sábado, julio 17, 2010

El Debate y lo que no salió en él

No me gusta el Debate sobre el Estado de la Nación. Considero que su interés real es escaso, lo mismo que su utilidad. Para colmo, la atención mediática se centra en el enfrentamiento entre Zapatero y Rajoy, como antes en González y Aznar. Ni caso a lo que digan los demás. Un poco más de atención esta vez, eso sí, a los partidos catalanes, pero sólo si decían algo del Estatut. Poco importa que la intervención de Llamazares y Herrera sí fuese interesante, no se les presta atención en absoluto al día siguiente. Muy bien Llamazares insistiendo en que hay otra manera de reducir el déficit sin cargar el sacrificio sobre los sufridos ciudadanos de a pie: reforma de la fiscalidad, más progresividad, impuesto de patrimonio, lucha contra el fraude fiscal, más ingresos... Y recordando a Zapatero que la comisión del Congreso que ha estado debatiendo una reforma de la ley electoral no ha llegado a nada que no fuera más de lo que ya tenemos, o que se rechazó una propuesta de IU y UPD para la reforma electoral. Zapatero aquí demostró un absoluto desconocimiento de la realidad diaria del parlamento fuera de lo que a él le interesa, ya que cuando Llamazares le interpeló por el asunto de la reforma electoral, el presidente del Gobierno, en la réplica, le dijo que no sabía de qué le estaba hablando. Tanto Llamazares como Herrera recriminaron que se esté avanzando en la privatización de esferas de lo público, como las pensiones o las cajas de ahorro. Herrera le recordó su promesa de impuestos para rentas altas. En lugar de estar "en pocas semanas", como dijo, Zapatero se escaqueó y dijo que eso se estudiaría para los presupuestos del año que viene. Zapatero es, pues, un cobarde: no se atreve ni con los ricos ni con la Iglesia ni con los grandes empresarios. Y ahora ha lanzado un nuevo globo sonda: la eliminación de los anuncios de contactos de los periódicos, algo en lo que hoy parece que todos los demás partidos le hacen seguidismo y están de acuerdo. Vale, perfecto, quítense de ahí, pero está Internet. ¿Usará la Ley Sinde para luchar contra los anuncios de contactos en Internet? El problema no son los anuncios de contactos. Sino si detrás de ellos hay una actividad ilegal. Si es de explotación sexual encárguese el Ministerio del Interior. Si es de ingresos económicos no declarados, encárguese la Agencia Tributaria. Pero no el Ministerio de Igualdad. Con la reforma de la Ley del Aborto se ha caído en el mismo error. Esta reforma debió hacerla el Ministerio de Sanidad, ya que es una cuestión médica, y si me apuran con la ayuda de Asuntos Sociales, pero no el Ministerio de Igualdad. Y, volviendo a la cuestión económica. La propuesta para la reforma de la Ley de Cajas no es más que el camino para privatizarlas, convertirlas en sociedades anónimas y despojarlas de su contenido social. Tres sindicatos la han impugnado ante el Tribunal Supremo. El Gobierno pierde así una gran oportunidad para hacer lo que se le sugiere desde la izquierda económica: nacionalizar y convertir las cajas en una quizá más que necesaria banca pública. Llamazares denuncia que Zapatero se ha pasado a la derecha. Es más, podríamos decir que está a la derecha de la derecha.

Temas que no salen en el Debate sobre el Estado de la Nación ni saldrán seguramente en el día a día de la actividad del Congreso:

-La privatización de las cajas de ahorros, en vez de su nacionalización para que sean banca pública y conserven la función social.

-La pretensión del Ministerio de Fomento de suprimir líneas de ferrocarril no rentables, cuando el tren convencional es más sostenible, en todos los sentidos, que la carretera o el AVE.

-Zapatero asegurando que acabará con el déficit tarifario, lo que pagarán las renovables. Mientras, el decreto del carbón ocasionará 20 millones al año en pérdidas sólo en Galicia.

-Tener unos criterios de entrada en Barajas por los que una señora argentina de 88 años que viene a visitar a su familia española se queda en la zona de inadmitidos y se tiene que volver por donde vino.

-Tener un Gobierno que dice que Zapatero es sensible a las críticas sociales porque no recibe al presunto genocida y presidente de Ruanda pero sí lo hace el ministro de Exteriores. El mismo que va a sitios tan apacibles como Cuba, Libia, Marruecos o Guinea Ecuatorial.

-Tener una nueva página web que da errores, lleva a páginas de conexión no segura y es de software propietario y no de software libre sí tiene precio: 36.000 euros.

-Tener una Ley de Costas inservible por la que se destruyen, según Greenpeace y con pruebas gráficas, 7,7 hectáreas de costa al día.

-La dimisión de la directora del plan de cría en cautividad del lince ibérico que tantos éxitos estaba dando, según el director de la Estación Biológica de Doñana, "me consta que no se le ha tratado por parte del Ministerio de Medio Ambiente con la deferencia que una persona de su talla y con la labor que estaba haciendo se merecía".

-Las mentiras de la ministra de Ciencia e Innovación. Dijo que los recortes no afectarían ni a las becas, ni a los contratos de los investigadores, ni a la I+D+i. Pues a través de la web de uno de los organismos dependientes del Ministerio, nos enteramos (me entero por Irreductible) de que el CSIC recortará al menos un 20% los contratos de nuevo personal el próximo año. Lo que le gusta mentir a esta señora.

-Que dos documentos aprobados por el Consejo de Asuntos Generales de la UE planean la retención y el intercambio de información sobre activistas políticos. Según ese texto, la UE observará "procesos de radicalización" a través de la vigilancia de 'agentes' que contribuyen a la radicalización de otras personas y que mantienen "actitudes radicales". Éstas son definidas como posturas de "extrema izquierda o derecha, nacionalistas, religiosas o de antiglobalización".

-Que el Parlamento Europeo ha aprobado el nuevo acuerdo negociado con Estados Unidos para la cesión de datos bancarios europeos (antiguo "Swift"). Se firmó en junio.

-Que el comisario europeo de Salud pretenda levantar el veto comunitario al cultivo de productos transgénicos cambiándolo por vetos nacionales para el país que no los quiera, cuando pueden acabar contagiando la leche, la carne o los huevos aunque un país haya impuesto el veto. Que por cierto España es el único país de la UE que cultiva transgénicos de forma masiva. Si habrá dudas con los transgénicos que ese asunto lo lleva el comisario de Salud, no el de Agricultura... Pero claro, han cambiado a un comisario que era reticente por otro que es partidario de estas prácticas.

-Que la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) critique con dureza el sistema de financiación de RTVE ideado por el Gobierno, de pago de una tasa por parte de las televisiones privadas y las 'telecos'. Competencia explica que los beneficiados reales son los proveedores de contenidos y pide que esta ley no entre en vigor sin el visto bueno de la Unión Europea. Lo llevaba en portada El Economista y lo explican un poco en la página ADSL Ayuda.

-Que las sustancias químicas matan a 4.000 trabajadores al año. Clave pues la decisión judicial conocida contra Uralita a partir de la denuncia puesta, no por trabajadores, sino por vecinos.

Pero no, lo importante son los reproches entre Zapatero y Rajoy y que los catalanes quieren cambiar la Constitución y acabar con España, por lo visto.

Postdata. Zapatero ha dicho ante el Comité Federal de su partido que "Nosotros (por el PSOE) defendemos con orgullo la idea de España" y que "los ajustes y los esfuerzos tienen como objetivo mantener la política social". Y yo soy la viudita del conde Laurel, no te fastidia...

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