domingo, octubre 03, 2010

Los problemas de España

Una vez dejada pasar la resaca de la huelga, voy a escribir dos entradas casi seguidas. En las dos se va a llevar palos el Gobierno, por eso no se preocupen ustedes. Y aquí viene la pregunta recurrente: ¿por qué no me meto con el PP? Bueno, me meteré cuando vea que hace algo. De momento lo único que hace el principal partido de la oposición es decir que hay que echar a los gitanos rumanos porque están de acuerdo con Sarkozy. Opsss... Vaya, pero si el Presidente del Gobierno piensa lo mismo de ese asunto...

La huelga de marras, pues no la noté. El lío, de haberlo, se monta en la capital de la provincia. Aquí había locales abiertos, entre ellos bares y supermercados, suficientes para sobrevivir si te habías quedado con la nevera vacía el día anterior. Aquí conviene explicar una cosa. Benalmádena es un municipio turístico. Tenemos tres núcleos de población: Pueblo, Arroyo de la Miel y Costa. Lugar éste donde están los hoteles y muchos locales de ocio, así como los regentados por extranjeros, como muchos bares de británicos o irlandeses, a los que la huelga ni les iba ni les venía. El turismo no es sólo que haya bajado por aquí sino que es de una pésima calidad, y encima gastan lo justo. Si ya se gana poco normalmente, como cierres un día esto es un desastre. Por eso donde menos se notó la huelga fue, precisamente, en la Costa y sus hoteles y restaurantes en el Paseo Marítimo y aledaños. Y donde más, en el Ayuntamiento.

Como asunto anejo o colateral al resultado de la huelga, al día siguiente fue entrevistado en la Cadena SER el secretario general del sindicato UGT, Cándido Méndez. Los responsables de la SER y del programa, el Hoy por Hoy de Carles Francino, quisieron dar la impresión de que el hecho de que la vicepresidenta del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega, llegara a los estudios mientras Méndez todavía estaba ante los micrófonos, era una casualidad y que el hecho de hacerla entrar para que coincidieran en tiempo y espacio era algo totalmente fortuito. Vistas las imágenes y escuchado el sonido de esos instantes, no me lo creo en absoluto. Demostraron ser unos pésimos actores. Sólo hay que ver alguna de las fotos publicadas en la página web de la Cadena SER para observar las miradas de complicidad de De la Vega y Méndez. Un paripé muy bien calculado.

La huelga no parece haber servido para mucho: Zapatero ha dicho que la reforma laboral se mantiene tal cual y que no rectifica. Sin embargo la OIT advierte de que los ajustes, según el Presidente "imprescindibles", aumentarán el paro en España. De hecho el Gobierno corrigió al alza sus previsiones de paro para 2011 e incluso para lo que queda de 2010.

Y justo después se presentan en el Congreso los Presupuestos Generales del Estado. Absolutamente restrictivos, pese a incluir una leve reforma de las SICAV, incluyen severos recortes en inversión y en las partidas que se dedican a infraestructuras, sanidad y educación. Y la "prioritaria" política de investigación y desarrollo sufre una rebaja del 7%. Un país no va a ninguna parte, y menos a recuperar una supuesta senda de lo social, si recorta en sanidad, educación o investigación. Lo primero merma la calidad de vida de la población, lo segundo hipoteca el futuro de la nación, puesto que quienes estudian hoy en España deben ser sus líderes del mañana. También baja el dinero destinado a dependencia.

Mucho dinero dedicado, cómo no, a los subsidios para el desempleo, y no se le ocurre decir nada mejor al Presidente del Gobierno, este sábado en Sevilla, que los Presupuestos presentados sirven para proteger a los parados. Así: "Lo más grave de la crisis es perder el empleo y por ello hemos hecho el máximo esfuerzo para proteger a las personas que han perdido el trabajo". Pues sí pero no. Cierto que a los parados con derecho a prestación hay que dársela. Pero las cuentas públicas, la inversión, se deberían dedicar a mejorar la creación de empleo, a que esos parados pudieran trabajar. Con ello habría menos gente a la que pagar subsidio, los nuevos trabajadores cotizarían y mejoraría la situación de las cuentas públicas. Pero no se ve a nadie del Gobierno diciendo que este borrador de Presupuestos potencia la creación de empleo. Y Zapatero ha dedicado el resto de su mitin, ¿adivinan a qué? A criticar al PP y a Rajoy, mientras a su vez el presidente del PP ponía a caer de un burro a Zapatero en Zaragoza. ¿Que el PP no quería que hubiera Presupuestos? ¿Y a mí qué me importa? ¡Si tienes apoyos en la cámara para sacarlos! Y el otro. ¿Qué estas cuentas no sirven? Eso ya lo sé. Dime las que tú harías. Con este comportamiento por parte de ambos no vamos a ninguna parte, pero es peor en el caso de Zapatero, porque vemos al Gobierno haciendo oposición de la oposición en vez de dedicarse a gobernar y a sacarnos del hoyo. Además los Presupuestos traen sorpresa: una revisión de las condiciones de cotización de los trabajadores autónomos, que endurece su acceso a las pensiones más elevadas.

Que las negociaciones por el Pacto por la Sanidad se hayan roto tras más de dos años de negociaciones tampoco es una buena noticia. CiU e IU se tiran los trastos a la cabeza. Llamazares, que da por fracasado el Pacto, carga contra los convergentes y contra el PP. Me pregunto qué parte de responsabilidad tendrá en este fracaso la ministra Trinidad Jiménez, dedicada más a las primarias de su partido que a las labores propias de su cargo porque su secretario general, y Presidente del Gobierno, la ha obligado a ello. La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) considera "preocupante" la reducción de los fondos destinados a fomentar la cohesión del Sistema Nacional de Salud (SNS) prevista en los presupuestos de 2011. Debía ser trabajo de Jiménez asegurar el mayor dinero posible para su departamento. Sólo espero que, gane quien gane esas primarias del PSM, baje la vorágine mediática sobre el tema, porque como persona de fuera de la capital del Reino, este proceso narrado día a día como si no hubiera otra cosa que contar se ha vuelto absolutamente insoportable. Parece que han olvidado que hay vida más allá de la Puerta del Sol. Así que por favor, acaben de una vez y pónganse a hablar de otra cosa.

Mientras pasan las primarias dichosas, casi se va de puntillas el referido, y gravísimo asunto, de la ruptura de negociaciones del Pacto por la Sanidad. Otro tema que ha pasado desapercibido, pero menos, es la prórroga de las ayudas al carbón hasta 2014, tras el visto bueno de la Comisión Europea. Me hace gracia que los mineros que se habían encerrado para reclamar esa prórroga, tras salir de donde estaban, se hayan puesto locos de contentos y como si su acto hubiera tenido alguna influencia en esa decisión comunitaria. Ya les digo yo que no. Parece que a partir de ese año, 2014, ya sí que no va a haber más ayudas que valgan, así que, como el PSOE no tiene lo que hay que tener para resolver la disyuntiva de ese sector en estado ruinoso, ¿adivinan lo que puede pasar? Bien, que el PP gane las próximas elecciones generales, hagan ellos la reconversión de la minería y se les rebelen en grado sumo, diciendo que ya está la derecha atacando, cuando lo único que hará el PP será hacer lo que el PSOE no pudo o no se atrevió o no quiso, y que no va a haber más remedio que afrontar porque desde Europa dirán que hasta aquí hemos llegado.

Lo mismo puede pasar con las centrales nucleares, mientras se decide dónde va a ir a parar el Almacén Temporal Centralizado (ATC), que por cierto Zapatero ya ha admitido en público la posibilidad de la ubicación de Zarra. El ministro dice que se decidirá "cuanto antes". Un alcalde socialista de la zona, que fue detenido por manifestarse contra la ubicación, dice que el informe de Industria está mal hecho (más la opinión de Ecologistas en Acción). Y ocurre que si el PP gana las elecciones susodichas, se encontrará en 2013 con el final del plazo de prórroga de funcionamiento para la central de Santa María de Garoña. El PP se puede ver, como en el caso de la minería, con otra patata caliente en las manos por culpa de la dejadez que en ésta y otras muchas materias está demostrando el Gobierno del PSOE. Si el PP gana las próximas elecciones no será porque suba mucho su electorado, no. Será porque los que votaron al PSOE en 2004 y 2008 se quedarán en casa, defraudados ante los reiterados incumplimientos de las promesas realizadas por los socialistas. Como por ejemplo la, ya muerta antes de nacer, Ley de Libertad Religiosa, de la que hablaré en la próxima entrada.

Y, por último, el varapalo de la Comisión Europea al modelo de financiación de RTVE, por la controvertida tasa a las empresas de telecomunicaciones. El Gobierno ya ha dicho que sigue confiando en la validez del modelo y que continuará defendiéndolo. La Comisión también abre dos investigaciones a las ayudas españolas a la televisión digital. Otra chapuza más de De la Vega, autora de la reforma del ente, y de la que aún recordamos su penúltimo 'hit': el relevo de la responsable del CIS. Por cierto, ¿no se arreglaría la cosa si el CIS dejara de hacer encuestas de intención de voto que resulta que pagamos todos?

Así que yo, votar al PP, no, pero, ¿volver a votar al PSOE? Ni loco.

1 comentario:

Jack Shandy dijo...

Lo de De LaVega y Méndez me recuerda al debate entre Solbes y Pizarro en las pasadas elecciones generales. Pizarro llegó a la sede de Antena 3 y la ínclita jefa de informativos, Lomana, le pidió que volviera a hacer la entrada en la sede de la emisora rodeado de cámaras y medios, que "molaba" mas, y Pizarro contestó que para hacer pantomimas no estaba él.

En fin, no hay más que ver los gestos preocupados y de seriedad de la vicepresi y el sindicalista para ver lo que en realidad signifca todo. Huelga incluida.