miércoles, mayo 19, 2010

Vámonos de feria... comercial

He asistido a tres ferias en las últimas semanas. La XVI Feria de los Pueblos de Fuengirola, el II Expocosta de Torremolinos y la II Natura Málaga en la capital de la provincia. La primera tuvo lugar en su recinto ferial. Es una ubicación fija, con casetas ya construidas y que incluye la presencia del Palacio de la Paz. Todo bien concentrado en el mismo sitio para ésa y otra celebraciones. En cuanto al evento de Torremolinos, éste tuvo lugar en su Palacio de Congresos, que tiene bastantes años a sus espaldas pero sigue en buena forma. El único problema son sus accesos, casi imposibles para un peatón por la cuesta arriba, y escaso lugar para aparcar si vas en coche. No hay acera y anexo al Palacio hay un amplio descampado sin uso conocido que suelen usar como aparcamiento improvisado los autobuses y autocares que van a los actos que acoge el Palacio. El alcalde de Torremolinos, sin embargo, presume de la ubicación olvidando sus defectos. El interior del Palacio también acoge las instalaciones de la televisión local torremolinense, que ahora mismo no puede emitir porque no pudo adaptar sus equipos a la TDT. Están en espera de un apaño o quizá de asociarse con alguna otra cadena que sí tiene la posibilidad de emitir en digital. Tampoco nos perderíamos mucho, ya que es un canal pensado para mayor gloria del alcalde.

En cuanto al Natura Málaga, tuvo lugar en el FYCMA, el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga, al lado del recinto ferial de Cortijo de Torres y cerca de las cocheras de la Empresa Municipal de Transportes. Yo me acerqué en tren, y pude comprobar de primera mano las consecuencias del retraso del Ministerio de Fomento a la hora de cumplir los planes previstos desde hace años, una vez que se ha logrado soterrar la vía: acondicionar el espacio que ha quedado en superficie con un gran bulevar para el disfrute de los vecinos de la zona. Y es que la empresa de infraestructuras ferroviarias, Adif, sigue insistiendo en que sólo entregará la propiedad de los terrenos tras recibir una compensación en suelo o dinero por parte del Ayuntamiento. Entiende que siguen siendo de su propiedad y no puede asumir el perjuicio de perder patrimonio sin compensarlo por otro lado. Y así están enrocadas las posturas desde hace meses. Pueden ustedes ver en la imagen cómo se hallan los terrenos. El Fycma espera una posible ampliación, no tiene ningún hotel de nivel cerca para acoger a los congresistas y en sus inmediaciones también se halla un amplio descampado que desluce en parte la imagen del complejo. También, como en el caso del Palacio de Torremolinos, está más pensado para el acceso en coche que para los peatones. Tampoco tiene aceras alrededor.

Aspecto de los terrenos de Adif tras el soterramiento, en la actualidad.

En cuanto a las ferias en sí, tienen un punto a favor muy relevante, tanto por el hecho de que las instituciones sigan apostando por las mismas como porque los participantes y expositores se resisten a arrojar la toalla en plena crisis. Como dijo el alcalde de Torremolinos, Pedro Fernández Montes (PP), hay que valorar "la apuesta de los empresarios, sobre todo en la actual coyuntura de crisis, por publicitar sus negocios, un acierto que no es habitual en el mundo latino, donde se suele responder a las crisis con una merma en la acción publicitaria, frente al criterio anglosajón, que hace lo contrario, que yo creo que es lo correcto".

Cartel anunciador del Expocosta al inicio de la cuesta de subida al Palacio de Congresos.

La Feria de los Pueblos de Fuengirola acogía en sus casetas a diferentes países y regiones, pero contaba con una carpa para comercios y aparte de eso todas las casetas ofrecían comida. La caseta de Argentina era una auténtica humareda, cocinaban carne, por supuesto. En el exterior de la de Finlandia, gigantescas crépes (plättar) que podías rellenar de mermelada, nata o chocolate, y pan de centeno negro, típico de allí y difícil de encontrar.

Zona de mesas anexa a la caseta de Finlandia en la Feria de los Pueblos.

Y por supuesto folletos turísticos. Yo arramplé con los de Noruega y Finlandia, que un primo mío quiere viajar por aquellos lares. La de Torremolinos contaba con un mercado medieval y un área dedicado al cómic. En cuanto a Natura Málaga, tenía actividades paralelas como un congreso de yoga. También contaba con una tetería. Hay algunos vídeos colgados en su página de Facebook.

¿Qué he hallado en las ferias? Pues los comercios que han tomado parte en estos tres eventos ofrecían menaje, automoción, textil, productos para el hogar, decoración, cosmética, energía solar... Y sobre todo una oferta muy amplia en alimentación, destacando las empresas dedicadas a la venta de quesos, charcutería, dulces artesanos, aceite de oliva, pastelería o panadería. Diversas marcas dedicadas a la elaboración de aceite de oliva, de cooperativas situadas sobre todo en Córdoba y Málaga, algunas con criterios de elaboración ecológicos, y de las que yo no había oído nombrar ni ver en las estanterías de los supermercados en mi vida. Lo mismo de varias de las empresas de repostería y chocolate. Toda una sorpresa. Por supuesto, en Natura Málaga, productos ecológicos. Muchas horas de patear los tres sitios, y algunas compras después, sólo añadir que ha sido una experiencia positiva y que es una buena noticia que los emprendedores tengan estas oportunidades para acercarse al consumidor y aumentar sus expectativas de negocio en estos duros momentos. Intentaré volver el año que viene.

Plano directorio de Natura Málaga.

Por último, una recomendación literaria. Un libro corto que adquirí ayer y que ya he terminado: Historias de Roma de Enric González (RBA). Lo he leído tan rápido que se me ha hecho aún más breve de lo que es (144 páginas). El actual corresponsal de El País en Jerusalén y durante un tiempo columnista televisivo (que también ha pasado por Londres, París, Nueva York y Washington) es un periodista de esos que de verdad saben contar historias, incluso las muy trágicas, con gran soltura y amenidad, y que consiguen atrapar tu atención aunque te estuviera hablando de la reproducción de la ranita de San Antonio. Premio Cirilo Rodríguez en 2006 y Premio Cerecedo en 2009, podemos comprobar sus cualidades en una entrevista concedida hace no tanto al programa Tesis de la RTVA, en otra que concedió hace más tiempo a Caspa TV, y por supuesto su talento en su actual bitácora en la web de El País, Fronteras Movedizas, oportuno nombre al estar destinado en Jerusalén.

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