jueves, noviembre 04, 2010

Yo tampoco espero al Papa

O en todo caso le esperaría para arrojar tomates y huevos podridos a su paso.

Sólo voy a incluir en esta entrada una imagen:

Un vídeo:


Y el enlace al magnífico artículo de opinión que ayer le dejaron publicar al teólogo Juan José Tamayo en El País.

"La visita del Inquisidor de la Fe". Extractos:

"Benedicto XVI, el Papa que visita ahora Santiago de Compostela y Barcelona, nada tiene en común con Simón Pedro (...). Tampoco sigue las rigurosas recomendaciones de Jesús de Nazaret a los apóstoles: "No cojáis nada para el camino: ni bastón , ni alforja, ni pan ni dinero, ni llevéis cada uno dos túnicas". (...) el viaje del Papa costará a los contribuyentes españoles 200.000 euros por hora. (...) Benedicto XVI ejerce su autoridad religiosa antidemocráticamente (...) el Vaticano como Estado y el autoritarismo papal son dos de los factores que más han contribuido al fracaso del cristianismo en su historia y que más escándalo generan entre los no creyentes (...) [Las] reuniones le servirán al Papa para ratificar los privilegios de los que goza la Iglesia católica (...) y para seguir dirigiendo la agenda religiosa del Gobierno de Rodríguez Zapatero, que se comprometió con Benedicto XVI a demorar -¿ad kalendas graecas?- la presentación a las Cortes de la nueva Ley de Libertad Religiosa y de Conciencia, que no es del agrado del Papa ni de los obispos españoles. De nuevo, el poder político rendido a la autoridad religiosa".

Postdata: Ignacio Escolar también ha escrito sobre el tema, básicamente sobre los costes públicos de la visita.

Parece que desde que Franco entraba en las iglesias bajo palio hemos avanzado poco. Ah, y de la visita del Papa del año que viene la mitad la pagará el Estado, unos 25 millones de euros.

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