domingo, agosto 23, 2009

Del amor al odio no hay más que un paso

Esta manida frase sería una buena manera de resumir lo ocurrido entre Prisa y Mediapro las últimas semanas, cuando de estar a partir un piñón por la posible fusión entre Imagina (La Sexta) y Sogecable (Cuatro) han pasado a tirarse los trastos a la cabeza a cuenta de la aprobación de la TDT de pago, pero en realidad hay que remontarse un poco más atrás en el tiempo.

Estas mismas dos empresas están detrás de la última "guerra del fútbol" que ha tenido lugar en España, cuando Mediapro empezó a comprar derechos televisivos de muchos equipos de Primera División. Después, empezó a dar el consabido partido de los sábados en abierto, a través de La Sexta, pero ha sido la temporada pasada cuando el conflicto estalló en toda su expresión.

No sólo es que La Sexta empezara a dar varios partidos en abierto los dos días del fin de semana, sino que sospechosamente la Liga (LFP) ponía los horarios de determinados partidos de forma que los diera esta cadena, y los partidos menos interesantes quedaban la mayoría de las veces para el partido del Plus, lo que perjudicaba a Prisa-Sogecable. En ocasiones los equipos que tenían contrato con Mediapro no dejaban pasar a las cámaras del Plus a los campos. Hubo una época de cruces de demandas entre ambas empresas con los equipos de por medio, y los espectadores atónitos ante el lamentable espectáculo. Cada vez que había una sentencia favorable a uno de los bandos, ésta se hacía pública en los informativos de la cadena a la que pertenecía aquel que hubiera ganado el asalto. También en los periódicos, porque por aquel entonces el periódico de Mediapro, Público, ya estaba en los quioscos. Eso convertía a estos medios de comunicación, más que nunca, en meros pregoneros al servicio de sus dueños. El fin de la "guerra del fútbol" tuvo lugar en junio y fue cuando se empezó a hablar de fusión.

El penúltimo episodio lo hemos vivido hace apenas tres semanas, cuando ambas empresas, a través de Imagina y Sogecable, negociaron para una posible fusión de sus divisiones audiovisuales, lo que hubiera incluido a sus cadenas, La Sexta y Cuatro. No había pasado una semana de la ruptura, motivada por quién tendría más poder en la nueva empresa resultante, cuando el Gobierno, en el intempestivo Consejo de Ministros del jueves 13, da luz verde a la TDT de pago, con una inmensa parte de la población sin poder acceder a este servicio porque los descodificadores que tienen no son aptos y no los hay en el mercado, algo denunciado por la OCU y otras organizaciones de consumidores. La industria española no podrá suministrarlos.

Prisa se quejó de inmediato ante lo que consideraba un favor personal del Gobierno a Mediapro, porque esta nueva tecnología favorecía las aspiraciones del canal de fútbol de pago lanzado por esta última, Gol TV, y que comenzó sus emisiones, qué casualidad, al día siguiente mismo de la aprobación de la TDT de pago, que para más inri se hizo mediante Real Decreto Ley, aludiendo al apagón analógico, a la relevancia y a la urgencia, algo que chocaba de frente con el dictamen negativo formulado por el Consejo de Estado. El presidente de Mediapro, Jaume Roures, no tardó mucho en calificar de "pataleta" los lamentos de Prisa.

El último cartucho lo encendió el viernes el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, con un flamígero artículo de opinión en El País, acompañado de una intervención en la Cadena Ser el mismo día, donde insistía en las mismas tesis defendidas en su artículo, en contra de la manera de actuar del Gobierno para favorecer a sus amigos (olvidando que ellos mismos fueron ungidos tiempo ha). No ha tardado la respuesta de Mediapro. Según dice El Economista en su versión impresa de fin de semana, la empresa de Roures le pide a Prisa que "se ocupe de sus problemas", que el grupo de Cebrián "no es el más adecuado para hablar de independencia" (tiene razón, pero ellos tampoco pueden) y recuerdan que más le valdría preocuparse de sus problemas económicos, al arrastrar una deuda de 5.000 millones de euros (aunque acaban de recibir una buena noticia procedente de Estados Unidos).

El País sigue hoy con la matraca. Publica un nuevo artículo (el segundo tras el del día después de la salida de la TDT de pago) donde incide en la falta de información en los comercios, así como de la falta de aparatos adecuados, para hacer frente a la nueva situación creada por la decisión del Gobierno. También la cadena Cuatro dedicó una pieza al asunto hace una semana, con las opiniones de portavoces de las principales asociaciones de consumidores. El "trabajo a pie de calle" por las diferentes comunidades autónomas (salvo Ceuta y Melilla) que hoy se publica ha sido realizado ex aequo por periodistas tanto de El País como de la Ser (sólo faltaba Cuatro), de modo que también es posible acceder a un corte de la cadena de emisoras sobre el tema. El diario de Prisa no para ahí. Alardea en un artículo de puro autobombo de los 100.000 abonados logrados por Canal + Liga, el que ya es enemigo de Gol TV a la hora de dar el fútbol. Se mete con el canal creado por Mediapro hablando de "la incertidumbre que genera el despegue de la TDT de pago" y recordando que "a diferencia de otros soportes, el satélite garantiza una cobertura nacional, mientras que el 40% de los hogares no están todavía tecnológicamente preparados para recibir las señales de TDT" -ello pese a que la audiencia de la TDT en abierto asciende sin prisa pero sin pausa y hay días que supera a la de algunos canales tradicionales-.

¿Qué nos apostamos a que veremos más capítulos de esta animada teleserie? Para más información, leer posts anteriores.

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