lunes, octubre 11, 2010

Blanco, el ministro arribista

Por resumirlo un poco, los acuerdos a los que se llegó en agosto entre AENA, Fomento y los controladores aéreos no se están cumpliendo. Los controladores, se dice, "se levantaron" de la mesa de negociación. Piden que AENA cumpla el acuerdo de mínimos que se firmó en agosto y contratar a los 47 alumnos de la promoción 29 de SENASA. Este sábado hubo retrasos en dos aeropuertos, los de Alicante y Valencia, y Fomento y AENA no tardaron nada en acusar a los controladores de estar practicando una huelga encubierta. AENA es una empresa pública, gestora de los aeropuertos, dependiente del Ministerio de Fomento, por tanto decir AENA es decir Fomento. Y lo que hacen culpando a los controladores es sencillamente huir de su responsabilidad como gestores.

Las demoras del sábado en los aeropuertos españoles serían debidas o al mal tiempo o a la mala planificación de AENA, no a los controladores, según su portavoz. Nadie se ha parado a pensar en la posibilidad de que AENA y su "nefasta" gestión estos meses, como le acusan, tenga algo que ver con los retrasos. Lo fácil es culpar a los controladores, que la administración desvíe las culpas hacia un blanco fácil y con mala prensa (por culpa precisamente de la prensa). USCA niega cualquier huelga encubierta y critica las alarmantes declaraciones del Presidente de AENA.

Según César Cabo, la nota de Fomento achacando los retrasos a esa supuesta huelga no es más que otra volver a echar tierra sobre los controladores, "en connivencia con AENA, demostrando lo irresponsables que son al alarmar a los pasajeros por algo puntual y nada relevante". Así como que "poner como chivo expiatorio al colectivo de control es impresentable. Lo hacen por sus intereses de privatización [de AENA], no pensando en los pasajeros".

Fomento va a lo fácil: populismo, demagogia y un enemigo al que poder señalar para dirigir la furia de la gente. Algo previsible si tenemos en cuenta quién está al frente del Ministerio de Fomento: un señor sin estudios que sólo quiere medrar, aunque él se empeñe en negarlo. Recordemos: a) Blanco apostó por Trinidad Jiménez, está tocado y tiene que remontar popularidad, b) es un posible sucesor de Zapatero si vienen mal dadas.

El ministro de Fomento anunció hace poco lo único bueno que ha dado su ministerio últimamente: un plan para potenciar el transporte de mercancías por ferrocarril. Pero el AVE a Valencia, desde Madrid, cuya llegada se anuncia para el 18 de diciembre, es un completo despropósito. La vertebración del territorio se va literalmente a freír gárgaras si desde la administración central se sigue poniendo Madrid como origen de todas las líneas del AVE. Lo primero que se tendría que haber hecho, por las implicaciones económicas y comerciales existentes, es la línea de AVE entre Barcelona y Valencia, que por lo poco que sé no está ni en proyecto. Y que el aeropuerto de El Prat no sea de momento HUB (nudo de conexiones de vuelos internacionales), o que determinados vuelos intercontinentales no puedan llegar a Barcelona, son más golpes bajos en la línea de flotación, como denuncian los empresarios catalanes.

Podemos ver la importancia del eje valenciano-catalán y las denuncias del comportamiento del Gobierno central (desde la época de Felipe González hasta la actualidad) en la sexta parte (ver vídeo) del reportaje documental "Cataluña-Espanya" (Isona Passola, Massa d'Or Produccions y Televisió de Catalunya, 2009).

Ramón Tremosa: "El caso de la T4 de Barajas es un caso increíble de centralismo de Estado llevado hasta el paroxismo. Barajas es hoy el único aeropuerto del mundo con un 50% de capacidad excedente". "No hay ningún otro que tenga tanta capacidad sobrante".

Joan Rosell (Patronal Fomento del Trabajo): "Que Barcelona no tenga un aeropuerto internacional es muy malo para las empresas, para el turismo, para todo". "Y lo mismo podría decirse del Puerto". "Si en estos momentos hay algo totalmente definitivo y necesario para la economía catalana es el aeropuerto de Barcelona".

Narrador: "Volver a casa significa gestionar el aeropuerto como lo hacen todos los gobiernos autonómicos, federales y regionales de Europa, excepto los del Estado Español, Rumanía y Portugal". "Según los dos catedráticos, tanto la gestión de AENA como las inversiones del Estado no parecen querer que Barcelona vaya a más, sino todo lo contrario".

Alfonso López Tena: "Desde 1991 hasta 2003 los Gobiernos de González y Aznar han firmado 111 tratados internacionales prohibiendo que los aviones aterricen en Barcelona".

Ramón Tremosa: "Los Gobiernos de PP y PSOE han querido completar (...) una red radial de trenes, de aeropuertos, de carreteras, para romper el dinamismo económico de las periferias. Reforzar el centro (...)".

Marta Espasa: "Podría haber alguna política diferente a la hora de distribuir las inversiones. Se podría haber favorecido (N.d.A.: aparece un mapa con las líneas de AVE inauguradas y proyectadas) un sistema en red, que favoreciese los polos de crecimiento económico del país, Barcelona, Valencia, Bilbao. No se ha hecho así" (N.d.A.: se destaca en el mapa la ausencia de proyecto para unir Valencia y Barcelona). "La fotografía del mapa de España es radial, en términos de infraestructuras viarias y ferroviarias (N.d.A.: todo parte de Madrid y para Madrid), incluso aeroportuarias. Cada vez está más centralizada".

Ramón Tremosa: "Cataluña y el País Valenciano tienen un volumen de comercio que triplica el comercio que Madrid tiene con el País Valenciano" (...) "tiene toda la lógica del mundo cuando miras mapas de geografía económica, mapas de distribución de la industria o mapas de exportación".

Ángel de la Fuente: "Sí creo que la política de infraestructuras (...) tiene que ser menos radial, más pensada en términos de conexiones en red en todo el país ligando centros económicos y no todo a través del punto central".

Vemos en este fragmento algunas peticiones aún vigentes y totalmente lógicas, como la descentralización del aeropuerto de El Prat, o mi propia queja de que el AVE Madrid-Valencia es un error que no responde a la realidad económica que se da entre ambas regiones. En las últimas semanas los empresarios catalanes han venido denunciando que el Ministerio de Fomento haya aplazado la construcción de los accesos ferroviarios al puerto de Barcelona (licitación anunciada para 2011) y a El Prat y que, según la Cámara de Comercio, el Gobierno central incumpla la disposición adicional tercera del Estatuto, que fija que las inversiones en infraestructuras en Cataluña deben ser equivalentes a su peso en el conjunto de la economía española. El Círculo de Economía, el foro empresarial más influyente, exigió un "nuevo pacto constitucional" que redefina las relaciones "entre Cataluña y España".

Sólo chirría en el fragmento de documental la queja de Germà Bel sobre que Iberia es "una empresa que ha decidido no ocupar ningún espacio relevante en el aeropuerto de Barcelona" (el documental se estrenó el 23 de abril de 2009, la nueva T1 de El Prat se inauguró el 16 de junio de dicho año). Las quejas deben haber surtido efecto en parte, ya que esta compañía va a inaugurar el día 18 su nuevo hangar en el recinto aeroportuario de Barcelona, con capacidad para el nuevo Airbus A-380. Pero El Prat sigue en inferioridad con Barajas y sin ser un HUB.

Respecto al cumplimiento de las disposiciones del Estatuto, Blanco ha afirmado en el Senado, respondiendo a una pregunta de CiU sobre inversiones en Cataluña, que va a firmar en los próximos días un protocolo para seguir desarrollando el texto y proceder también a la transferencia de los trenes regionales, tras la de Cercanías (Rodalies). No concretó más: ni calendario ni presupuesto. Pero fuentes del Gobierno catalán aseguraron que el traspaso de trenes de media distancia podría firmarse antes de las elecciones autonómicas. Claro. Si no llega a ser por las elecciones que están al caer, podrían esperar las transferencias sentados.

Volviendo a los aeropuertos, podemos concluir que hay infraestructuras inútiles o superfluas. Como que la T4 de Madrid esté diseñada para recibir el doble de vuelos de los que llegan, como se dice en el reportaje, o como que haya 48 (según AENA 47) aeropuertos en el territorio nacional, como se quejaba con razón una reciente carta al director publicada en El País. Falta de eficacia y de eficiencia. En dicha carta muestra la autora su malestar por el hecho de que Fomento recurra a subir las tasas en aquellos aeropuertos con volumen de negocio. Precisamente esto nos hace volver al tema de los controladores: el dinero que se les ha restado no ha supuesto una rebaja en los costes para los pasajeros, sino que han subido las tasas aéreas, por ejemplo en Barajas y El Prat según se anunciaba ya en julio.

Postdata: este lunes el presidente del Gobierno y el ministro de Fomento han inaugurado el nuevo aeropuerto de León. En Leonoticias se destaca que "Para conseguir que este aeropuerto se sitúe a la cabeza en la Comunidad (muy por encima de Villanubla, Salamanca y Burgos) ha sido necesaria una inversión de 70 millones de euros". El de Villanubla no figura en la web de AENA. Me voy a dicha página y veo todos los aeropuertos que están cerca del de León: el de Asturias, en Avilés; pero sobre todo los de Valladolid, Burgos y Salamanca. ¿Es cosa de la descentralización? Hace tiempo leí alguna opinión sobre este tema. Un poco más al norte están muy juntos los de Bilbao, Santander, San Sebastián y Vitoria. El artículo decía que al parecer todo el mundo quería tener su aeropuerto. Pues igual vendría bien cerrar alguno y reconcentrar los vuelos.

Un texto interesante: "La privatización de los controladores, ¿a qué precio?" (enlace).

El Blog Salmón criticó duramente el Plan de Infraestructuras y Transportes presentado por el Ejecutivo, lo considera un riesgo y una artimaña financiera.

En las primarias del PSM, el ministro Blanco apoyó públicamente a Trinidad Jiménez afirmando que tenía más opciones de lograr la victoria para la Comunidad. No ha tardado demasiado en posicionarse del lado del que finalmente ha resultado ganador y decir que puede ganar.

En una entrevista concedida a Público en febrero, el ministro de Fomento declaraba que "José Blanco es el presente y tiene sus aspiraciones colmadas". No se lo cree ni él.

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