miércoles, enero 19, 2011

Como decíamos ayer...

Era de suponer que la primera reacción de la prensa conservadora, en sus ediciones digitales, acerca del uso de las lenguas cooficiales en las sesiones del Senado, ayer comentada aquí, se vería amplificada severamente en las ediciones impresas de hoy miércoles. Y no por esperado deja de ser menos bochornoso. Contaba el periodista y profesor universitario Javier Casal, ayer en su cuenta de Twitter, que la pieza que Telemadrid le había dedicado al asunto (ver tweets uno, dos y tres) era poco menos que para salir corriendo hasta la frontera y no volver. Al final tendrá razón Duran Lleida: sólo tiene sentido la existencia de televisiones autonómicas allí donde hay dos lenguas oficiales. Las demás son un derroche innecesario. Desde luego Uteca le ha dado la razón. En similar sentido se ha pronunciado el ministro Jáuregui.

Yendo a esa repercusión en prensa escrita, la mayoría de las reacciones allí y que estoy viendo reflejadas, por ejemplo en Twitter, se centran en calificar la traducción e interpretación de gasto superfluo e inútil, porque en realidad todos los senadores se entienden en "castellano". En verdad, he ahí la trampa, porque lo que se está haciendo, de forma implícita o explícita (según los casos) es negar 1) la existencia de realidades lingüísticas diferentes al español y 2) negar a los hablantes de esas lenguas su derecho a utilizarlas en la Cámara Alta, que tiene la condición, nunca alcanzada del todo, de órgano de representación autonómico.

El otro grupo de quejas emplea la demagogia, al decir que esos 350.000 euros anuales que cuesta la traducción se podría destinar a pensiones, sanidad, ayuda social, sueldos de funcionarios... Se trata por tanto de equiparar realidades muy diferentes, y en verdad hay gastos mucho más criticables que éste de las lenguas oficiales: el Gobierno cuenta con 401 vehículos (hasta hace poco tenía 431) y hoy se ha sabido, por ejemplo, que el número de pasajeros del AVE Madrid-Valencia está hasta ahora por debajo de las expectativas. Ya puestos, ese sí que me parece un gasto inútil. Como dije en este mismo blog, me parecía más relevante un AVE de Barcelona a Valencia, por las implicaciones comerciales, y el AVE tiene el serio inconveniente de sacrificar líneas locales y regionales, condenando a mucha gente a tirar de coche o autobús, a hacer transbordos innecesarios o a gastar mucho dinero en trayectos realmente cortos. Y por supuesto encuestas digitales por doquier, donde se pregunta por la idoneidad de dicho gasto en el Senado.

Vamos pues con esa furibunda reacción de la prensa conservadora, empleando expresiones claramente despreciativas (es mi opinión):

El Mundo: en la web, "Primer día del Senado multilingüe: triunfa el catalán y 12.000 € de gasto"; en el papel, "Senadores que hablan español en el pasillo montan una Babel en el pleno".

ABC: a portada casi completa, dejando sólo el faldón, titula "Derroche autonómico" con una imagen de sus señorías luciendo pinganillo, y en la web dice "Rebelión de pinganillos en el Senado" y "Senadores españoles en Babel" (dos piezas distintas de la misma redactora). Ahora mismo este medio se apoya en unas declaraciones de Alfonso Guerra, que ve "innecesario" el uso de las lenguas cooficiales en el Senado.

La Razón: en papel, a menor tamaño que ABC, foto de los senadores ajustando los aparatos de escucha al oído y el titular "Los pinganillos de oro", destacando, como han hecho casi todos, que "sólo el PP utilizó el castellano". En la web, "El Senado, una Torre de Babel con pinganillos". Este medio también empieza a destacar lo dicho por Guerra.

Libertad Digital: subtitula "Esperpento en el Senado", titula "Los pinganillos ya están aquí" y lleva un apoyo titulado "El carísimo sistema de la UE que ahora imita España", amen de un editorial titulado "La majadería se estrena en el Senado", donde tampoco entienden que los senadores necesiten "un sistema de traductores que evita a los senadores tener que debatir en la única lengua en la que se entienden". Volvemos a lo dicho más arriba. Se quiere negar la realidad de las regiones bilingües. Y quizá el gasto no sea necesario, pero sí es de derecho.

La Gaceta: "El Senado estrena el multilingüismo a 12.000 euros el Pleno" en la web. En el papel, con foto, "La senadora le pone el pinganillo al compañero", sin explicar qué dos senadores, hombre y mujer, aparecen en la imagen, y en cambio con un pie de foto muy revelador, acerca de los 12.000 euros diarios y 350.000 anuales de gasto. Y aquí el texto sí me parece, aparte de tendencioso y opinativo, muy ofensivo y dedicado a negar la realidad existente en España, por eso incluyo la imagen:


Para Mariano Rajoy "esto no pasa en un país normal". Hombre, pues pasa en Suiza (alemán, francés e italiano) o en Finlandia (finés y sueco). Será que no entran en su lista de "países normales". Pero esta reacción puede ocultar una intención de más calado. Ya el domingo 16, estando recientes las declaraciones de José María Aznar cuestionando la existencia de las comunidades autónomas (y ciudades), el diario Público llevaba a portada que lo que se está produciendo es un "acoso" a las autonomías para quitarles competencias. La Razón lleva hoy que si Rajoy gana las elecciones "reducirá" el estado autonómico. Que las comunidades autónomas comportan gastos innecesarios, como su elevado número de empresas públicas, es evidente, pero que posibilitan un mayor acercamiento al ciudadano y a la realidad cotidiana que le afecta, también. Lo que me pregunto es si, como parece, al PP le producen más urticaria unas autonomías que otras, y si estarían dispuestos a meter la tijera en dos de las comunidades que ellos gobiernan y que más despilfarran: la madrileña y la valenciana. Y otra pregunta, para acabar. Para el señor Rajoy, ¿qué es exactamente un país "normal"?

2 comentarios:

R.A.F.A.E.L. dijo...

Inteligente entrada. Esto demuestra que aún hay buenos profesionales de la comunicación, que son honestos y no carecen de ética. Imparcial, objetivo, no puede serlo ningún periodista, pero su compromiso con la verdad es un deber en cualquier caso.

Cordiales saludos.

Jorge Sánchez dijo...

Gracias, se intenta.