martes, junio 01, 2010

El desfile

Lo primero de todo: EEUU, como si tal cosa. El Consejo de Seguridad de la ONU lamenta lo ocurrido, pero no condena, y los tres españoles se niegan a firmar las deportaciones. Para todo lo demás, sigan los enlaces de los sitios que suministré ayer. Egipto abre el paso de Rafah con Gaza para permitir la llegada de ayuda humanitaria, es el único punto de comunicación con Palestina no controlado por Israel.

Más cosa militar, pero española. El domingo fue el desfile de las Fuerzas Armadas en Badajoz. El día anterior hubo una exhibición abierta a la ciudadanía simulando un rescate de fuerzas de la ONU. Coincide con la nueva campaña de Defensa para hablar bien de sus tropas y que te alistes, a pesar de que se va a reducir el efectivo de las tropas a causa de la crisis en 6.000 efectivos. Y para seguir matando civiles por error. La reducción se hará de forma escalonada, por la vía de limitar la convocatoria de nuevas plazas, no renovar contratos temporales o restringir el acceso a la condición de tropa permanente o de larga duración. Ello obligará a ajustar las plantillas de las unidades, pues los compromisos internacionales en Líbano, Afganistán, Bosnia o la costa somalí obligan a mantener de forma permanente unos 3.500 militares en el exterior, con los necesarios relevos. Y mientras se gastan no se sabe cuánto en Eurofighters, Airbus, Tigres, Leopards y en el nuevo supertraje. Se llama ComFut. Ah, y en llevar invitados a una boda en aeronaves militares.

La reducción de tropas y presupuesto del Ministerio de Defensa ha de ser mayor. Los soldados son funcionarios. ¿A ellos no se les va a bajar el sueldo? Si el Gobierno lo hiciera, tendría una ventaja: no pueden hacer huelga y no pueden sindicarse. Y por supuesto una reducción drástica de su presupuesto en I+D y regreso de las tropas de las misiones internacionales, empezando por la de Afganistán, por mucho camelo que nos quieran contar el Jefe del Estado Mayor en una pastelosa entrevista para su lucimiento. También, cómo no, supresión del desfile, una exhibición de supuesto poder absolutamente anacrónica, superflua y costosa en los tiempos que corren. Además, que es siempre lo mismo: la bandera que baja en paracaídas y la pasada de la patrulla Águila. Se repite más que el ajo.

Todos los años igual. Ah, no, espera, que TVE entrevistó a la ministra de Defensa y no sólo eso: ¿me puede alguien explicar cómo se justifica que se mueva todo el operativo de un Telediario al lugar donde se llevó a cabo el desfile, para hacer los primeros diez minutos y los dos últimos del informativo desde allí? ¿Así distribuye el presidente de RTVE el presupuesto que le acaban de recortar sin la publicidad? Parece el Nodo pero en color.

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