquiera tienen la composición en español, y sí en turco, griego o árabe. No podemos aclarar si es que se han llevado la producción a Turquía, que ya sería grave, o es que venden el mismo producto allí con el mismo etiquetado. Como mucho veremos que figuran en español el nombre del producto y la dirección de la sede de Día, un polígono industrial de Getafe. En todo caso un etiquetado deficiente y por tanto no fiable. ¿Nos podemos creer los supuestos controles de calidad de los que hablan en su web, si sus etiquetas no nos informan bien del origen y la composición en el idioma del país donde venden? Una de sus marcas blancas de ketchup figura como elaborada por el gigante Heinz.

La ausencia de un etiquetado claro sobre el origen y la trazabilidad de los productos en España es manifiesta, y no se aplica a todos los alimentos por igual, pese a las normativas aprobadas por Europa. La trazabilidad alimentaria es un sistema por el cual se puede recuperar la historia del alimento, su utilización y localización por medio de códigos registrados. El objetivo es poder disponer rápidamente de la información del alimento a lo largo de toda la cadena alimentaria (ver en web de la OCU). Por ejemplo no se nos dice si el producto que consumimos proviene de transgénicos o ha podido estar en contacto con los mismos en algún punto de la cadena, salvo los productos con el sello de los consejos de agricultura ecológica donde se nos indique claramente que tal o cual producto no procede o no ha estado en contacto o contagio con OGM.

El responsable de transgénicos de Greenpeace España, Juan Felipe Carrasco, acaba de dar una entrevista (ver vídeo) a través de la web de la ONG con motivo de la "semana contra los transgénicos", que culminará con una concentración multitudinaria contra los transgénicos, el sábado 17 de abril en Madrid (ver). España es el único país de la Unión Europea que cultiva transgénicos a gran escala. Los motivos que ya había para la protesta se han incrementado tras la reciente aprobación, tras 12 años de moratoria, de nuevos cultivos transgénicos por parte de la Comisión Europea, por mucho que se diga que no son para cultivo humano ya que se han demostrado casos de contagio de otras plantaciones (en EEUU con cultivos de arroz). La protesta es contra su libre uso en plantas y animales. En Navarra su cultivo ha descendido un 17,5% desde 2007 después de haberse incrementado por 14 en el espacio de una década. También en la comunidad foral podemos recurrir a una cesta de la compra alternativa.

Otro caso de abuso de posición es el de Nestlé (ver lista de marcas). Por ejemplo, intenten encontrar una leche condensada que NO SEA La Lechera de Nestlé. Sudé tinta hasta encontrar una: El Castillo. Y Danone en el caso de los yogures. Pero volvamos a Nestlé... Pesa sobre la marca suiza la acusación, aún no rebatida, de que para obtener aceite de palma están arrasando los bosques tropicales (ver campaña de Greenpeace contra el Kit Kat). La posición de abuso de Nestlé se refleja también en el mercado del agua embotellada. Entre ellos, Coca Cola y Pepsi están arrasando en el mercado estadounidense a costa de dejar a poblaciones enteras sin el agua de sus lagos y manantiales, como se vio en el documental "Tapped" ("Enroscados, la batalla del agua") que ofreció hace poco Documentos TV (La 2, ver sinopsis).

Luego están los espárragos. Marcas como Cidacos, Gigante Verde o Carretilla traen sus espárragos de China o Perú, vean bien los envases. Y eso que algunas de estas empresas tienen su sede social en Navarra. Me dicen que hay una empresa de espárragos en Granada, pero no sé cuál es. Mientras, sepan ustedes que para saber si unos espárragos son de Navarra, han de llevar el sello numerado del Consejo Regulador (ver). Les tendré que escribir porque tienen en la lista de empresas a Bajamar y al menos sus espárragos verdes en bote de cristal son realmente de Perú. Pasa lo mismo con otros muchos productos, con Denominación de Origen protegida. En esta web pueden ver muchos de ellos.

Y alguno me dirá: "¡Insensato! Si Unilever, Nestlé y Danone tienen sede en Barcelona, que lo pone el envase! ¡Anticatalán!" No señor. Lo que tienen son las delegaciones y poco más. Lo gordo ya se lo llevaron. En el caso de Danone, en efecto el origen de la empresa es de Barcelona, pero un descendiente del fundador creó una delegación en París y ahora la empresa es francesa. En el caso de Nestlé, como he dicho, es de Suiza. En el caso de la multinacional anglo-holandesa Unilever, tenía una histórica fábrica de Frigo en Barcelona, pero la cerró. Es la fabricante además de Dove, Knorr, Sunsilk, Skip y las margarinas antes citadas, hasta sumar unas 400 marcas. Nestlé, como referiré más tarde, está haciendo una fábrica de cápsulas de Nespresso en Girona, pero no puedo recomendarla después de conocer los episodios del cacao en África, del aceite de palma en Indonesia o del agua en los EEUU.

Otra gran empresa, Kraft, también en el grupo de empresas que se acaban de quejar contra las marcas blancas, tenía una planta de El Caserío en Mahón, y también la cerró, tancó, chapó, como lo quieran decir. La discutida Nueva Rumasa vino a comprar parte de lo que Kraft quería desmantelar, salvo El Caserío, sobre la que se guarda una opción. Kraft, Unilever y Nestlé comparten la misma receta: desmantelar, despedir, concentrar y deslocalizar (ver artículo). Danone lanzará una gama de bebidas de frutas tras el acuerdo alcanzado con Chiquita Brands, multinacional estadounidense acusada de colaborar con las FARC (ver en inglés, 1 y 2, y en español, 1 y 2. Y recordemos que Chiquita en todo caso vende bananas, no plátanos.

Las empresas productoras de marcas de fabricante aportan un valor añadido de 22.000 millones de euros, lo que supone 14 veces más que las blancas y suponen el 7% del PIB español. Ello según un estudio hecho público por el Centro de la Marca de la escuela de negocios Esade coincidiendo con esas mesas redondas sobre marcas. De acuerdo con el informe, que sin duda tiene favor de parte, entre 2003 y 2008 las empresas fabricantes con marca disminuyeron su aportación de valor añadido al PIB en un 0,29 por ciento, mientras que las marcas blancas lo incrementaron un 0,03 por ciento. También dice que las marcas generan más y mejor empleo que los llamados productos blancos, que los trabajadores de marca blanca cobran un 29% menos que los de marcas de fabricante o que la aportación a las arcas del Estado de las marcas del fabricante por medio del IVA es 5,6 veces superior al de las marcas del distribuidor (las blancas). Normal, si son más caras, ¿no? Ver también en El Periódico.

El presidente de Danone ha declarado en la misma serie de mesas redondas de Esade en Barcelona que "comprar marcas blancas no solucionará los problemas de este país". Repito que no puede ser casualidad la serie de mesas redondas en la sede de la misma empresa que ha elaborado el estudio que pone a las marcas por encima de los productos blancos. Todas las empresas que participaron en estas mesas redondas son precisamente las que aprovecharon para expresarse en contra de las marcas blancas. Repito la sugerencia de más arriba: si tan perjudicados se sienten, dejen de distribuir a los sitios donde se venden marcas blancas y creen su propia cadena de distribución y sus propios locales donde solo se vendan sus productos.

En la misma serie de mesas redondas, el vicepresidente y director general de Nestlé España, Bernard Meunier, explicó que su compañía lanza cada año 90 nuevos productos. Que en los últimos tres ejercicios, el 12% de las ventas procedieron de nuevos productos y está previsto que el nuevo mercado represente un 30% de las ventas en tres años. Bueno, entonces debo entender que de esos 90 productos, de 70 a 80 han fracasado, ¿no? Dice que eso es I+D, pero, ¿qué coste real tiene el fracaso de un producto? ¿De verdad es I+D? ¿O es saturar el mercado con cosas que no se van a vender? Danone, Nestlé o El Corte Inglés están muy bien considerados por los consumidores en materia de "sostenibilidad", según un estudio de 2009 (leer versión más amplia), pero, ¿están los consumidores españoles bien informados? Danone y Nestlé son además de las más valoradas por la prensa. ¿Tendrá que ver que son también de las que más gastan en publicidad? ¿Nestlé la segunda con mayor sensibilidad medioambiental? ¿Seguro? ¿Los periodistas españoles (los encuestados en este caso) son de fiar?

Un "pero" sobre la falsa disyuntiva 'marcas' vs 'productos blancos'. Hay muchas marcas que no son éstas grandes que se quejan, ni tampoco son blancas. Se pueden comprar, muchas son españolas, es decir, que dice "producido en España", y no hay por qué hacerles el juego a las multinacionales. Lo malo es que hay que buscar muy bien. Clas, Arias, Ybarra, Musa, Dhul, Clesa, Albo, Nomen, Montsià, El Hostal, Postres Montero... Igual la solución no son ni las marcas blancas ni las grandes multinacionales, sino marcas con menos nombre y poder, desde luego si las comparamos con éstas del comunicado. También tenemos los productos ecológicos (ver un reciente artículo en El País).

Yendo, el día 4, al mercado de productos ecológicos que tuvo lugar en Cártama, tuve noticia de una empresa de alimentos envasados que vi por primera vez en mi vida: Ékolo conservas, de Navarra (mermelada de melocotón y arándano en almíbar, se pueden hallar aquí), así como de miel Bernardino, mermelada Eco-Melar o legumbres Bioles, en estos tres casos producto ecológico procedente de empresas andaluzas. Primera noticia de su existencia. Lo mismo puedo decir de la empresa de yogures y postres Casa Grande de Xanceda, gallega. Lo malo es que ésta sólo la he visto -como otros muchos productos ecológicos, caso de las galletas Garrido- en el supermercado de El Corte Inglés, que resulta ser el más caro según refleja el Observatorio de Precios que elabora el Ministerio de Industria, mientras que el más barato es Mercadona.

Productos comprados en el mercado ecológico de Cártama.

Según la noticia de EP sobre las mesas redondas de empresas en Esade, este año, Nestlé prevé finalizar las obras de una nueva fábrica en Girona, tras una inversión de 40 millones de euros. La planta tendrá un centenar de empleados y fabricará 400 millones de cápsulas de Nespresso, de las que el 30% se venderá en España y el 70% en el mercado exterior. Bien, eso implica una exclusividad, algo comparable a los costosos cartuchos de tinta de las impresoras. Aún más: lo de Nestlé es poco menos que un monopolio. Yo por el contrario sugiero que pidan ustedes las cápsulas de Nespresso (también hay compatibles con Senseo, Dolce Gusto y Tassimo) a la empresa malagueña Ne-cap. Ver noticia en El Mundo. Dice su responsable, entre otras cosas, que vieron que "los clientes estaban cautivos y había una necesidad de abaratar el producto". De hecho un amigo que tiene una máquina Nespresso me dijo que no la usaba por el alto precio de las cápsulas (ven por qué comparo con los cartuchos de tinta) y quedó muy interesado cuando le comenté que una empresa fabrica cápsulas vacías.

Otra opción muy interesante es buscar algunos productos directamente en origen, prescindiendo de los intermediarios. En este sentido recomiendo ver el reportaje de Comando Actualidad titulado "Aquí hay mucho tomate", que analizaba las redes de distribución de algunos productos básicos, emitido en enero. Pregunta: ¿Por qué de la huerta al mercado los productos se encarecen hasta un 500%? El programa hace un seguimiento específico al tomate, del que vemos cómo se tiran toneladas a la basura si no se consigue vender al precio deseado por el agricultor, al quedarle por debajo del coste. Kurioso y J.R. Mora también nos explican "la odisea del tomate" de una forma más gráfica y directa.

Hay grupos de consumo que permiten comprar, sobre todo, fruta y verdura de forma directa al agricultor, y por supuesto mercados ecológicos como el de Cártama (caso donde no se han empleado pesticidas, por ejemplo). Algunas opciones: Fresonline, Naranjas Lola, Soloraf. O dos de las iniciativas aparecidas en el reportaje de TVE, Sabor da Ria y La Mejor Naranja. En Málaga, huevos y nueces en el Valle del Guadalhorce. Como dice un artículo de Expansión, "Hartos de ver cómo sus alimentos se encarecen desorbitadamente en los mercados, los agricultores, ganaderos y pescadores están creando sus propias empresas para ofrecer sus productos al consumidor".

En resumen: las grandes multinacionales eliminan puestos de trabajo en España llevándose la producción fuera, o bien no está claro el origen de sus productos, o bien llevan a cabo prácticas poco menos que monopolísticas, pero tienen ustedes alternativas suficientes sin tener que recurrir necesariamente a las marcas blancas si ustedes no quieren. Pero hay que adquirir mayor cultura y conciencia como consumidor crítico y "currárselo" un poco.

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