domingo, diciembre 05, 2010

Cataluña, ese país (ucronía)

Hay quien llama a Josep Guardiola Sala, entrenador del FC Barcelona, "el hombre que mea colonia". Ayer meó fuera del tiesto a cuenta del caos aéreo. Ha dicho: "Somos de un país llamado Cataluña y estamos ahí arriba, en una esquina, así que pintamos poco en todo lo demás". Se le fue la pinza, porque todo el país resultó afectado por el abandono masivo de los controladores aéreos de sus puestos de trabajo. Al respecto del rocambolesco viaje azulgrana, me quedo con la reflexión de Ramón Besa en El País. Pero la frase de Guardiola ("somos un país [...] que pintamos poco") me ha dado la idea para esta entrada.

Cataluña, como toda España, me temo, ya no es la que era. Pero el caso es que Cataluña, y sobre todo Barcelona, pudo haber sido mucho más en su momento si la Historia hubiera sido distinta. Barcelona, en algún momento, pudo haber sido la capital de España, de hecho. No hay más que recordar que era la capital de la parte del estado que apoyaba las pretensiones del Archiduque Carlos de Austria en la Guerra de Sucesión. Si éste hubiera accedido al trono, ¿quién no dice que, en agradecimiento, hubiera instalado allí la capital? Pero como venció Felipe V, pasó todo lo contrario y Barcelona fue de las más castigadas en la represalia posterior.

Hay una serie de libros que plantean una historia alternativa, aquello del "lo que pudo ser y no fue" o lo del "¿qué hubiera pasado si..?". Se llaman ucronías. Quizá la más famosa de todas sea "El hombre en el castillo", de Philip K. Dick, que plantea la victoria alemana en la II G.M. Pues bien, alguna de ellas ficciona con que el poder en España no hubiera dependido de Castilla sino de Cataluña. Algo que pudo ser verdad en 1888 como se le sugirió, al parecer, a la reina regente María Cristina de Habsburgo. La novela permite otras posibilidades. Es el caso de "Pirènia, el país que nunca existió", referida en un foro y de la que he buscado más referencias, como una sobre su presentación en Mallorca en 2009. Disponible al menos en la Casa del Libro.

Otro ejemplo sería "Historia virtual de España", aunque parece que no plantea ningún escenario centrado en Cataluña. Sí lo hace en cambio "Franco, una historia alternativa", ya que el primero de los relatos que incluye, "Ñ" de David Soriano, fue, "según las mismas palabras del recopilador, el embrión de la idea de agrupar ucronías que trataran la historia del siglo XX en España" tal como indican en la reseña del sitio web "La Biblioteca del Kraken" (y que también reseña "Pirènia", por cierto). Así pues, "Ñ" parte del hecho de que durante la Edad Media la nación que acabó siendo predominante en el control de la península Ibérica fue la catalana y no la castellana, dando como resultado una España gobernada desde Cataluña, y con la capital en Lleida, de manera que se llega al periodo de la transición española con un dictador catalán de extrema derecha que acaba de morir después de gobernar 35 años y con una nación castellana, con capital en Valladoli(t) que reclama sus derechos históricos y culturales mientras espera el retorno de su presidente al exilio. O sea, todo lo inverso a la Historia real. Por supuesto, la Guerra Civil Española es la que ha propiciado más ucronías ambientadas en nuestro territorio, especulando sobre todo con una victoria republicana.

¿En una historia alternativa, Cataluña "pintaría más" en España de lo que sugiere Guardiola? Quién sabe. Pero es una hipótesis interesante, que ha quedado para las novelas, eso sí.

No hay comentarios: