martes, febrero 15, 2011

Noche triste en el Congreso

Tras el acuerdo entre PSOE, PP y CiU en el Senado, esta tarde se ha aprobado en el Congreso de los Diputados, con esos mismos apoyos, la Ley de Economía Sostenible, que incluye la llamada "Ley Sinde", la disposición adicional que esperan sirva para luchar contra las mal llamadas "descargas ilegales" de contenidos protegidos por derechos de autor. Decimos mal llamadas porque, tal y como se ha dicho en éste y muchos sitios, las repetidas sentencias judiciales han fallado una y otra vez contra las demandas presentadas por las opacas (no es un adjetivo gratuito) sociedades de gestión de dichos derechos.

Ahora se creará la llamada Sección Segunda de la comisión de propiedad intelectual expresamente para el fin de ver estos casos, y se elaborará un reglamento. Y, aunque dicen que hay una doble instancia judicial en el proceso, es decir, una supuesta doble garantía, la realidad es que en ningún momento estos jueces van a poder entrar al fondo del asunto, siendo únicamente que podrán decir si la comisión es competente para observar los casos que se le planteen. Se pretende igualmente que el paso de las denuncias por los juzgados sea en tiempo récord, algo que con la habitual lentitud de la administración de Justicia en España no parece muy realista.

La ministra de Cultura, con cuyo segundo apellido se ha bautizado la que puede ser una ineficaz norma, ha afirmado tras la aprobación de la disposición adicional que "es una buena noticia para la cultura y los ciudadanos". Es de imaginar que el discurso de Álex de la Iglesia en la gala de entrega de los premios Goya, el domingo, le ha entrado por una oreja y salido por la otra. No hay peor sordo que el que no quiere escuchar.

Por lo demás, resulta sintomático que se busque un proceso judicial abreviado para ver casos relacionados con la propiedad intelectual, y que esto no se dé para tipos delictivos infinitamente más graves, y perdonen si creen que estoy haciendo demagogia. Pero aquí quien más demagogia hace son precisamente los legisladores que acaban de dar el visto bueno a esta norma y por tanto le dan más importancia que a procesos donde se puedan estar conculcando verdaderos derechos fundamentales. Un sinsentido.

Precisamente un criterio en el que se basan muchas de las acusaciones contra personas particulares por el hecho de facilitar enlaces a páginas de descargas es la dirección IP del ordenador, una suerte de DNI que identifica tu ubicación en línea. Una IP, un usuario. Hasta ahora en Reino Unido, donde un juez (ahí sí parte y reparte) ha fallado que una dirección IP no puede ser tomada como si fuera la identidad de una persona.

La "Ley Sinde" abre un precedente muy peligroso, no para las páginas de descargas, sino para alguien que en su página web enlace una canción para que la escuchen los visitantes de la misma (sin mediar descarga de por medio), un vídeo, un artículo de prensa, una fotografía, un escaneado tomado de la prensa, una captura de un programa de televisión o un corte grabado de la radio. Con lo cual peligran los blogs y no cuela ni por asomo aquella frase del Presidente del Gobierno, el 3/12/09: "No se va a cerrar nada en la red, ninguna página web, ningún blog".

El país que realmente está detrás de todo, Estados Unidos, ha vuelto a señalar a España como "paraíso de la piratería". Actualización (12:00 del día 16): uno de los documentos que se emplean para dicha acusación es la llamada "Lista 301", un texto elaborado por un grupo de presión de la industria del 'copyright', y una de cuyas últimas versiones se puede leer aquí (en pdf, vía Antonio Delgado).

No se lleven a engaño aquellos grupos de presión o sociedades de gestión de derechos que creen que el Gobierno ha hecho esto para ellos. No. Lo ha hecho para las 'majors', estudios, productoras y distribuidoras estadounidenses. Para el cine español, por ejemplo, no, porque cada vez va menos gente a verlo, y eso nada tiene que ver con las descargas, ya que las películas españolas no son de las más descargadas. O sea, la gente no quiere verlas ni gratis. Y sólo hablo de las películas, no de los libros (leer la iniciativa de Juan Gómez Jurado, a la que se puede contribuir aquí) o de la música.

Si esto solo ya fuera grave por sí mismo, el día nefasto se ha completado, antes de esta votación, con un acuerdo entre PSOE, PP, CiU y PNV en el Senado que abre la posibilidad a una prórroga de la vida útil de las centrales nucleares más allá de los 40 años. Una que está a punto de llegar a esa cifra es la central valenciana de Cofrentes, a cuya estructura se han subido esta mañana un grupo de activistas de Greenpeace. Este acuerdo en el Senado ha afectado a la LES, donde se incluía una mención expresa a esos 40 años y que ha sido retirada, confirmando un lento pero continuado viraje del PSOE hacia las posturas pronucleares y en contra de lo que dice su propio programa electoral de 2008, que en la página 192 se compromete a cerrar las centrales nucleares "al final de su vida útil".

Ya prospera en Internet una iniciativa para no votar en las municipales de mayo a ninguno de los tres partidos o formaciones (PSOE, PP y CiU) que finalmente han dado los apoyos necesarios en la cámara baja para que la "Ley Sinde" saliera adelante, concretados en la web y en el "hashtag" (etiqueta) de Twitter #nolesvotes. Si quieren ustedes saber más sobre las consecuencias y repercusiones que la "Ley Sinde" implicará, les recomiendo visitar las siguientes direcciones:

Nación Red: http://www.nacionred.com/

Blog de Enrique Dans: http://www.enriquedans.com/

Alt1040: http://alt1040.com/

Blog de Carlos Sánchez Almeida: Jaque Perpetuo en El Mundo.

Acabo no sin antes felicitar a la periodista de 20 Minutos Mirentxu Mariño por la excelente cobertura que ha hecho en directo de la sesión parlamentaria a través de su cuenta en Twitter.

Han ganado una batalla pero no la guerra. Por mi parte nos veremos en las urnas.

1 comentario:

RGAlmazán dijo...

Acabo de publicar una entrada y hablamos de lo mismo, tú incides más en la ley Sinde y yo en la prórroga de la energía nuclear, pero los dos tocamos la misma ley de Economía sosteníble.
Una más de este gobierno y sus acólitos.

Salud y República