lunes, marzo 26, 2012

Fiasco

Se han celebrado elecciones autonómicas en Andalucía. Por resumir rápido, el PP ha subido tres escaños, el PSOE ha bajado nueve e IU ha subido seis. El PP ha sacado más escaños pero no le alcanza para la mayoría absoluta. Se vislumbra un acuerdo entre PSOE e IU. En tal caso, y aquí empieza la valoración, si IU va a entrar en el ejecutivo andaluz, sería deseable que atara en corto al PSOE, le hiciera variar bastantes de sus políticas y se asegurase de que la Junta se quita de encima toda la porquería que la ha ido invadiendo. Que no apoye al PSOE a cambio de nada.

¿Qué ha pasado? El PSOE tiene serias discrepancias internas (una gestora en Sevilla), el paro supera el 30%, y el caso de los ERE irregulares (corrupción) ha salpicado toda la campaña, con la ayuda inestimable de la prensa afín al PP (y la no afín, aunque menos) para extender la mancha de aceite. ¿Entonces? ¿Se confió el candidato popular, Javier Arenas, que se negó a acudir al debate que se organizó en Canal Sur? ¿Han afectado en algo las primeras medidas del Gobierno central? En el PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba tendrá que convivir con José Antonio Griñán, a la sazón presidente del partido, que de forma solapada apoyaba a Carme Chacón en el último congreso del partido y que seguirá siendo presidente de la Junta, parece, pese a la pérdida de apoyos. ¿Acertó separando estas elecciones de las generales? El PP también ha perdido votos con respecto a 2008 y a las últimas generales. Solo aumenta su respaldo, y poco, IU, que presentaba de candidato a Diego Valderas. Así que la verdadera triunfadora de estos comicios es la abstención. ¿Alguien se parará a analizar este hecho en particular y sus causas? Probablemente no.

Pero sin duda, el gran fiasco, y de ahí el título del post, es el del PP. Todas las encuestas previas (que han fallado estrepitosamente) daban por hecho que, o bien rebasaría la mayoría absoluta (que estaba en 55 escaños) o bien se quedaría muy cerca. Pues no. Con todo lo que ha caído y, repito, con toda la ayuda mediática que ha tenido, se ha quedado en 50. Muy lejos de las previsiones, si bien parece que se mostraban optimistas en lograrlo casi hasta el final. Pero, como se dice en el juego de los barcos, ha sido agua. Y el único 'tocado y hundido' puede ser el propio candidato popular, que es la cuarta vez que se estrella. ¿Cuánta parte de culpa tiene en no haber obtenido una mayoría absoluta que parecía cantada, y en haber insuflado de vida el moribundo organismo del PSOE? Pues más vale que se pongan a pensar. En cuanto al PSOE e IU, lo dicho: que no piensen que tienen carta blanca. Que aprovechen y hagan algo diferente. Los más de dos millones de andaluces que se han quedado en casa es probable que no se sientan representados por esta clase política.

Por cierto, que yo sí fui a votar. ¿Para qué, dirán? Bueno, desde que puedo ejercer este derecho siempre he hecho uso de él, así que esta vez no iba a ser diferente.

De la situación en Asturias, que también ha celebrado elecciones, no opino. Es mejor no hablar de lo que se desconoce.

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