lunes, febrero 01, 2010

Cogerle cariño a un medio digital o no

Soitu.es duró 22 meses. Factual, tal cual se creó, tan sólo 2. Porque con director nuevo, habiendo quedado sólo cuatro de los integrantes originales de su redacción y con lo que parece la pretensión de sus dueños de variar la línea editorial, ya me dirán. Como puede parecer lógico, echo más en falta a Soitu.es, pero no sólo por su mayor longevidad, sino porque me gustaba su diseño, me gustaban muchos de sus artículos y, en suma, estaba bien hecho y era una apuesta interesante, en mi opinión. Destacaría las secciones de nacional, medio ambiente y tecnología, y a alguno de sus colaboradores con blog, como Juan Freire, Pérez de Albéniz, Juan Varela o Gervasio Sánchez. En este caso fue la falta de apoyo económico (del BBVA) lo que echó por tierra el proyecto. En el otro, dijo Espada, el "recorte que pretende aplicar la empresa al presupuesto de funcionamiento", así como a "sus discrepancias con el modelo y la orientación del periódico". Aunque parece que algo más debía haber. El caso es que apenas he entrado ahí dos o tres veces. Poca noticia y mucho espacio en blanco. Una casa puede ser minimalista, pero un periódico...

Para la historia de Factual, que parece que no tenía un concepto de funcionamiento muy claro, quizá baste resumir que su primer director, Arcadi Espada, pegó la espantada y dimitió. El capitán abandonó el barco antes que nadie. Antes de eso, en los orígenes, se promocionó con una web llamada "elperiodismosecompra". El relato personal de la anterior subdirectora, Cristina Fallarás, en su blog, nos sirve para hacernos una idea de cómo fueron las últimas horas de la primera redacción de Factual. Los despidos han sido relatados en directo vía Twitter. Por supuesto es lamentable la situación de unos compañeros de profesión que acuden ilusionados a la convocatoria de un señor conocido y hasta cierto punto reconocido, querido y odiado, y que se acaben llevando semejante chasco. Ya está, no me apetece dedicarle más tiempo.

Sí quiero dedicar un poco más de atención a parte de los que componían la redacción de Soitu.es, algunos de cuyos contenidos y aplicaciones (widgets) siguen funcionando, como el acortador de URLs "cort.as", "Utoi" o "El Selector" de noticias. Las dos cabezas visibles del proyecto, Sindo Lafuente y Borja Echevarría, han acabado fichando para la edición digital de El País junto a otros nueve profesionales procedentes también de Soitu.es, como Raúl Rivero. Lo chocante es que a la vez el diario El País y el Grupo Prisa estén inmersos en una cruzada contra todo lo digital, contra el llamado periodismo ciudadano, contra los agregadores, etcétera. ¿Será que los vejestorios se tendrían que largar de los altos despachos de Miguel Yuste?

¿Y dónde están los demás? Las subdirectoras Ana R. Cañil y Pilar Portero siguen juntas en el blog Tu2is, mientras la primera tiene una columna/blog en Público. Delia Rodríguez y Sofía Ruiz de Velasco andan metidas en Lamujerobjeto.com, "un blog femenino de diseño y cacharros", según ellas mismas. Delia Rodríguez, desde su Twitter, recomienda un grupo de Facebook titulado "Mi medio digital también cerró de golpe y desde entonces recorro los bares", donde además de Soitu.es y Factual, cuentan a adn.es, de donde por cierto Cristina Fallarás también fue despedida... estando embarazada. Juan Freire sigue en su blog Nómada; Pérez de Albéniz sigue con su disección televisiva, El Descodificador, por cuenta propia en WordPress, el fotógrafo Txema Rodríguez está en su web, Juan Varela en Periodistas 21 y colaborando aquí y allá, y los demás, pues si han entrado a ver quiénes eran verán que muchos tienen su Utoi y su Twitter, prueben a encontrarles allí. No sé cuáles son los otros nueve "ex" de Soitu.es que se han sumado a El País, se suponía que empezaban en enero. Búsquenles si quieren, pero creo que mucha suerte tendrán si logran cambiar en algo la anquilosada idea que del periodismo del siglo XXI parecen tener Cebrián & Co.

1 comentario:

John Constantine dijo...

A mí lo de Soitu me dejó en su momento de piedra. Y estoy seguro de que sí hubieran hecho, como hicieron muchos otros, una llamada a los lectores para que los ayudaran económicamente, yo y muchos otros hubieramos pagado tranquilamente 50 euros al año de suscripción para poder seguir admirando su trabajo... Me da la impresión de que Sindo Lafuente no quiso engañar a sus lectores alargando la agonía como si han hecho proyectos mucho más difusos y puso un cierre perfecto a una obra magnífica...