sábado, noviembre 07, 2009

Rafael Reig

El diario Público ha decidido prescindir de uno de los integrantes de su parcela de opinión, Rafael Reig. Llevaba dos secciones, Cartas con respuesta y Papelera de reciclaje. El 31 de octubre se publicaron las últimas entregas. Algunos se habrán alegrado y otros muchos se han disgustado. Se podía estar o no de acuerdo con lo que escribía, pero era de agradecer que fuera un opinador libre y sin cortapisas. Quizá fuera eso lo que le sentenciase. Según explica en su blog personal, le sugirieron pasarse a cultura y decidió declinar la propuesta. La blogosfera le ha dedicado varios posts al asunto, antes y después de confirmarse esta salida. Incluso algunos artículos en Público. En su ya ex periódico, los de Isaac Rosa, Amador Fernández-Savater y Antonio Orejudo, que es uno de los firmantes de una carta que, visto que no entró en Público, fue a parar a Rebelión.

Empecemos con la red. Hugo Martínez Abarca, antes y después. Como he dicho, Rebelión, con un texto de autoría múltiple que se mandó al periódico donde Reig escribía, pero que no publicaron. El optimismo de la voluntad. Cero negativo. Radio Karma, muy breve. Escolar, más breve aún. Félix Población, que hoy opina sobre el texto de Orejudo. Carlos Martínez en Tercera Información. Algunos llegan a cuestionarse si seguir leyendo/ comprando Público. Habrá más, pero esto es lo que he encontrado. La conclusión es que la gente que piensa por sí misma sigue estando mal vista, por no decir algo peor.

Y nueva entrega de Netoratón sobre la manipulación y las mentiras de El País al respecto de la decisión europea sobre el Paquete Telecom.

2 comentarios:

Ciberculturalia dijo...

He vendio a verte y me ha gustado tu blog. Me hago seguidora para venir a verte con frecuencia
Un beso y buen domingo

RGAlmazán dijo...

Una cortapisa más a la libertad de expresión. Reig era un tipo peculiar y original. Aun no estando siempre de acuerdo, me gustaba la forma que tenía de mirar la realidad, de buscar la otra cara del espejo. Me parece una pérdida grave para un periódico, donde él era de los articulistas más esperados.

Salud y República